De ‘Mandrake’ a ‘La Roca’

El Elche volverá a estar representado en un Mundial 28 años después de la participación de Marcelo Trobbiani, campeón con Argentina en México’86.

Las consecuencias positivas del retorno a la élite nacional siguen goteando en el Elche. En algo más de una semana arrancará en Brasil la competición global más importante a nivel de selecciones nacionales, un Mundial en que los ilicitanos volverán a estar representados 28 años después de la última vez. El portador de esa bandera será el colombiano Carlos Sánchez, propiedad de la entidad franjiverde desde el verano pasado procedente del Valenciennes de la Ligue 1 francesa, aunque como agente libre. ‘La Roca’, fijo en los planes del míster cafetero Pékerman, sucederá en esta suerte a uno de los ídolos históricos en el equipo de Altabix: Marcelo Trobbiani.

El talentoso mediapunta argentino vivió dos etapas como jugador del Elche, una de cuatro campañas, entre 1976 y 1980, y otra desde 1985 a 1987 con la cita mundialista de México 1986 en medio, de la que resultó campeón con la albiceleste. Casualmente, el único rato del que dispuso ‘Mandrake’ –su apodo canchero- en todo el torneo fue en la final, tras ingresar al césped del estadio Azteca con el tiempo reglamentario cumplido y el resultado definitivo de 3-2 favorable al combinado sudamericano ante Alemania Federal ya en el marcador.

El ahora entrenador del Cobreloa chileno –tras dirigir a la sub-20 de su país y en la liga peruana- llegó al Martínez Valero con 22 años en la campaña de su estreno y de la mano del presidente que le dio nombre junto a sus compatriotas Mario Finarolli (Vélez Sarsfield), Roberto Orellana (Chacarita Juniors) y el técnico Felipe Mesones (Tenerife), entre otros. En su debut en España logró la permanencia en Primera División, pero descendió en un segundo curso marcado por los enfrentamientos con Heriberto Herrera, que había sustituido a Mesones en el banquillo. Tras dos años en Segunda se fue al Zaragoza. El segundo periplo coincidió con su treintena y sus apariciones fueron escasas y por debajo de las expectativas. Aterrizó desde el Millonarios de Colombia mediada la temporada 1985/86 disputando cuatro partidos y se marchó destino a Estudiantes de La Plata a mitad de la siguiente, en la que acumuló ocho encuentros sin poder revivir a los hinchas ilicitanos el recuerdo del gran pelotero que fue.

El caso de Iroha

El zaguero Benedict Iroha estuvo cerca de poner  a cero el contador de presencias franjiverde en un Mundial. El nigeriano tuvo en el de Francia, en 1998, su segunda comparecencia mundialista -también estuvo en el de Estados Unidos’94-, justo después del año en que militó en el Elche -sólo apareció en dos choques-, aunque cuando formó parte de las ‘Águilas Verdes’ ya había firmado por el Watford inglés y no pertenecía a la disciplina ilicitana.

Compartir esta entrada: