Otra vez no, por favor

Que el Elche cuenta con jugadores con experiencia en luchar por evitar el descenso a Segunda B es una afirmación recurrente en las últimas semanas, tratando de enfocarse esto como un aval en su objetivo de salvar la categoría. Hasta diez jugadores de la plantilla saben lo que es lidiar con este sufrimiento y conocen la amarga sensación de bajar a la división de bronce. El cuadro ilicitano es 18º con 42 puntos, a un punto de la zona de descenso, a seis jornadas del final.

La trayectoria de Nino está repleta de merecidos reconocimientos, siendo el jugador con más partidos y goles de Segunda y consiguiendo dos ascensos a Primera, pero también alberga fracasos colectivos. El ‘Cañonero de Vera’ descendió a Segunda B con el Tenerife en la temporada 2010/2011 y estuvo a punto de correr la misma suerte con el Elche en algunas ocasiones, la más destacada en la 2000/2001 con la permanencia ante el Compostela en la última jornada, y con Osasuna en la 2014/2015.

A Edu Albacar, otro de los jugadores más importantes de la historia reciente del conjunto ilicitano, también le tocó vivir un descenso a la tercera categoría del fútbol español. Fue con el Alavés en la campaña 2008/2009. Sólo un año después, sufrió para mantener la categoría con el Rayo Vallecano, donde compartió vestuario con otro franjiverde, Pelegrín.

Dorca también vivió los mismos designios que el lateral catalán. Evitó un descenso a Segunda B con el Girona en el curso 2009/2010 en un partido agónico en la última jornada contra el Real Murcia, muy recordado para los seguidores de la división de plata, y dos temporadas después, cayó a los infiernos con el Racing de Santander. Germán también tiene en su currículum un descenso a Segunda B con los cántabros, pero fue en la campaña 2014/2015.

Quien tiene más ‘manchones’ en su historial futbolístico es Pedro, único jugador de la plantilla que ha experimentado dos caídas a la categoría de bronce. Se produjeron con el Alicante en la temporada 2008/2009 (con ficha del filial, pero con alta participación en los dos últimos tercios de Liga) y con el Real Murcia una campaña después.

También con dorsal del filial, aunque con menos presencia en el equipo, un jovencísimo Borja Valle descendió a Segunda B con la Ponferradina en el curso 2010/2011. Este es un caso similar al de José Ángel, que bajó a la tercera categoría del fútbol español con el Salamanca en la citada campaña.

Eldin, el jugador del Elche con menos minutos disputados esta temporada debido a las lesiones, se echó al Hércules a la espalda en el último tramo del campeonato 2012/2013 para evitar que descendiera a la división de bronce, consiguiéndolo con éxito, pero sufrió la caída de los alicantinos al ‘pozo’ en la temporada siguiente.

Quien más reciente tiene este mal trago es Iriondo, que bajó a Segunda B con el Bilbao Athletic el pasado curso. Y al contrario que el vasco, Armando es quien recuerda este amargo suceso más lejano en el tiempo. Cayó a la tercera categoría del fútbol nacional con el Málaga B en la campaña 2005/2006.

Vivencia curiosa es la de Matilla, que bajó a la división de bronce y consiguió la permanencia en Segunda en seis días. El Real Murcia certificó su descenso matemático a Segunda B en la penúltima jornada de la temporada 2012/2013, pero el descenso admistrativo del Guadalajara le permitió salvarse en la última al vencer a Las Palmas con un gol del propio futbolista castellano-manchego.

Aunque fue de Primera a Segunda, cabe destacar el caso de Juan Carlos, que acumula dos descensos consecutivos, con Córdoba y Rayo Vallecano. Otros jugadores del Elche también saben lo que es bajar a la categoría de plata: Nino con Tenerife y Osasuna, Matilla con el Betis y Armando con el Levante (disputó 12 partidos con ficha del filial).

Compartir esta entrada: