El Retorno a Segonabé, pachanga en Sabadell y el efecto Panini

 

Óscar Gomez “Pedja” |07/06/2013 00:37 @pedjafranjiverd

Increíble. Nunca me podía imaginar que me iba a alegrar tanto por alcanzar la Segunda División B. ¡Qué categoría más bonica y más entrañable! ¡Qué ciudades tan simpáticas vamos a visitar! ¡Qué fútbol más auténtico y puro! Todo este despliegue de parabienes, cumplidos, halagos y piropos responden, evidentemente, a la proeza lograda por nuestro Deportivo Ilicitano, nuestro Mini-Dátil Mecánico. El Retorno a Segonabé nunca nos lo podíamos haber imaginado tan alegre y dicharachero. Y es que la actuación del filial en Olot fue memorable. En un partido, claramente, entre hombres y niños, los niños, encabezados por Yeray, son los que pusieron la clase y el saber estar sobre el terreno de juego ante unas gradas repletas y teñidas de rojo gritando “Ulot, Ulot”. Los chavales de Vicente Mir han demostrado sobradamente que están capacitados para competir con dignidad en la tercera categoría del fútbol español y para enfrentarse a los Cartagena, Murcia, Xerez o Cádiz. Se prevén auténticos partidazos, caigamos en el grupo andaluz o caigamos en el grupo levantino. Sin duda será un atractivo más para los aficionados durante la temporada que viene. Y también para el club, no nos olvidemos. Si pensaban obtener suculentos ingresos en taquilla por estar en Primera, ahora pueden obtener también, aunque mucho más modestos, ingresos por venta de entradas por estar en Segunda B. Toda piedra hace pared, como se suele decir.

Recuperando la actualidad del primer equipo, cuyo ascenso meteórico hace que este sea el final de temporada más plácido y más feliz que recuerdo, a nadie le extrañó el empate sin goles en la Nova Creu Alta, con el estadio prácticamente vacío. Había más gente de Sabadell el lunes en la presentación de Oleguer Tarradellas da Silva Santos Junior, antiguamente conocido como Neymar, que en el propio estadio arlequinado. Todos sabíamos que el Elche iba a jugar una Pachanga en Sabadell. El único atractivo era el pasillo que nos iban a hacer como campeones y el morbo de ver a Lluís Carreras aplaudir a un equipo al que él veía muy inferior al suyo. ¡Qué daño ha hecho Guardiola al mundo del fútbol! Ahora todos los técnicos catalanes, que provienen de la Masía, que se ponen un traje ajustado, fieles de la religión slim-fit y que se dejan barba de dos días, se creen los abanderados del buen fútbol y los predicadores del arte balompédico. Eso sí, ahí estaba el canal público Teledeporte, canal sensible para con los aficionados de los equipos cuyos partidos retransmite, canal que domina la inteligencia emocional como pocos, para no darnos el pasillo y echarle, de paso, un cable al técnico catalán. Y, por si no fuera poco, luego nos recompensaron con una retransmisión soporífera, estilo Tour de Francia. La madre que les parió. Estos cogen la Superbowl y se saltan el himno americano y todo los prolegómenos, que son mejores que el partido en sí.

Por otro lado, debido a la ya poca importancia de los encuentros del Elche, el aficionado está totalmente inmerso en el mundo de la rumorología, en cuanto a fichajes, renovaciones y bajas. El mercado de fichajes se nos va a hacer más largo que las vacaciones de Phineas y Ferb y ya empiezan a sonar nombres, algunos con demasiada fuerza como para no acabar siendo ciertos, como Natxo Insa, Colunga o Nino. Pero de momento, que se sepa, no hay nada firmado, nada escrito, es todo oral, como diría el picarón de Michael Douglas. A falta de que empiece el baile, y se vayan confirmando detalles de la planificación de la plantilla, algunos todavía seguimos saboreando los ecos del ascenso y analizamos sus posibles efectos colaterales. Más allá de la influencia que pueda tener tal gesta en ámbitos comerciales, sociales o económicos, objeto de otro debate más serio, yo prefiero centrarme en los efectos más idealistas, más simbólicos, menos terrenales, los relacionados con los sentimientos, en definitiva, lo que yo llamo el efecto Panini. Y es que saldremos en los álbumes del mismo nombre y los niños se pelearan por el cromo de Coro, estaremos presentes siempre en la quiniela, seremos una referencia en las apuestas, pondrán nuestros resúmenes en Futboleros, Punto Pelota o Estudio Estadio, los amantes de las videoconsolas podrán elegir al Elche en el Pro y, como dirían los más carrozas, saldremos en la primera página de deportes del teletexto. En fin, me abrazo a este sinfín de ventajas inmateriales, estúpidas para algunos, quizás, pero que, no nos olvidemos, son las que mueven el fútbol, pese a que algunos se empeñen en decir que es el dinero el que lo mueve. Los mercenarios se mueven por dinero, los aficionados por sentimientos. Volviendo a los efectos sentimentales, se me ocurre, que podríamos hacer un Stage de Pretemporada en el extranjero, que es más chic y más molón. “El Elche hará su stage en Prangins, Suiza” Lo estoy viendo. Me vengo arriba. Pero sería muy caro, eso sí. O no, espérate, porque González Pons ha dicho que Suiza no es el extranjero, con lo que costará lo mismo que en Campoamor o Gandía. ¡Fíjate! Nada. Déjate de historias. Pretemporada en Matola y punto.

Compartir esta entrada: