El perdonar debe acabar

@oscarato87

No sé si hubiera sido mejor trazar otro plan para jugar en Mestalla o no. Lo que está claro es que el Elche mereció puntuar, y también que esto ya no importa. La permanencia está cerca pero el calendario es complicado y ya tenemos la sensación de volver a estar contra las cuerdas  aunque andemos bastante mejor que antes de recibir al Getafe. Porque lo estamos. Al igual que un equipo con dos puntos más no está salvado, aunque lo tenga a mano. Si ellos están casi salvados, nuestro equipo no puede estar al borde del precipicio. Algo falla en nuestra percepción aquí. Bueno, al turrón.

Saltó el Elche con el mismo equipo que en El Madrigal hace dos semanas. Ante la ausencia de Carles Gil, volvió el 4-2-3-1 con Márquez delante del doble pivote y Coro en la derecha. Escribá prefirió seguir contando con los recursos de Cristian Herrera, que sigue errando de cara a puerta, en pos de un Boakye que suma menos juego y goza de ocasional puntualidad en los minutos finales. Fidel en la izquierda fue lo chocante, ya que por rendimiento lleva tiempo sin merecer saltar al césped de inicio. Quizá buscó trabajo ante las subidas del lateral derecho valencianista, pero no evitó que Barragán tuviera participación en la jugada del 2-1. Por su parte, el equipo ché presentaba seis cambios respecto al once de la remontada: Vezo acompañó a Fuego atrás, con el mencionado Barragán en la derecha, Oriol cerca de Parejo, Piatti y Míchel (?) en las bandas y Jonas acompañando a Vargas en la delantera. El dominio fue alterno, ya que el Valencia acumuló más fases de posesión, pero tras los goles se dejaba llevar y al fin y al cabo nunca creó demasiado peligro.

El Elche subió líneas tras encajar el primero, y un entonado Coro empató tras un doble error de Guaita y Míchel y generó como para anotar un segundo. El centrocampista canterano fue sustituido por Fede en la reanudación y los de Pizzi mejoraron, pero tuvieron que contar con la ayuda de un Damián que últimamente concede más de lo que aporta: como ocurriera ante el Villarreal, despejó un balón hacia la corona del área para que Parejo la ajustara al palo y deshiciera la igualdad. También ejecutó mal un sutil penalti pitado por Álvarez Izquierdo. Tras gastar un cambio en el primer acto debido a un mareo de Botía, Aarón entró por Rubén Pérez pasando así a un 4-4-2 con Coro acompañando al canario. El jugador ilicitano pasó de la derecha a la izquierda cuando Boakye pisó el rectángulo en sustitución de Fidel, siendo  Coro el que volvía al costado de origen. Los dos delanteros centro del equipo acabaron compartiendo espacios durante la recta final sin poder mejorar el panorama.

Finalmente, en un partido en el que la gente tenía muchas esperanzas de sacar algo positivo, nos toca irnos de vacío. Lo cierto es que, aunque la motivación no sea grande para el Valencia, ningún equipo juega para perder y sus jugadores son superiores a los nuestros. Se plantó bastante cara, pero a veces llamamos suerte a los detalles que marcan la diferencia entre competir y no. Ahora viene el que posiblemente sea el partido más complicado de los que quedan. Al menos no estará Diego Costa, pero tampoco estuvo en la vuelta de cuartos ante el Barcelona… En cualquier caso, cosas más difíciles han visto nuestros ojos.

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