Terriblemente cruel (3-0)

Sólo un error arbitral hirió la disciplina colectiva de un buen Elche aprovechada después por la calidad individual de Bale e Isco para completar la sangría.

Como un gran casino de Las Vegas de día y con las luces apagadas, el Real Madrid abultó, pero no brilló. Acomodados  a funcionar bajo el código Modric, la ausencia por sanción forzada del excelso mediocentro croata apagó las ideas de un conjunto blanco agarrado a esa capacidad natural de equipo grande para hacer sudar las frentes de los defensas rivales casi sin querer, motivada por el habitual paso atrás inicial de los que suelen tener enfrente y, sobre todo, por la millonada de calidad individual.

Colectivamente, el Elche dio ejemplo. Hasta que lo dejaron. Contuvo al gigante el tiempo que el árbitro y Bale tardaron en aparecer de la única manera que se puede en casa blanca: con trabajada seriedad defensiva y disciplina táctica. Mucha de ambas.

Escribá eligió la vía razonable para diseñar un once de guerra. Las bajas obligaban a reubicar piezas. Domingo Cisma actuó en el lateral derecho y Albacar volvió a la izquierda. También otras dos zurdas como las de Carles Gil y Javi Márquez, incrustado en un recuperado trivote junto a Rivera y Rubén Pérez. Y los parches no penalizaron, incluso aportaron al crecimiento general.

La única mácula la puso un tercero. Uno que no vestía ni de blanco ni de azul y rojo: Prieto Iglesias. Un pase filtrado a Benzema encontró al delantero francés en posición ilegal, Lombán llegó a tiempo para despejar a córner y en la jugada posterior un tiro de Illarramendi desde fuera del área rebotó en Manu del Moral para desmerecer lo conseguido hasta ese momento por los de Escribá. Vale igual. El mordisco acabaría siendo mortal, pero los ilicitanos siguieron braceando. También la reacción postgol fue notable y el Elche hasta mejoró en la asignatura que sí suspendió, la de traducir sus posesiones en peligro.

Al fin y al cabo, por mucho ahínco, los límites y diferencias existen de todos los colores entre unos y otros, tan evidentes como el salvaje tiro de Bale en el 2-0 en forma de punto y final. Desactivado hasta entonces, el galés fue fiel reflejo de cómo se las gastan en Concha Espina: mucho con muy poco. Isco hizo el tercero con los franjiverde patas arriba buscando atacar. La derrota supone de todo menos un drama en el vestuario franjiverde. La buena imagen mostrada refuerza a un grupo que tampoco en números sale demasiado herido del Bernabéu tras el empate ayer del Valladolid.

FICHA TÉCNICA

REAL MADRID CF: Diego López; Carvajal, Pepe, Varane, Arbeloa; Xabi Alonso (Casemiro 82’), Illarramendi, Di María; Bale, Benzema (Morata 81’) y Jesé (Isco 72’).

ELCHE CF: Manu Herrera; Cisma, Botía, Lombán, Edu Albacar; Rubén Pérez, Rivera (Aarón Ñíguez 72’), Javi Márquez; Carles Gil (Cristian Herrera 78’), Coro y Manu del Moral (Fidel 72’).

 GOLES: 1-0, Illarramendi (34’); 2-0, Bale (71’); 3-0, Isco (80’)

 ÁRBITRO: Eduardo Prieto Iglesias, del Colegio navarro. Amonestó con tarjeta amarilla a Rivera (39’), Pepe (50’), Botía (63’), Javi Márquez (69’)

 INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 25ª jornada en Primera División, en el estadio Santiago Bernabéu, de Madrid, ante 73.254 espectadores.

 

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