Exigencia

Moisés Gonzalvez | 25/09/2013 00:25 @michelangeloelx

Define el Diccionario de la lengua de la RealAcademiaEspañola, un libro obligado en estos tiempos de patear lo pulcramente escrito, el término exigencia como acción y efecto de exigir. Y por tanto, exigir: pedir imperiosamente algo a lo que se tiene derecho.

El comienzo de liga de nuestro Elche C.F. está plagado de errores, malas decisiones y pésima trayectoria a todos los niveles, sobre todo la planificación deportiva e institucional. Un arranque liguero que ni la peor pesadilla podría haber vaticinado y la gestión fatal de este consejo tanto en la dirección social y económica como en la comisión deportiva, han generado un clima de descontento en el entorno franjiverde.

Sin embargo, lejos de alzar una mínima voz o una tímida protesta, la afición hace mutis por el foro, en un estado zombie de ni sentir ni padecer; tantos años de mediocridad y mierda lograron una conformidad ante cualquier hecho que dañe al Elche.

Algunos todavía están celebrando el ascenso en la fuente de La Glorieta. Nos bombardean con el eslogan “vamos a disfrutar y que pase lo que tenga que pasar”. Me niego en rotundo, no trago. Ha costado más de 20 años llegar a Primera División, una vida esperando este momento para que cuatro fulanos le den más importancia a los canapés y a su imagen de espejismo; para que cuatro millonarios prematuros no rindan al máximo en el campo. Para que parte de la afición esté sumisa y conformista y no quiera aprovechar la oportunidad histórica que supone esta temporada. Ha tardado tanto en pasar en tren, ¿de verdad queremos apearnos tan pronto?

Por lo tanto exijo, pido imperiosamente algo a lo que tengo derecho, como aficionado, abonado y accionista. Gracias Pepe. Como miembro de la gran familia franjiverde, exijo a todos los niveles, un cambio, un gesto, una mejora.

Exijo al cuerpo técnico y míster un mejor resultado deportivo. Renovaron si había proyecto, su firma avala a esta plantilla. Jugadores, el club ha realizado un enorme esfuerzo económico para lograr que vistáis la gloriosa camiseta blanca y verde. Poneos las pilas y aportar lo que se espera de vosotros, sobre todo las novedades a precio de oro que deberían tirar del carro.

Consejo y dirección deportiva, por favor, presentar la dimisión en bloque. Vergüenza ajena da como se ha gestionado el club en los últimos tiempos. Desde la pésima confección de la plantilla, a salto de mata, jugadores sin pretemporada, firmados tarde y mal. Con seis mediocentros y sin central, sin delantero, sin extremo, hasta la política social marcada por los precios para el encuentro contra el Real Madrid, la migración de abonados que supone un agravio comparativo para los que pagaron religiosamente y con mucho esfuerzo el carnet de anillo y demás lamentables decisiones y tropelías de las que tanto se ha hablado en los últimos tiempos. Exijo una mejor gestión ya que sois los principales responsables de este proyecto; para bien o para mal ya no hay nadie de fuera para echar a los leones.

Pero sobre todo exijo a la afición un cambio de actitud. ¿Qué nos está pasando? No hablo de montar una gran protesta; a nivel deportivo no sería justo con cinco jornadas disputadas. Pero cualquiera recordará que había un mayor nivel de exigencia en los años de Segunda B que ahora que estamos en la máxima categoría.

No llego a entender que después de tantas faltas de respeto, de maltrato al aficionado, no haya ni una voz crítica, ni un tímido silbido contra el palco.

Necesitamos un ambiente fuerte, de apoyo máximo al equipo, a muerte con nuestro Elche, por supuesto. Pero también acabar con este conformismo que nos ha tenido hundidos en la miseria durante años, que ningún bien hace a nuestro amado Elche C.F.

Observo que hay otra definición en el Diccionario para exigencia: pretensión caprichosa o desmedida. Tal vez sea mi caso. O no. Desmedida dice. Capricho. Con estas cicatrices.

 

 

 

 

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