Lecciones de un equipo mecánico

Adrián Cedillo ¦ 16/10/12 07:00 @Adrcedillo

La Marea franjiverde estará en Murcia por todo lo alto. En un solo día han sido más de mil personas las que no han querido quedarse sin su entrada para el encuentro de La Nueva Condomina. No es casualidad.

Como si de un cuento de hadas escrito por un guionista de Disney se tratara, la historia de este Elche de Fran Escribá es un jardín donde cada flor parece tener un color más reluciente. Y es que cuando las cosas se hacen bien, lo habitual, es que el resultado sea positivo.

El domingo nada podía salir mal. Siento lástima de aquellos ilicitanos pesimistas que afirman que este será un sueño efímero, que volveremos a caer en una pájara tan grande como la del año pasado. Cada vez son menos, y a buen seguro que tras el encuentro ante el Murcia habrá un puñado más que se suban al carro del líder intratable de segunda, de ese dátil mecánico, que ahora algunos han querido bautizar con otros nombres, todos ellos “mecánicos” como en su día se atrevió a matizar nuestro columnista Óscar Gómez “Pedja”.

Y es que Fran Escribá se ha convertido en nuestro Rinus Michels para conseguir que el fútbol total se instale en Elche. Con Alberto Rivera haciendo de Neeskens, Corominas siendo la referencia que representaba Rensenbrink y con Jordi Xumetra convirtiéndose el faro que Cruyff representaba para la Holanda de la década de los setenta. Pero el bloque que ha conseguido el técnico valenciano es el que hace posible que, del mismo modo que con el equipo neerlandés, el adjetivo mecánico sea el apropiado para la escuadra franjiverde, porque se trata de un organismo formado por once jugadores en el que cada acción tiene su reacción.

Con todo, este equipo ha devuelto la ilusión no sólo por traer el fútbol total a una parroquia acostumbrada al choque y la brega como único camino para el triunfo. Es la mentalidad, la humildad y la cordura de un entrenador, bien transmitida a sus jugadores, la que realmente ha hecho que club, afición y prensa crean que el ascenso es un sueño real, no sólo una historia que nos cuentan las generaciones pasadas.

Bien es cierto que la Naranja Mecánica no pudo alzarse con ningún título, se alzó con dos subcampeonatos pero, obviando que en una liga regular lo lógico es que gane el mejor, y el Elche hasta ahora lo es. Aún siendo subcampeones, también nos vale. Todo es optimismo en este dátil mecánico que el domingo invadirá Murcia. Porque esta año pinta franjiverde. Porque este año pinta que seremos de Primera división.

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