Hablemos de Coro

Santiago Martínez ¦ 22/02/13 07:00 @penflexiones

OPINIÓN. El pasado domingo en el Molinón asistimos al mejor partido de Ferrán Corominas desde que, a finales de agosto y tras unos de los mayores culebrones que se recuerdan en un mercado de fichajes, estampase su firma como jugador del Elche CF.

El catalán hizo gala de todo su repertorio: movilidad, regate, oportunismo, velocidad y definición. Como resultado de todo esto consiguió los dos goles que le dieron un triunfo importantísimo al equipo de Fran Escribá.

Como decimos fue la mejor actuación de Coro, pero no deja de ser la continuidad al gran rendimiento que está ofreciendo en los últimos cuatro partidos, donde ha anotado tres goles, que deberían haber sido cuatro de no ser por la obra de arte que le expolió el árbitro en Las Palmas.

Atrás quedaron ya las críticas que aparecieron desde hace aproximadamente dos meses, donde se le achacaba un bajón en su rendimiento del inicio de la temporada. La opinión más generalizada era que había perdido la “chispa”; otros pedían un toque de atención en forma de banquillo para que espabilara.

Evidentemente no les faltaba razón a los que señalaban que el 25 del Elche había sufrido un bajón en su juego. Pero, del mismo modo que en algunas ciencias se utiliza El principio de la navaja de Ockham, según el cual “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”, en fútbol podríamos decir que en igualdad de condiciones, la explicación futbolística suele ser la correcta.

En el caso que nos ocupa, esto significaría que más allá de cuestiones físicas o motivacionales, la explicación de la bajada de rendimiento vendría dada por el cambio de posición que sufrió Corominas desde las lesiones encadenadas de Carles Gil y Xumetra, donde pasó a jugar por detrás de Powel a quien le cedió el puesto más adelantado en ataque.

Algunos dirán, con razón, que este puesto es al que más acostumbrado el jugador y una posición en la que ha rendido satisfactoriamente a lo largo de su carrera. La variable aquí es el tipo de delantero con el que tenga delante. Y en el caso de Powel, no es el tipo de 9 con el que mejor mezcla.

Berry es un delantero corpulento, pesado, con no demasiada movilidad, cuya principal virtud es la de jugar de espaldas como pivote y fijar a los centrales. Esta última característica, lejos de beneficiar a Corominas, como algunos decían, es un impedimento para ver su mejor versión.

Ferrán destaca en el desmarque de ruptura, la llegada desde atrás por velocidad, y para ello no debe tener delante un jugador que le fije los centrales, todo lo contrario, necesita un delantero dinámico que le mueva los centrales para aprovechar esos huecos.

Y como muestra de ello, cifras, porque los números en rara vez mienten. Ha disputado 12 partidos como delantero centro en los que ha anotado 6 goles. En cambio, en la posición de mediapunta por detrás de Powel ha jugado 14 partidos marcando 2 goles

Compartir esta entrada: