Comparación preocupante

Dicen que las comparaciones son odiosas. Pero cuando avanza la competición, proliferan para medir el rendimiento de un equipo. En el caso del Elche de Pacheta, las goleadas recibidas en las dos últimas salidas, ante Deportivo de La Coruña (4-0) y Cádiz (5-1), más contra el Córdoba (1-4) en Copa del Rey, provoca que salga perdiendo en la comparación con la peor estadística del conjunto ilicitano que bajó a Segunda B hace dos temporadas: los goles encajados.

Entre las 12 primeras jornadas de Liga y las dos rondas del torneo del KO, el Elche del presente campeonato ha recibido un total de 23 tantos (18 +5), cuatro de penalti. Con el mismo número de compromisos, el cuadro dirigido por Alberto Toril encajó uno menos: 22 (19 +3), sólo uno desde los once metros. Aquella escuadra también presentaba una mejor cifra de goles a favor, con 20 anotados (18+2), 5 más (12 +3) que los muchachos de Pacheta.

Unas estadísticas que también se traducen en la clasificación: los franjiverdes de hace dos campañas ocupaban el 11º puesto con 15 puntos, a tres del playoff y del descenso. El actual está situado en el 14º con 14 unidades, tres por encima de la zona roja y seis por debajo de la promoción. El desenlace del curso 2016/2017 ya se conoce de sobra: penúltimo con 43 puntos y segundo equipo más goleado de la categoría con 63 tantos en contra.

Para ampliar la comparación, cabe señalar que el Elche de Toril repartió más los goles recibidos que el de Pacheta. En los 14 primeros choques entre Liga y Copa, el equipo de hace dos años mantuvo la portería a cero en una ocasión, contra el Huesca (0-3), y encajó dos tantos o más en cinco, frente a Girona (3-1), Mirandés en Copa (2-2), Lugo (0-3), Nàstic de Tarragona (4-4) y Sevilla Atlético (2-0).

El presente conjunto ilicitano ha finalizado tres choques sin recoger la pelota de sus redes, ante Granada (0-0), Málaga (2-0) y Real Zaragoza (2-0), y ha recibido más de dos dianas también en cinco, frente a Reus (0-2), Extremadura (2-2), Deportivo (4-0), Córdoba (1-4) en Copa y Cádiz (5-1). De esto último, hay que resaltar que los nueve goles sufridos en Riazor y el Ramón de Carranza suponen la mitad de todos los acumulados en contra en Liga.

Durante el resto del campeonato, el Elche que descendió a Segunda B echó el cerrojo a su portería en cinco partidos más, contra Real Valladolid (2-0), Mallorca (1-0), Reus (0-1), Girona (1-0) y Alcorcón (0-0), y encajó tres goles en cuatro más, frente a Cádiz (2-3), Real Zaragoza (0-3), Numancia (1-3) y Almería (2-3). Una horrorosa recta final, con seis derrotas consecutivas, la peor racha de su historia, le condenó a la caída al ‘pozo’.

Con cambio de esquema y portero

Los dos últimos severos correctivos que ha sufrido el Elche se han producido con esquema defensivo y porteros distintos. Frente al Deportivo (4-0), la goleada llegó con cuatro atrás y José Juan bajo palos. Un resultado que motivó a Pacheta a modificar el esquema para reforzar la zaga con cinco integrantes y darle la alternativa a Francis en la portería.

Salió bien contra Málaga (2-0) y Real Zaragoza (2-0) y la primera mitad ante el Cádiz (5-1), manteniendo la portería a cero y teniendo efectividad arriba. Pero tras el descanso en el Ramón de Carranza, donde no jugó Neyder por sanción, todo se derrumbó con cinco goles encajados en menos de media hora.

Los amarillos introdujeron a Salvi y Lekic como revulsivos para explotar la debilidad franjiverde en la banda izquierda y firmar una soberbia goleada. El Elche tuvo nula capacidad de reacción, como en Riazor. “Hemos ido a este tipo de campos que aprietan mucho, te vas del partido y nos han castigado mucho. Debemos ser anímicamente más fuertes ante la adversidad”, expuso Pacheta en rueda de prensa.

Tras disfrutar de un día de descanso, la plantilla franjiverde vuelve a los entrenamientos este martes a partir de las 10:30 horas en el anexo.

Fotos: Sonia Arcos – Elche CF

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