Crónicas murcianas, la muerte de Manolete y la bala de l’Estartit

 Óscar Gómez «Pedja» ¦ 25/10/12 07:00 @pedjafranjiverd

Dicen que la derrota te enseña, pero yo el Domingo no quería aprender nada. Y si hubiera querido, habría visto un programa de Eduard Punset o un reportaje de National Geografic.

No nos engañemos, no tiremos de tópicos y de frases vacías, la derrota no tiene nada bueno, lo miremos por donde lo miremos. Una derrota es como las elecciones, que nunca son buenas, porque gane quien gane, siempre gana un político.

La crónica que todos queríamos leer el lunes era la crónica de la victoria. Pero al final desayunamos leyendo Crónicas Murcianas, venidas del más allá, del otro lado, de unos kilómetros más al sur de Orihuela. “El Murcia tumba al líder” decían algunos “El Murcia se zampa al Dátil Mecánico” anunciaban otros “Acho, pijo, que te topas” vociferaban todos al unísono.

El día de la gran Marea Franjiverde, el día en el que el Dátil Mecánico podía haber dado un puñetazo en la mesa de gran importancia, se tornó infelizmente en una húmeda y fría noche en la que se te rizaban hasta las cejas, en un ambiente más tétrico y gris que una película de Tim Burton y en una vuelta a saborear sensaciones casi olvidadas como el amargo sabor de la derrota, dejándonos a todos con cara de mango de paraguas y más hundidos que Rubalcaba después de los comicios gallegos y vascos. Y además, y si no fuera suficiente, para los amantes de las supersticiones y de los malos augurios, nuestro nuevo flamante patrocinador, Gioseppo, no comenzó, permítanme el juego de palabras, con buen pie.

La plantilla y el cuerpo técnico han asumido la derrota como algo normal y natural, como algo previsto en el cuaderno de bitácora de Fran Escribá. Sin nervios. Sin drama. Y muchos aficionados también. Como muestra, el botón de la actitud de la afición en la Nueva Condomina aplaudiendo a los jugadores después del partido.

Pero cuando se abre la puerta de la derrota no siempre entra aire puro, suele entrar también una hedionda bofetada de pesimismo protagonizada por los espabilaos de turno, los maestros del “a toro pasao”, los profetas que aparecen como el siseo de la serpiente entre el estruendo de la derrota para sembrar las dudas y buscar culpables.

Y ya tienen su culpable, su chivo expiatorio, su ofrenda para el sacrificio popular. Y no es otro que Héctor Verdés. Poco más o menos que culpan al central valenciano incluso de la muerte de Manolete. Pero no, a Manolete le mató un toro. Verdés ha tenido la mala suerte de protagonizar la acción del penalti que supuso el gol de la derrota. Pero es injusto señalarle como único culpable y triturarle como han hecho, dejándole como carne para albóndigas.

Ahora resulta, también, que no tenemos plantilla suficiente, que Powell no vale un pimiento, que hay que fichar en Enero, que no nos va a aguantar la gasolina hasta Junio y que nuestro porvenir, como diría un sevillano, es más feo que los pies de otro. Lo que más me sorprende es que no nos lo dijeran antes, que no nos ilustraran con su sabiduría con más antelación y que no nos alumbraran el camino con la linterna de su inteligencia para ir preparándolo todo y evitar, de este modo, problemas y tropiezos.

Como dijo Napoleón Bonaparte, “la victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana” y algunos hacen de esta frase su leit motif . A estos cenizos no hay que hacerles caso, hay que castigarles con el látigo de la indiferencia.

Es lógica la tristeza y la pesadumbre que nos queda tras perder con un rival histórico y con uno de nuestros más feroces enemigos, deportiva y futbolísticamente hablando. Pero hay que asumirlo con deportividad.

Eso sí, que no me esperen en Ikea.. Y para buen pimentón, el de la Vera; para buena huerta, la valenciana y para gran río, el Vinalopó, no el Segura. Y el zarangollo para mí, digan lo que digan, es un ave exótica del Amazonas. Y Salzillo era un picapedrero muy sobrevalorado. Y Matola le da mil patadas a Espinardo y a Monteagudo. He dicho.

Con deportividad, eso sí.

Pero la peor noticia de esta jornada de liga no fue la derrota. Ni mucho menos. Lo peor ha sido la lesión de Xumetra, la bala de L’Estartit, el puñal por banda derecha, nuestro Michael Xumaker particular, el gladiador de la afición, el hombre capaz de convertir en posible cualquier jugada imposible, en definitiva, el actual héroe franjiverde.

Recupérate pronto, Xumi.

Lo extraordinario como norma

Santiago Martínez ¦ 24/10/12 07:00 @penflexiones

Dicen que el diablo sabe más por viejo que por diablo, y en la segunda división el Elche es el más viejo del lugar, por lo tanto, los más sabios. Así que ya hemos oído, leído y, sobretodo, vivido y sufrido aquello de que esta categoría es igualadísima, que cualquier equipo te puede ganar, que no hay victorias cómodas, que un mínimo detalle puede desnivelar la balanza a uno u otro lado…

Pues bien, el Elche de Escribá con su tremendo inicio había conseguido, incluso, que esas verdades grabadas a fuego en el aficionado franjiverde, empezasen a olvidarse. Y se estaban olvidando, no por caprichoso triunfalismo o ingenuo optimismo sino por una realidad basada en trabajo, juego y resultados.

Pero en ésas llegó el Murcia y nos sitúo frente a frente con esa realidad más cercana a lo normal. Y tuvo que ser el equipo pimentonero. Porque un conjunto que cuenta con Catalá, Nafti, Matilla, Nico y Sutil no puede ofrecerte un partido “fácil” sino todo lo contrario. Si, además a ti no te sale tu mejor partido, lo más probable es que sean ellos los que te ganen con cierta “comodidad”.

Por lo tanto, la lectura positiva debe ser que, ante un muy buen equipo, en un día poco afortunado por parte del Elche, tuvieron que ser esos pequeños detalles los que desequilibrasen el partido.

Porque, pese a no ser un partido brillante por parte ilicitana, el equipo mantuvo sus señas de identidad.

En ataque contó con dos contras muy claras que no supo finalizar con el acierto de otros partidos. Pero incidiendo de nuevo en aspectos positivos, es conveniente remarcar que en contra había un rival con mucha calidad en la elaboración, con un stopper como Nafti; con un gran trabajo de su entrenador ordenando acabar todas las jugadas con disparo y orientando todo el juego a las bandas, todo ello especialmente indicado para no permitir robos de balón en zonas peligrosas que favoreciesen las contras mortales del Elche. Pues, con todo eso, como decimos, El Elche tuvo dos contragolpes muy peligrosos. Además debemos sumar la ocasión de Coro tras jugadón de Fidel, una oportunidad que el bueno de Ferrán no suele desperdiciar.

En lo que respecta al aspecto defensivo, debemos rescatar también que apenas se concedieron ocasiones de gol. Tan sólo dos claras, una de ellas provocada por una carambola que casi acaba en gol en propia puerta de Etxeita.

Con todo eso, el Elche estaba encaminado a sacar un valioso punto de La Nueva  Condomina, más aún cuando con Rivera, Mantecón, Generelo y Pelayo, el cuadro ilicitano había puesto cemento armado en su mediocampo, y, el Real Murcia, viéndose incapaz de llegar con peligro a la meta de Manu Herrera, se conformaba con puntuar frente al líder.

Pero esos detalles, esos accidentes que no se habían concedido en nueve jornadas, aparecieron en forma de penalti evitable y le dio la victoria a los murcianos.

La historia de Murcia ha acabado y pese a la frustración de toda derrota, debemos tomarla como el borrón que echa hasta el mejor escribano y pensar solamente en el partido contra el Racing. Y, viendo las caras de rabia de los jugadores al finalizar el partido (propias de un equipo ganador y con hambre), no me cabe la menor duda de que la derrota, lejos de desanimar, servirá como estímulo para afrontar con más ganas si cabe el próximo partido. Ganas de resarcirse de la derrota y ganas de dedicarle un nuevo triunfo a esa marea franjiverde para la que ya se van acabando los adjetivos.

Una afición de primera que el sábado seguirá apoyando y animando a un equipo que nos ha enseñado que si juntamos trabajo y talento es más difícil tener accidentes.

Un equipo que en las primeras nueve jornadas ha demostrado ser capaz de convertir lo extraordinario en norma.

Llega el momento de la verdad

Adrián Cedillo ¦ 23/10/12 10:00 @Adrcedillo

Después de nueve jornada sin conocer la derrota, de dos  meses en los que toda España hablaba del dátil mecánico, del excepcional arranque liguero del Elche de Fran Escribá, llegó el primer tropiezo, la primera piedra en el camino. Ya lo avisaban plantilla, cuerpo técnico y cualquier integrante del club, «la derrota está cada vez más cerca», una obviedad que se hizo realidad el domingo.

Pero las lecturas del encuentro en La Nueva Condomina no deben ser sólo negativas. Cierto, se volvió de vacío en el casillero, pero España entera recibió una lección de lo que debe ser una afición. Tal y como dijo Juan Anguix en la presentación de la campaña Todos somos Elche C.F. se demostró que la hinchada franjiverde es una afición de primera división, y que el sentimiento franjiverde ha ahondado en los corazones de cualquier ilicitano o incluso futbolero de la zona que viva fuera de la ciudad.

Ese sentimiento debe perdurar, no podemos abandonar el barco porque una ola haya impactado contra el casco en una noche de tormenta, porque la travesía es larga y las tormentas abundarán. Contra el Racing de Santander se verán dos pruebas importantísimas que hablarán del futuro en la liga de las estrellas del Elche. La primera se verá en el campo, donde la plantilla deberá demostrar que no es casualidad que haya cosechado récords esta temporada, porque la magnitud de un hombre, o en este caso de un equipo, se mide por las veces que es capaz de levantarse, y ahora es momento de levantarse por primera vez.

Levantarse es difícil en ocasiones, seguro que Escribá, todo un fenómeno del fútbol, ya ha conciencia a sus jugadores en apenas 24 horas a salir a ganar el domingo. Pero ahí es donde la afición entra en juego, con la segunda prueba, porque era fácil ir al Martínez Valero ante el Numancia, incluso viajar a Murcia 50 kilómetros a ver al Todopoderoso líder. La confianza, el apoyo, el sentimiento, se demostrará este domingo, cuando debe aparecer ese jugador número doce que aplaudía a su equipo incluso tras la derrota en La Nueva Condomina, porque quedan dieciséis finales en casa, y porque el sentimiento franjiverde ha empapado en todos, pero sobretodo porque esta afición de primera sabe lo que tiene que hacer para que su equipo también sea, tal como merece, un equipo de primera.

Pequeño gigante verde

 El Cartero ¦ 23/10/12 07:00 @pericomiquel

4000 corazones ilicitanos, 51 buses ilicitanos, cientos de coches ilicitanos de marcas extranjeras, miles de bufandas ilicitanas,  acompañaron al pequeño gigante verde hacia los sueños de varias generaciones, historias de padres a hijos,  memorias envejecidas en peligro de extinción y realidades venideras

Con los colores identificados,  el cuerpo lavado y la sonrisa puesta el Elche vuela por segunda, en volandas, con un ejército engalanado de verde sin penas ni penumbras. El partido enla Nueva Condominase pudo ver una afición, sin calificativos y en la memoria  de las grandes noches del fútbol a pesar del resultado,  aún así nadie olvidó quiénes son y a que aspiran.

Embriagados por los sueños y el sentimiento, miles de masas arroparon en todo momento al Elche,  más espeso que de costumbre, que se vio superado por una temeridad de Héctor Verdés. A pesar de la derrota el pequeño gigante verde sigue firme en sus treces orgullosa de su afición,  que esta semana se merece un cántico particular al ejemplo y a la deportividad.

La solidez del líder

 Miguel Giménez ¦ 19/10/12 07:00 @gimenez_zamora

Mucho se está escribiendo y hablando estos días sobre el Elche de los “cuatro fantásticos” o de las “cuatro balas” (Xumetra, Carles Gil, Fidel y Coro), de esa tremenda línea de mediaspuntas que produce el desequilibrio y el pánico de cualquier defensa contraria, que la hace débil (hasta en la retaguardia de la que era hasta la fecha la menos goleada, el Numancia) e insegura.

Sin duda alguna, son los hombres ofensivos, los que por regla general en esto del fútbol, se llevan los focos y la mayor parte de los elogios, al ser los artífices del momento más esperado, el famoso gol (la verdad del fútbol, la magia, su “salsa”), o el “orgasmo más placentero de los futboleros”, de los hinchas más incondicionales a unos colores (los de verdad), también de los espectadores en general. Hasta cierto punto, es hasta lógico en un espectáculo deportivo, es lo que más entusiasma, lo más esperado, lo que más llena, lo que más audiencia puede llegar a generar. El momento álgido de un partido y la explosión de júbilo en la grada.

Más aún, en un equipo que lo lidera todo (Elche CF), sin duda alguna, ser el máximo anotador liguero, es algo de lo que presumir y una de las armas que está exhibiendo nuestro equipo, pero no es la única.

