El McGyver de L’Horta, Rubenagüer y una afición ejemplar

Óscar Gómez  `Pedja´ | 24/10/2013 00:35 @pedjafranjiverd

 

Barrio de Heliópolis, Estadio Benito Villamarín, Sevilla. Domingo 21:45 h. Nuestro Elche gana al Betis y deja claro ante los allí presentes que no es una Cenicienta, que no es un simple recién ascendido y que tiene un empaque que ya quisieran muchos. Es clarísimamente el Fran Escribá Style, señores. Y es que este entrenador, el McGyver de L’Horta, como el famoso personaje de la serie de televisión de finales de los 80 que te fabricaba una bomba con un chicle y dos mondadientes, te monta un equipazo con dos cañicas y un palo. Necesita poco. Pero es que además, si dispone de buenos mimbres, como es el caso, lo borda. Ojo, una cosa es decir que la plantilla está descompensada y que la planificación de fichajes fue manifiestamente mejorable, y otra muy diferente que se diga que los jugadores fichados son malos. De eso nada. Tenemos buenos jugadores. Y así lo lleva diciendo el que suscribe desde el primer día.

Escribá, mientras tanto, usa con maestría sus recursos, trabaja mucho, estudia a los rivales, prepara los partidos, deja muy poquito a la improvisación y gestiona con inteligencia las variables externas. Y además, más allá de sus bonanzas y virtudes técnicas, tácticas y deportivas, evidentes y por todos elogiadas, no deberíamos perder de vista sus cualidades a nivel de imagen y comportamiento. El técnico valenciano representa al Elche con elegancia y señorío, con declaraciones siempre mesuradas, educadas y con grandes dosis de sensatez. Vamos, que es un rara avis en el mundo actual de los banquillos, donde predomina el macarrismo y el lloriqueo gratuito. El premio “Ramón Cobo” que ha recibido esta misma semana de manos del Comité de Entrenadores de la RFEF, “por su actitud concreta y comportamiento general” así lo corrobora. Y es que es uno de esos entrenadores, como Del Bosque, que dignifican la profesión. Algunos ganan muchos puntos en el campo y luego tiran por el suelo la imagen del equipo que representan. Afortunadamente nosotros tenemos a uno que suma dentro y suma fuera. Gracias, Fran.

 

Por otra parte, ante el buen momento del equipo todos los jugadores destacan y parecen internacionales. La inercia y la buena dinámica del grupo favorece el lucimiento de las individualidades. Y no al revés, como pueden pensar algunos. Desde el bloque y desde la solidaridad es como están renaciendo los Manu del Moral, Fidel y compañía. Pero si tuviera que destacar a algún jugador, dejando a un lado a Carles Gil, por el que siento una especial predilección, destacaría sin dudarlo a Rubén Pérez. El astigitano (de Écija) está siendo para mi gusto el faro, el líder del equipo y el jugador más regular. Llamadme friki, pero yo ya le he bautizado como Rubenagüer, por su eficacia y solvencia alemana, por su elegancia y saber estar, demostrando ser el amo del centro del campo y la extensión del entrenador en el terreno de juego. Todos sabemos que este chico lo tiene crudo en el Atleti de Simeone con los Mario, Gabi, Koke, Saul y Óliver. ¿A qué estamos esperando para ponerle un piso en la Glorieta y firmarle en propiedad? Individualidades al margen, estamos en una meritoria 9ª posición y hemos sumado 3 victorias consecutivas, hito que no se conseguía desde hacía 39 años. Y es que este equipo está demostrando que es, como lo era en Segunda, un rival difícil de batir. Y ya nos empiezan a valorar a nivel nacional, fantasmas, Lillos de la vida y amantes del tiki-taka aparte, que se siguen tocando con Suso, el Almería y la posesión de balón. Sin ir más lejos, el Domingo por la noche en Gol TV, el analista Àxel Torres, que representa para mí la objetividad más sólida en el gremio, decía literalmente: “Me gusta el Elche. Me gusta mucho. Pienso que no va ni a sufrir este año

 

Y entre el optimismo y la euforia, moderada en general, salvo aquellos que hace un mes decían que íbamos a bajar en Enero y que ahora enarbolan sin pudor la bandera de la Europa League, nos visita nuestro rival más odiado en los últimos tiempos, el Granada. Se prevé una gran entrada gracias a las medidas adoptadas por el club, ahora llamada Franjifiel y conocida de toda la vida como “packs el mismo día después de terminar la campaña de abonos”. Además, la animadversión que despierta el equipo nazarí en la afición franjiverde puede suponer un tirón en taquilla. Eso sí, creo que no es positivo que vertamos nuestro odio hacia nadie en general ni hacia el Granada en particular. Es un partido más, tenemos que apoyar a nuestro equipo y olvidarnos del rival. No nos interesa perdernos en otras batallas. Además, tenemos una ocasión pintiparada para dejar claro que somos una afición ejemplar. Y no debemos caer en la trampa. Como dijo Marco Aurelio “El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecerse a él”

 

 

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