Coro, ante su equipo fetiche

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Ferran Corominas es historia viva del Espanyol. El delantero nacido Girona tiene ADN perico. Se formó en las categorías inferiores del club catalán hasta que pasó a formar parte de su filial en el 2001. Como canterano comenzó a despuntar hasta que tres años más tarde pasó a ser uno más de la primera plantilla su calidad y su entrega sobre el césped le valieron para convertirse en un referente del Espanyol en las ocho temporadas en las que estuvo defendiendo los colores blanquiazules pero como dice el refrán, quien más te quiere te hará sufrir. Y así fue. Ya como jugador del Elche, la primera vez que cruzó caminos en Primera División con su ex, terminó golpeándoles duro. «Será especial para mí, pasé muchos años con momentos muy buenos y otros no tanto. Pero me da igual quién sea porque tenemos que ganar», dijo el futbolista.

El delantero franjiverde tuvo que abandonar el club de sus amores envuelto en un mar de dudas, ya que donde antes había sido una referencia había pasado a ocupar banquillo durante varias temporadas. Esa situación le llevó a salir cedido rumbo a Osasuna, también en Primera, pero el destino no quiso un choque entre ambos. Tras su paso por Girona y su fichaje por el Elche, el año pasado, en la jornada 8, volvía a enfrentarse al equipo que le dio la vida en el mundo del fútbol. Hipermotivado, Coro no dejó a nadie indiferente. No es un habitual del gol en el equipo ilicitano pero se salió con dos goles que supusieron la primera victoria del Elche en Primera en el Martínez Valero (2-1). Y tal y como sucedió el curso pasado, el destino ha deparado que otra vez más se puedan repetir las mismas circunstancias, ya que los franjiverde ansían su primera victoria en casa, precisamente, ante el Espanyol.

Fuera de las filas pericas Corominas le ha hecho la mitad de sus goles en la máxima categoría a su exequipo. Tras seis partidos en blanco con Osasuna en la 2010/2011, el delantero gerundense marcó seis tantos el curso pasado. Con el Elche se estrenó en casa ante la Real Sociedad y marcó dos de ellos en el partido de la primera vuelta entre los franjiverde y blanquiazules. «Aquí salió un buen partido y pude marcar. Ojalá podamos ganar otra vez», explicó el ariete, que volvió a ver puerta en la jornada 23 en el 2-2 en Valladolid y, cuatro jornadas más tarde, de nuevo se encontró con un Espanyol que esta vez no dio ninguna opción a los ilicitanos. Cuando todo hacía pensar que el marcador reflejaría el 3-0 final, un rebote en el área que tocó Coro terminó colándose en la meta de Kiko Casilla para convertirse en el tanto del honor. Puso punto y final a sus goles en la jornada 33 ante el Valencia en Mestalla (2-1).

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