Y es que los que sabemos un poco de esto, también admiramos y sabemos valorar, el aspecto defensivo y la solidez de un grupo (ese otro fútbol), del equilibrio que pueda tener en un terreno de juego en todas sus líneas, factores claves para una meta como es la de un ascenso.

Dudo bastante, y más en esta categoría tan traicionera como es la Segunda División, que baste única y exclusivamente con atacar bien (también aspecto importante), para lograr los objetivos que pretende el Elche y su afición.

La solidez defensiva y el equilibrio del equipo, se me antoja vital, teniendo que ir a la  par, con la tremenda eficacia y brillantez que están teniendo los hombres de Escribá en el aspecto ofensivo. En la suma de estas dos variables, radica el actual éxito presente y futuro de este equipo con mayúsculas que nos tiene en un estado de satisfacción permanente.

Pues bien, en este aspecto, el Elche también parece haber dado un paso de gigante en esta temporada. En los últimos cursos, se ha funcionado más o menos bien en el ámbito ofensivo, si bien es cierto que no con tanta claridad como en esta temporada, pero es con la actual seguridad defensiva, donde se ha dado el verdadero salto cualitativo que nos lleva hasta nuestros días de éxito.

El Elche, y su portero Manu Herrera, se han convertido en la escuadra menos goleada con tan sólo 6 tantos encajados, manteniendo la puerta a cero en cuatro ocasiones (los dos últimos partidos en el Martínez Valero). Así, todo es más fácil.

Como claves para esta mejoría, hay que señalar, primero, como no, al nuevo jefe de la nave (Fran Escribá), que mueve a su antojo y bien, todas sus piezas en el verde, a que ha habido una gran continuidad en los hombres de la defensa dentro del once en este inicio de temporada (curiosamente, además, son los mismos que alineaba Bordalás, excepto el meta y Damián Suárez en el lateral diestro).

La gran sobriedad bajo palos, que ha aportado un experimentado y de los mejores porteros de la categoría (por no decir el mejor), Manu Herrera, que me parece bastante mejor portero y da mucha mayor seguridad que Juan Carlos (anterior guardavallas, ahora en las filas del Villarreal de Julio Velázquez).

El gran conocimiento que se tienen el uno del otro, y la efectividad defensiva de la pareja de centrales (Etxeita-Pelegrín), la inestimable colaboración de los laterales (Damián Suárez está hecho un toro) y de la dupla de mediocentros (Mantecón-Rivera, ahora), aportando un gran equilibrio, además de la buena presión que se sigue dando por parte de todo el equipo, buena práctica heredada por Escribá con acierto, respecto a la etapa de Bordalás.

Para mí, esta ha sido la verdadera clave y el cambio, el por qué ahora mismo este equipo ofrece las fragancias de equipo ganador (25 de 27 puntos posibles y a siete del “todopoderoso” Villarreal, que marcha 3º), dando la sensación de una tremenda seguridad y empaque que nos hace a todos albergar grandes esperanzas para esta temporada.

Si bien esta es la teoría, está claro que luego hace falta un gran trabajo detrás y una buena plantilla, condicionantes que también esta temporada, existe la convicción de tenerlos.

Lo que es menester, es seguir aferrándose a la solidez del líder, como el que se aferra a la propia vida, para poder redondear una temporada que puede ser de ensueño, que no todo son las “avispas” de Escribá, que por cierto, pican y son muy escurridizas, como ya comprobé en el coche de mi señor padre (llevaba décadas sin aparecer por el coliseúm), al querer acabar con una de ellas, al término de un partido de fiesta a lo grande (4-0), de franjiverdismo puro y precoz (con esa cantera de posibles aficionados del futuro).

Los aromas de la victoria, el látigo de Castilla y la tecnología del botijo

 Óscar Gómez “Pedja” ¦ 18/10/12 07:00 @pedjafranjiverd

Era un día de fiesta, de ésos en los que siempre acabábamos perdiendo. De ésos en los que las ilusiones se convertían en llanto. De ésos en los que te daban ganas de romper el abono. Pero ya desde el principio las sensaciones eran diferentes. Los aficionados comenzábamos el partido con los pelos como escarpias, emocionados y con los ojos brillantes, cantando a coro la habanera más nuestra, “Aromas Ilicitanos”. Y fueron, efectiva y finalmente, los Aromas de la victoria.

