Cinco claves que impidieron el playoff

El Elche arrancó la temporada 2015/2016 con la única meta de la permanencia, que consiguió con más holgura de lo esperado por dramático verano que sufrió y las circunstancias con las que formó su plantilla. La dinámica del conjunto franjiverde llegó a ilusionar a su afición con la posibilidad de disputar el playoff de ascenso. Sin embargo, sus opciones se esfumaron tras encadenar siete jornadas sin ganar, su peor racha del curso, en el momento decisivo. En Diario Franjiverde consideramos estas cinco razones como claves del intento fallido de los ilicitanos por la promoción.

1. Demasiados empates

Del Elche de Rubén Baraja se ha alabado que es un equipo díficil de batir. Junto al Girona, es el cuarto con menos derrotas de Segunda (10). Sólo les mejoran en esta estadística Nàstic de Tarragona (7), Leganés (8), y Alavés (9), que son los conjuntos que copan las tres primeras posiciones de la tabla. Sin embargo, para ser un candidato al playoff más sólido le ha faltado empatar menos y sumar de tres en tres más a menudo. Junto con Numancia, es la escuadra que más empates ha sumado esta campaña (18). Con el 2-2 del pasado domingo ante el Real Valladolid, superó su récord histórico de igualadas en la categoría de plata.

El dato de los 18 empates es todavía más desgarrador teniendo en cuenta que once de ellos se han producido en el Martínez Valero y varios contra equipos de la parte baja de la tabla. Seis de los ocho últimos clasificados, Huesca (1-1), Real Valladolid (2-2), Almería (0-0), Mallorca (1-1), Llagostera (1-1) y Albacete (1-1), estos dos últimos ya descendidos, consiguieron llevarse un punto del coliseo ilicitano. Sólo el Bilbao Athletic, colista y también ya de Segunda B, se marchó derrotado (2-1).

Lo mal que se le han dado a los franjiverdes los conjuntos de la zona baja como local contrasta con los buenos resultados que ha cosechado contra los de arriba. De los nueve primeros, se impuso a cinco, Nàstic (1-0), Real Zaragoza (2-1), Córdoba (2-1), Osasuna (2-1) y Alcorcón (2-0) y sólo perdió ante uno, el Alavés, líder y ya equipo de Primera División (0-1). El equipo vitoriano y el Mirandés (1-4) son los únicos que han ganado en el Martínez Valero esta temporada.

Perder poco y empatar mucho conlleva que el número de victorias no sea para tirar cohetes. El Elche ha conseguido trece, una cifra que empeoran ocho conjuntos de Segunda, los siete últimos clasificados y el mencionado Numancia, 12º con 54 puntos. De los trece triunfos, cinco han sido en la segunda vuelta, una cantidad más corriente en un conjunto que lucha por eludir el descenso que por el playoff.

2. Leondependencia

El apartado realizador del Elche esta temporada tiene un indiscutible nombre propio: Sergio León. El ‘pichichi’ de Segunda junto al cordobesista Florin Andone ha marcado 21 de los 39 goles de los franjiverdes esta campaña. Traducido en porcentaje, el 53,85%. La magnífica campaña del atacante andaluz, que acaba contrato en 2017 y podría salir traspasado este verano, ha sido vital para que el cuadro dirigido por Rubén Baraja haya vivido una campaña sin sobresaltos.

La figura del ‘Trepa’ se agiganta aún más por el escaso número de tantos del equipo ilicitano en este curso, 39. Sólo Bilbao Athletic (33), Mallorca (36) y Llagostera (38), que ocupan puestos de descenso (catalanes y vascos ya sacaron su billete a Segunda División B) han visto puerta en menos ocasiones. De no ser por su notable rendimiento en defensa, pues es el sexto conjunto menos goleado de la categoría con 42 goles en contra, habría tenido muchos más problemas para lograr la permanencia.

Y es que el Elche presenta unos pobres guarismos anotadores en buena parte porque, salvando obviamente a Sergio León, la contribución de sus hombres de ataque ha sido irrisoria. Entre Álvaro, Héctor, Álex Moreno y Espinosa, los más habituales en línea ofensiva, suman cinco dianas, y el talaverano ni siquiera ha inaugurado su casillero de goles. Nikos Vergos, poco utilizado por el ‘Pipo’ a lo largo de la campaña, lleva dos tantos. Cristaldo es el único refuerzo invernal de perfil atacante que sabe lo que es marcar con la franjiverde; Eldin Hadzic y Hugo Fraile están inéditos en lo que a goles se refiere.

Tal es el déficit realizador del cuadro franjiverde en la parte de arriba que su segundo máximo anotador es un central, Armando, con cuatro goles. El zaguero motrileño acumuló seis meses sin ver puerta, pero nadie ha podido siquiera de igualar su cifra anotadora.

3. Incapaces de dar el paso

Es innegable que el Elche ha gozado de muchísimas ocasiones para meterse en el playoff, sobre todo en la segunda vuelta. Partidos en los que una victoria le aseguraba acabar la jornada en promoción, zona que dejó de ocupar para no regresar en la octava fecha de la competición. Ocasiones que desaprovechó. Los continuos pinchazos de sus rivales en la carrera por los seis primeros puestos le permitieron seguir agazapado, e incluso estuvo varias jornadas con los mismos puntos que el sexto clasificado.

