De la decepción a la esperanza

La tarde del domingo ha estado protagonizada por el enfado de los 9.917 aficionados. Los seguidores franjiverdes demostraron, una vez más, que son sabios y saben qué es lo mejor para su equipo, en qué momento apoyarles y cuándo criticar sus actuaciones.

La primera parte arrancó con un Elche con poco juego, tan poco que el Huesca alcanzó la portería y marcó el primer gol del partido en el minuto 27. Si ya empezó el partido con algunos ilicitanos críticos, tras el gol el final de la primera parte hizo que se acabara con silbidos. Algunos de estos silbidos se los llevaron Álvaro y Pelayo. El conjunto franjiverde no transmitía a los allí presentes buenas sensaciones y esto hizo que muchos se empezaran a disgustar con el equipo. El Martínez Valero se convirtió en una olla a presión.

El ambiente tan tenso no solo estaba en la afición, sino también en los jugadores y entrenadores. Anquela, entrenador del Huesca, fue expulsado por lanzar un balón al terreno de juego. Una de las acciones que molestó más a la afición era la de los jugadores del Huesca cada vez que se lanzaban al suelo, ya sea para perder tiempo o porque no estaban bien.

No todo fueron malos momentos, el penalti a favor del Elche, al final del partido hizo que los ilicitanos se fueran a casa no tan molestos. Fue la única alegría que pudieron encontrar durante el partido.

Los que acudieron al estadio se llevan la graciosa anécdota de que un gato entró al terreno de juego interrumpiendo un partido en el que también hubo un susto, ya que Frank-Yves Bambock, centrocampista camerunés del Huesca, tuvo que ser trasladado a un hospital de Elche tras sufrir un fuerte golpe en el cuello fruto de un fuerte encontronazo con Caro.

El futbolista del Huesca permaneció durante varios minutos sobre en el terreno de juego completamente inmóvil, creando cierta alarma entre compañeros y rivales. Tras unos minutos en los que fue atendido sobre el mismo césped, el africano se reincorporó al juego, aunque acabó siendo sustituido en el minuto 35.

Una vez sustituido, el jugador fue trasladado al hospital, donde fue sometido a varias pruebas para descartar una lesión de gravedad.

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