Fin del enigma

Santiago Martínez ¦ 08/02/13 07:00 @penflexiones

OPINIÓN. Por fin se descubrió. Era uno de los mayores misterios de la humanidad junto con el Triángulo de las Bermudas y El Monstruo del Lago Ness. El enigma de las asistencias al Martínez Valero se ha resuelto.

No ha sido en un reportaje de Cuarto Milenio, ni se ha confirmado el rumor de que el encargado del recuento era el mismo que cuenta manifestantes en la Puerta del Sol. Según el informe policial, trabajadores del club emitían y vendían las entradas con códigos de barras de invitaciones, y una vez que pasaban por el torno, se anulaban para no quedar registrada esa parte de la recaudación. De ahí que existiese ese descuadre evidente entre la cifra de espectadores reales y la ofrecida por el club.

Llegados a este punto me gustaría hablar de la figura del ex Director General del club, Tomás Alvarado, ya que este descuadre tan bochornoso viene produciéndose desde hace varias temporadas, en las que él ocupaba su puesto sin ser capaz de atajarlo.

Debido a la presunción de inocencia excluyo la hipótesis de que tuviese conocimiento de lo que pasaba en el club que dirigía. Una vez descartada esta posibilidad, veamos que ha podido suceder

Podría tratarse de que el señor Alvarado tuviese problemas de visión. Todos los que acudíamos al campo, a simple vista, podíamos calcular si el aforo del estadio estaba cubierto al 50% al 70 o al 90, no es tan difícil.

También pudiera ser que sí que fuese capaz de ver lo lleno que estaba el campo, pero no supiese el aforo real del estadio, cosa muy improbable en una persona con su cargo.

Si alguna de estas dos hipótesis fuera cierta, habría que añadir un cierto grado de sordera, mejor dicho, sordera testicular (ésa en que solo oyes y escuchas lo que te sale de los mismísimos) porque en innumerables ocasiones los aficionados hemos puesto el grito en el cielo con este tema, y los medios de comunicación, o mejor dicho, algunos, entre los que se encuentra Diario Franjiverde han denunciado este hecho recibiendo la indiferencia en unos casos y el desprecio en otros.

La última posibilidad es que fuese un tema que notase, pero que no le mereciera mayor interés. Esto podría haber sido medio entendible si el número de abonados fuese mayor que el de las asistencias dadas. Pero no era así, ese descuadre involucraba ineludiblemente a las entradas vendidas en taquilla, es decir, a dinero para el club, que como Director General debía gestionar y dirigir.

Así pues, sea por incapacidad o por desinterés, lo que resulta evidente es que este señor, que según informaciones aparecidas, cobraba 90.00 euros anuales del Elche, ha demostrado no haber estado a la altura de lo que se requería en un cargo de tanta responsabilidad. Cosa que, por si quedaba alguna duda, se puede comprobar en unas declaraciones de ayer que se comentan por ellas mismas: “Yo también me siento perjudicado, sorprendido y molesto por estos hechos”

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