La etapa Pacheta cumple un año

Rc Sala de Juegos

El Elche es uno de los equipos más inestables del fútbol español en los últimos años. Tanto deportiva como institucionalmente. Sin embargo, en el primer aspecto, ha encontrado la continuidad y la pieza clave de su resurgimiento con Pacheta. El entrenador burgalés cumple un año como entrenador del equipo ilicitano, al que lideró para conseguir el ascenso a Segunda y con el que tiene la permanencia encarrilada. Llevó a cabo su primer objetivo, devolver al club al fútbol profesional un año después, y va camino de cumplir el segundo.

La derrota del Elche contra el Ontinyent (1-0), el 25 de febrero del año pasado, sentenció a Josico como inquilino del banquillo franjiverde. El equipo mantenía la plaza de playoff, pero ni los resultados ni la imagen daban confianza para lograr el ascenso. Un sentir compartido por plantilla, Consejo de Administración, dirección deportiva y afición. Jorge Cordero, con el apoyo del órgano rector, tomó la decisión de destituir al técnico hellinero. El Elche era tercero con 44 puntos, a 13 del primero y tres por encima del quinto.

El proyecto quedaba muy tocado. Era el segundo cese del campeonato. No se podría fallar en la tercera elección (cuarta si contamos a Acciari). Jorge Cordero apostó por José Rojo Martín, por todos conocido como Pacheta. El preparador de Salas de los Infantes venía de una experiencia en Tailandia y había pasado por varios conjuntos de renombre en Segunda B: Real Oviedo, Cartagena y Hércules. Un hombre pasional, trabajador y motivador, aunque con el hándicap de su falta de experiencia en playoff.

El club anunció su contratación el 27 de febrero. Al día siguiente, estrenó su chándal del Elche. Tras su primer entrenamiento, tuvo lugar su presentación, en la que mostró un discurso ambicioso. “Me han fichado para ascender y vengo a eso”, fue una de sus frases.

La mejor manera de que los mensajes del entrenador calen es a través de los resultados. Así se ganó Pacheta el gran apoyo de plantilla, dirección deportiva, dirigentes y afición. El equipo reaccionó de forma fulgurante, con victorias de buen fútbol, actitud ganadora e intensidad. Avivó la llama de la ilusión por el ascenso. Aunque los pinchazos ante Villarreal B (0-0) y Mallorca (0-0) en casa impidieron que luchara por ser campeón de grupo hasta el final.

El Elche acabó la Liga regular tercero, en el mismo puesto que lo dejó Josico, pero con sensaciones muy diferentes. Permaneció invicto en los once últimos partidos y se clasificó para la promoción con dos jornadas de antelación. Pacheta optó por reservar futbolistas antes que luchar con todo por el subcampeonato.

Llegó ‘lo bueno’, el playoff de ascenso. Los franjiverdes debían afrontar el camino largo de las tres rondas. Con su racha, los rivales le consideraban un ‘coco’ a evitar. Primer envite, el Real Murcia. Solventado: 0-1 en Nueva Condomina y 3-2 en el Martínez Valero. Segundo adversario, el Sporting B. Superado con sufrimiento y gracias a la ‘leyenda’ Nino, que marcó tres goles vitales en la eliminatoria. Dos remontadas: 2-1 en casa y 1-2 en Mareo. El Elche estuvo eliminado durante varios minutos, pero lo sacó adelante.

Y tercer y último escollo, el Villarreal B. Triunfo clave por 2-0 en la ida, que además, establecía un ‘pleno’ histórico con el actual formato de promoción. En la vuelta, la diana tempranera de Benja allanó el camino. Poco importó la derrota por 2-1, el equipo ilicitano regresaba a Segunda un año después. “Damos una alegría a una ciudad que ha sufrido mucho”, dijo Pacheta, uno de los grandes artífices.

La afición se echó a las calles de la ciudad de las palmeras para celebrar el ascenso. Un fin de semana para contar a hijos y nietos. Hubo fiesta en el estadio, rúa y celebración en la Plaça de Baix. Pacheta fue uno de los nombres más coreados. Una figura que ha levantado a una entidad y una hinchada necesitada de alegrías desde el descenso administrativo en 2015. Su lema, “juntos”, unió a todos para la consecución del objetivo. Además, entró en la historia al igualar la mejor racha de imbatibilidad de un entrenador franjiverde desde su debut, establecido en 16 partidos. Escribió su nombre junto al de Fran Escribá, el técnico del ‘Elche de los récords’ que subió a Primera.

