Continúa el hambre

Chimo Baeza ¦ 28/01/13 07:00 @chimoeneas

Me paso a veces de pesimista y no debería. Será un mecanismo de defensa de esos, para vendar las heridas antes de que aparezcan. Y, por eso, aunque leyera mil veces que era el derbi más desigual de los últimos tiempos, aunque lleváramos diez victorias de diez partidos en casa y aunque ya ganáramos al Hércules en la ida, este derbi me daba mala espina: será porque piense que algún día nos tocará palmar (hasta el Barça lo ha hecho), será que casi siempre lo hemos pasado mal en las grandes citas con el estadio abarrotado (algo que no se está cumpliendo en absoluto esta temporada) o será que me asustaba la última racha de los blanquiazules o que me dejaba llevar por el topicazo de que los derbis los gana siempre el más necesitado. Pero no, nada que ver: el Elche venció y convenció sin pasar muchos apuros, divirtiéndose y haciendo divertir y, de paso, dejándome a mí como un seniso de la vida.

No sólo ganó, sino que además recuperó la imagen arrolladora que tenía a principios de temporada. En eso tuvo que ver en parte el cambio de sistema y la inteligencia de Escribá, que, ante ese armario ropero que es Pamarot y una defensa alicantina no muy veloz, decidió quitar la referencia más estática que supone Powel y apostar por el retorno del avispero que ataca desde todas partes. No estaba Carles Gil, como en septiembre, pero llegó Aarón para ocupar su posición, y pese a no tener un delantero clásico, el equipo no se resintió en su poder de fuego: más bien lo contrario (lo que tranquiliza mucho si no llegan Macheda y gente del estilo). Pero para ese regreso a la imagen de verano, tuvo mucho que ver el retorno de Xumetra y de su velocidad: Jordi había vuelto de su lesión hacía varias semanas, pero hasta este sábado no había vuelto a cabalgar por la banda (o por el centro, como en su gol) como lo hacía siempre. Esa punta de velocidad era quizás lo que le ha faltado al Elche de las últimas jornadas, que, pese a todo, siempre ha mantenido la presión mordedora y una defensa más seria que un señor de negro de esos de la troika.

Dice el tópico que los derbis los gana el más necesitado. El Hércules está sudando sangre para escapar del ascenso, mientras que el Elche tiene un cómodo colchón de más de diez puntos respecto a la zona de play-off. Y, aún así, los franjiverdes acabaron el tiempo de descuento con el balón en campo rival y con Albacar sacando una falta cerca del área. Quizás sea cierto que sí, que estos partidos los gana el que más lo necesita, pero que el hambre del Elche no es sólo de puntos.

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