El ECF Sala destrona al Levante en un duelo de museo (3-2)

Los franjiverde duermen en lo más alto de la tabla de Segunda tras superar al líder en una heróica exhibición de casta y juego de ambos equipos. Pitu, Rubén y Manu, los goleadores.

Partido gigante. ECF Sala y Levante Dominicos protagonizaron uno de esos duelos que enganchan a un deporte. Fútbol sala puro: hubo te todo. Calidad a mares y no menos brega e intensidad, emoción desde el primer bocinazo al último y un ambiente digno de la categoría a la que ambos equipos aspiran. Por si faltaba azúcar, de esta inmejorable manera ha alcanzado el conjunto ilicitano el trono provisional de la clasificación de Segunda División, hasta ahora ocupado, precisamente, por su rival de esta noche.

Los franjiverde asumieron desde el inicio aquello de que en tu casa mandas tú. Más aún con un Esperanza Lag entregado a un grupo de jugadores, técnicos y dirigentes que hace tiempo demostraron que van muy en serio hacia el objetivo de meterse entre los mejores de España. Y lo refrendaron una vez más. A los ocho minutos un sutil taconazo del pivote Pitu desviaba a las redes un disparo lejano y trasladó el dominio local en el parquet al marcador. Pasó poco después de la peor noticia de la noche del viernes: el capitán Jesús García se rompió el menisco en el calentamiento.

Pero el Levante, lejos de ablandarse ante la adversidad y las feroces gargantas del multicolor pabellón, se creció. Los visitantes vivieron del contragolpe y acumularon méritos hasta aprovechar un córner para que su goleador, Jordi Lledó, empatara. El Elche repitió el proceso y volvió a agarrar el partido hasta metérselo en el bolsillo con justicia.

La intensidad llevó a ambas escuadras al límite. El cartón rojo de las cinco faltas apareció en las dos partes, y en una de esas, nada más empezar la segunda, los hombres de Óscar García Poveda hicieron virtud de la necesidad. El menudo Juanjo vio su segunda tarjeta amarilla y sus compañeros, en inferioridad númerica, resistieron durante dos minutos -un mundo a crono parado- en un ejercicio de orden válido para enseñar en las escuelas de esto y mantener la igualdad. El premio fue el 2-1, obra de Rubén Marcos, nada más recuperar jugador. Tiempo después, con el partido controlado, Manu completó una soberbia actuación con el 3-1.

Entonces se volcó el Levante y el Elche tiró nuevamente de oficio y consistencia defensiva. Ni con portero-jugador consiguió sobreponerse el extinto líder y sólo el inspirado Jordi logró maquillar el resultado. Los franjiverde duermen en lo más alto de la tabla a la espera de los dos partidos que el Uruguay Tenerife, tercero a dos puntos, debe disputar para ajustar los números. Hasta entonces, sonríe y sueña más que nunca el fútbol sala ilicitano.

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