Permanencia encarrilada

Tras el ascenso, a Pacheta le llegaba su primera oportunidad como técnico en Segunda. Con un equipo conformado con el segundo presupuesto más bajo y con la mitad de los futbolistas con nula o escasa experiencia en el fútbol profesional. Conservó la base del ascenso y sumó siete refuerzos. El inicio fue duro, ya que el Elche no alcanzó su primer triunfo hasta la octava jornada, frente al Lugo (2-1). Demasiado tarde para los méritos realizados, pero la falta de pegada y/o decisiones arbitrales desfavorables lastraban el camino. Parte del entorno comenzó a cuestionar a Pacheta, quien centró esfuerzos en que el plantel mantuviera la fe en su líder a pesar de la falta de premio.

Después de las goleadas frente a Deportivo (4-0) y Córdoba (1-4), esta última en Copa del Rey, los franjiverdes dieron un paso al frente con las victorias seguidas ante Málaga (2-0) y Real Zaragoza (2-0). Resultados que les permitieron alejarse del peligro. Sin embargo, una racha de seis choques sin ganar les metió abajo de nuevo, incluso con una jornada en descenso. El preparador burgalés vivía su momento más delicado en el banquillo franjiverde.

El Elche cortó la dinámica con el triunfo contra el Rayo Majadahonda (1-3). Muy importante y liberador, por ser la primera (y única) como foráneo del curso. Buena parte de las críticas a Pacheta son por planteamientos a domicilio tildados como conservadores. A pesar de todas las dificultades, el equipo ilicitano iba a cerrar el año 2018 dentro del objetivo. Lo que motivó a Diego García y Jorge Cordero a ofrecerle la renovación al técnico de Salas de los Infantes, quien emplazó las conversaciones hasta cerrar la permanencia.

Un objetivo que ha podido quedar encarrilado en las dos últimas jornadas. La victoria contra el Extremadura (2-0), el empate en Lugo (2-2) y los resultados de rivales directos dejan a los franjiverdes con una ventaja de nueve puntos más golaveraje particular sobre el descenso con 15 jornadas por delante. Y con la sensación de que el equipo, muy reforzado en el mercado invernal, va a más. Pacheta cumple 365 días en el Elche en el mejor momento del cuadro ilicitano en el presente campeonato.

“Mi ilusión es ver el Martínez Valero lleno”

El entrenador castellanoleonés fue entrevistado por Marca por su ‘aniversario’ franjiverde. Señaló que ha vivido “muchos” momentos positivos durante esta etapa, pero el ascenso a Segunda está por encima de todos: “Es la consecución al trabajo de cuatro meses de emociones, muchas positivas. Esa tensión del día a día para conseguir el playoff. Ese sufrimiento en las seis semanas del playoff. Y ver la Plaça de Baix llena de aficionados desde el balcón del ayuntamiento es impagable. Ese es el momento con el que sueñas. La emoción del ascenso no es comparable a nada. Esperemos vivir otros momentos estupendos”.

Como más difíciles, escogió las malas rachas de esta temporada, por la dificultad para que el equipo mantuviera el convencimiento de que estaban por el buen camino: “Eso lo puedes sujetar uno, dos o tres días. Pero durante siete es difícil. Pero que nadie dudó en los momentos de crisis nos ha llevado a esta situación. Siguiendo juntos e insistiendo en el camino. Se repitió en dos ocasiones, pero salimos muy reforzados. Y en esos momentos vi el cariño, respeto y ayuda que me dieron desde dentro y fuera del club. Son los momentos en los que me he sentido más respetado”.

Sobre su renovación, Pacheta recalcó que esperará “a tener la permanencia prácticamente conseguida” para iniciar las conversaciones y que el Elche será su “primera opción”: “La renovación se me ofreció en un momento en el que no ganábamos. Lo voy a valorar siempre. Estoy muy contento y a gusto aquí. Pero cuando sepamos qué vamos a ser la temporada que viene, los acuerdos serán mucho más fáciles. No es fácil hablar ahora, hay muchas cosas en el aire”. En este sentido, el míster burgalés afirmó que el previsto aumento notable del límite salarial para el próximo curso, si el equipo salva la categoría, “es otro aliciente para esa posible renovación”.

De cara al futuro, Pacheta declaró que ve al Elche con un potencial “tremendo” y apuntó que su “ilusión es ver el Martínez Valero lleno”. Además, calificó su relación con el accionista mayoritario José Sepulcre como “estrecha, cordial y muy respetuosa” y con Jorge Cordero como “excelente”.

Fotos: Francisco Maciá

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