Cuando venció al Lugo (2-0) en la 34ª fecha de la Liga, el equipo ilicitano se colocó en la séptima plaza con 52 puntos, los mismos que Alcorcón, sexto, y Real Zaragoza, quinto, y a cinco de los dos primeros, Leganés y Alavés. Rubricó la permanencia y el ascenso pasó a ser su único objetivo, inesperado por todo lo ocurrido el pasado verano. Sin embargo, ya sea por conformismo, inexperiencia o falta de nivel, fue incapaz de dar el paso y encadenó una línea de resultados insufientes para un aspirante a la promoción. Los cuatro empates siguientes, ante Alavés (0-0), Albacete (1-1), Tenerife (1-1) y Girona (1-1), y sobre todo las dos derrotas frente a Córdoba (3-1) y Mallorca (2-1) enterraron sus opciones. La igualada contra el Real Valladolid (2-2) del pasado domingo se puede catalogar de anecdótica.

4. Lesiones

El Elche no ha tenido fortuna con las lesiones esta temporada. Pocas jornadas ha dispuesto Rubén Baraja de la totalidad de su plantilla porque algunos de sus integrantes estaban en el dique seco. Hasta seis futbolistas del equipo ilicitano (José Ángel, Lolo, Armando, Pelayo, Cristaldo y Álex Moreno) han sufrido una rotura muscular en lo que llevamos de 2016. A ellas hay que añadir la lesión de Hugo Álvarez en noviembre y los recientes pasos por el quirófano de Pol Freixanet y Armando, que estarán varios meses fuera de los terrenos de juego.

Los casos más destacables por su influencia en los resultados son los de Lolo y Armando. Una lesión del ’24’ franjiverde a finales de septiembre, precisamente una rotura muscular, coincidió con el inicio de una mala racha del Elche que le hizo caer de los primeros puestos tras un gran arranque de Liga. Casualidad o no, con su regreso al once, encadenó una racha de nueve partidos sin perder, la segunda mejor del curso. Con Lolo como titular, el cuadro ilicitano ha sumado 47 puntos de 87 posibles, un 54,02% de los que había en juego. Sin él, 10 de 36, un 27,78%. Y cinco de las diez derrotas de los blanquiverdes se han producido sin la participación del medio andaluz. Además, la presente mala racha del Elche ha coincidido con un bajón en sus prestaciones.

Armando se ha erigido en una pieza fundamental en el centro de la zaga. Y cuando no ha estado presente, el Elche se ha resentido en el aspecto defensivo. Para muestra, dos rachas claramente opuestas. Entre las jornadas 21 y 24, el conjunto franjiverde encadenó cuatro partidos sin encajar gol. En todos ellos jugó el motrileño, que no lo hizo por lesión en los cinco siguientes, en los que sus compañeros no consiguieron mantener la portería a cero en ninguno de ellos y recibieron siete tantos. Y fue volver Armando al once y echarse el cerrojo a la portería ilicitana en cinco de los seis siguientes compromisos.

5. Déficit de fútbol

Las abultadas derrotas ante Llagostera (4-1) y Mirandés (1-4) supusieron un antes y un después en el estilo de juego del Elche. Baraja decidió apostar por un fútbol con menos toques y más juego directo buscando reducir riesgos y una mayor solidez defensiva. Este cambio de planteamiento no agradó a buena parte de la hinchada franjiverde, que no tardó en tildarla de poco ambiciosa. Sin embargo, los resultados le servían al ‘Pipo’ para justificar y mantener su nueva forma de afrontar los encuentros.

Con el triunfo ante el Lugo, el entorno entendió que era el momento de dar un paso al frente y arriesgar más en la recta final del curso. La permanencia era un hecho y no había nada que perder. Pero el técnico vallisoletano quiso morir con sus ideas y no varió su apuesta futbolística. Postura errónea o no, la realidad es que al Elche no le alcanzó para continuar en la pugna por el playoff hasta el final.

Una de las evidencias que deja la temporada del conjunto ilicitano es su dificultad para llevar la iniciativa del juego tras el cambio de estilo, que se ha visto más reflejada ante rivales de la parte baja de la tabla. No se encontraba cómodo con el rol de dominador, que conllevaba asumir más riesgos. Y los medios más utilizados, Lolo, Mandi y Pelayo, no son de corte creativo y ralentizan las transiciones cuando el equipo opta por rasear la pelota en lugar de buscar a Álvaro a través de balones largos.

De los 39 goles anotados por el Elche, 13 han llegado a través de la estrategia y cinco desde el punto de penalti. De estos números se obtiene otra lectura: 21 de sus 39 tantos, el 53,85%, han sido de jugada. Y hay que recordar que el conjunto franjiverde estuvo 26 jornadas sin anotar a balón parado.

Otro debe es su escaso bagaje ofensivo en los últimos choques fuera de casa. La consigna era clara: defender juntos atrás y salir rápido a la contra. La primera premisa salió bien en Butarque, El Sadar y Mendizorroza, donde el Elche mantuvo la portería a cero. Pero la parte negativa fue que apenas pisó el campo contrario y creó pocas ocasiones, al igual que en el Nuevo Arcángel y el Iberostar Estadi, donde tampoco mostró un buen nivel en el aspecto defensivo. En definitiva, Baraja no ha sabido encontrar el equilibrio defensa-ataque.

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