La pelota no quiere al Elche (2-1)

El Elche, que nunca fue inferior en juego, resucita a un pobre Osasuna y vuelve a lucir su preocupante falta de pegada • Golpe anímico con la inminente visita del Real Madrid.

En la lucha por sobrevivir en Primera División se cruzaron dos de los habitantes más famélicos con un suculento premio en el medio. Al Elche le empezaban a rugir las tripas, pero Osasuna ni siquiera había probado bocado aún y a la hora de morder de verdad los locales enseñaron unos colmillos afilados y los franjiverde una dentadura de leche.

Los ilicitanos volvieron a repetir el defecto que hasta la fecha les había servido hasta tres veces para puntuar: dejar vivos a sus rivales, y a la cuarta no les valió. Por lo menos en juego -olvidando el desastre de Vallecas- los hombres de Fran Escribá no han estado por debajo en méritos de Real Sociedad, Almería, Valladolid ni tampoco que Osasuna, pero al fútbol se juega con porterías y el Elche no la sabe meter. El dato empieza a ser dramático: de los cuatro goles firmados, tres han sido a balón parado -dos de penalti y uno tras un córner-. El otro, ilegal.

El conjunto de Javi Gracia tuvo dos posibilidades y mató en ambas. Argumento suficiente para acabar con un adversario sin suerte primero ni recursos después. El guardameta Andrés Fernández apagó todo fuego enemigo que acechaba a los suyos cuando un desgraciado rebote cayó en las botas de Armenteros, asesinas a la mínima. A partir de ahí, incluso los más fervientes devotos franjiverdes que se dieron cita en las gradas de El Sadar echaron en falta reacción y dejaron de creer.

También vino a la mente Carles Gil, fuera de la convocatoria a última hora por molestias musculares. En su lugar entró el debutante Stevanovic, buscador incesante y excesivo de la combinación en corto, sin la profundidad que tampoco aportó Fidel, de quien no hay rastro en lo que va de liga. Boakye, en punta, ha perdido su ángel y alguna cosa más. El delantero ágil de mente y piernas que deslumbró en Almería se ha transformado en un jugador sin chispa y mucha menos pólvora. La defensa, como lució el marcador del coqueto estadio navarro, también empeoró. El segundo dardo fue un ejemplo de cómo no hay que esperar un balón largo. Oriol Riera recibió con Lombán y Damián Suárez marcando con la mirada el envío y repitieron escena en el despeje de Manu Herrera.

El Elche se hace pequeño y a la vuelta de la esquina le espera uno de los más grandes.

FICHA TÉCNICA

CLUB ATLÉTICO OSASUNA. Andrés Fernández; Arribas, Loties, Damiá, Joan Oriol; Silva, Raoul Loe, Sisi (Marc Bertrán 84’), Armenteros, Roberto Torres (Puñal 73’); y Oriol Riera (Onwu 79’).

ELCHE CLUB DE FÚTBOL. Manu Herrera; Botía, Lombán, Damián Suárez, Edu Albacar; Rubén Pérez, Carlos Sánchez (Javi Márquez 70’), Stevanovic (Manu del Moral 60’), Coro; Fidel; y Boakye.

GOLES. 1-0, Armenteros (15’); 2-0, Oriol Riera (48’); 2-1, Edu Albacar (87’).

ÁRBITRO. Carlos Del Cerro Grande, del Colegio madrileño. Amonestó con tarjeta amarilla a Carlos Sánchez (37’), Arribas (43’) y Loties (51’).

ESTADIO. El Sadar, de Pamplona, con la presencia de 13.566 espectadores. Sólo un puñado aficionados ilicitanos desplazados, todos ellos de forma particular al no completarse ningún autobús fletado por el club.

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