Ensayo/Error

 

Chimo Baeza | 05/08/2013 09:10 @chimoeneas
OPINIÓN . El ensayo principal, la verdad, no salió del todo bien. Más bien salió bastante mal: antes del final de la primera parte, el delantero Rodrigo ya se había cascado un hattrick y sólo le faltaba pedir hotel para estar el año que viene en el Mundial y la sensación en la grada era más de impotencia que de otra cosa. Lo que iba a ser una puesta de largo ilusionante (no es por criticar a Almerías, Hércules o Villarreales, pero un Benfica tiene una mística que pocos equipos tienen), con una gran entrada para finales de julio, acabó teniendo un regusto amargo: asusta lo que un buen equipo (y a los de Lisboa le faltaban algunos jugadores clave) puede hacerle a un Elche todavía muy tierno.

Pero tampoco hay que desesperarse: el ensayo, es sólo eso, un ensayo. Los amistosos sirven para hacer pruebas, experimentar con ideas y jugadores antes de salir a escena y enfrentarse con fuego real. En el Misteri, por ejemplo, es mejor que los ensayos antes del 14 y el 15 salgan perfectos; en el fútbol, por suerte, hay espacio para el error en el verano. Siempre es mejor ganar, pero quizás es mejor perder y aprender la lección que tal pareja de centrales no casa muy bien o que cambiar a un zurdo de banda no es el mejor recurso. Y así, poco a poco, Escribá va perfilando ideas, porque no vayamos a pensar que un poema se escribe sin haber hecho antes unos cuantos borrones y quizás la idea principal es que al equipo, más allá de los nombres, le va tener el balón. Se vio en la segunda parte del Festa d’Elx: a partir de la posesión, el equipo mejoró su imagen, cortó la sangría en defensa y acortó distancias con el gol de Stevanovic.

Lo importante es no sacar conclusiones precipitadas ni romper el abono ante el primer tropezón. Es más divertido ganar siempre, claro, pero en julio o agosto ni se asciende ni se consigue la permanencia y hay que hacer memoria (y de la larga) para recordar la última vez que se ganó el Festa. Ya vendrá el Rayo y la Real dentro de muy poco para saber si tenemos que preocuparnos o si aquel partido ante el Benfica fue sólo la modorra de una noche de verano, con los nuevos jugadores todavía esperando conocerse.

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