Durante muchos minutos del partido, sobre todo en la primera parte, en el estadio había más babas que en un saco de caracoles. Ante el brillante y efectivo juego de nuestro equipo muchos estábamos patidifusos, ojipláticos, anonadados, asombrados, atónitos, estupefactos, pasmados, sorprendidos, maravillados, fascinados, deslumbrados, extasiados, atolondrados, aturdidos, atontados y sobrecogidos. Alcanzamos el orgasmo futbolístico.

El rival no hacía presagiar una victoria tan holgada y tan tranquila. El Numancia venía con la vitola de equipo duro de pelar y con unos excelentes guarismos a nivel defensivo, que le hacían ser el equipo menos goleado de la categoría. El otrora admirado equipo soriano se ha encargado desde hace unos años de llevar a efecto la manida y repetida etiqueta de la “defensa numantina”. Pero desde un principio quedó claro que la defensa numantina no iba a poder aguantar los envites, ataques y arreones del temible Dátil Mecánico. Incluso debimos disponer de superioridad numérica ya que el autor del penalti a Coro, ese mediocentro morenito que se llama como mi zumo de naranja, Sunny, tuvo que ser expulsado. Pero no fue necesario. No nos hace falta ni siquiera que expulsen a los rivales.

Después de ganar al Mirandés y de golear al correoso Numancia de Soria nos hemos convertido, de facto, en enemigo acérrimo de los castellanos, en el Látigo de Castilla, en el castigador de los herederos del Cid Campeador. Nos ha faltado, para terminar de completar el mancillamiento, romper contra el suelo una botella de Ribera del Duero, escupir en un Chuletón de Ávila o pegarle una colleja a Fermín Cacho, y de este modo convertirnos en equipo non grato en la región antiguamente conocida como Castilla La Vieja.

Afuera parte, ante la gran entrada registrada en el Martínez Valero, salieron a relucir nuevamente las deficiencias y carencias del club a nivel tecnológico y, por ende, a nivel organizativo. Tecnológicamente, en román paladino, el Elche se quedó estancado en el Botijo. De ahí no pasó. Nos lo terminaron de demostrar con el ya mítico “mordisco” a los abonos. Ante la tecnología del chip, decidieron hacer “chop”. Hoy en día el club, tecnológicamente hablando, dispone de menos recursos que las Cuevas de Altamira y tiene menos detalles que un Seat Panda.

Este mal endémico influye, lógicamente, como no podía ser de otra manera, a nivel organizativo. Para el partido contra el Numancia se regalaron entradas no numeradas en cantidades industriales y el cocktail final resultante fue un lío y un caos inicial, con broncas y  peleas por los asientos entre abonados y aficionados de nuevo cuño. ¿Tanto cuesta identificar las butacas de los abonados de alguna manera? ¿Tanto cuesta numerar las entradas que se venden?  Solo un día después, el Lunes, durante la venta del pack “Marea Franjiverde”, el club volvió a quedar en evidencia con largas colas y pocos recursos. Tienen, impepinablemente, que dar un giro al club en este ámbito. Ya tardan. Tanto casi como lo que tardan ahora en prepararte un gin-tonic en un pub, que le ponen las 7 frutas necesarias para la flora intestinal y miles de aderezos y complementos.

Por otra parte, muchos periodistas y aficionados se arman ya de estadísticas que, poco más o menos, indican que vamos a subir de calle. Ningún equipo con este puntaje y con las diferencias existentes con los rivales ha dejado de subir a primera división. Pero yo no soy nada amigo de las estadísticas. En el mundo del fútbol, las estadísticas son menos fiables que un pagaré de Ruiz Mateos. Las estadísticas engañan. Os recuerdo que si alguien se come un pollo y otro no lo prueba, la estadística convendrá que han comido la mitad cada uno. Pero no es verdad.

Lo único que cuenta para alcanzar nuestro objetivo es ganar y ganar. Y seguir ganando. Y así hasta el final.  Como acuñó Albert Einstein: “Vivir es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibrio tienes que seguir moviéndote”  Sigamos pedaleando, sigamos moviéndonos, sigamos ganando. El próximo objetivo es ganar en La Nueva Condomina. Y el Dátil Mecánico no estará solo. Le acompañará la Marea Franjiverde.

Un líder estratosférico

Santiago Martínez ¦ 17/10/12 07:00

Si hubo un acontecimiento especial el domingo, fue el récord de Felix Baumgartner, hazaña que no ha dejado de suscitar comentarios durante estos días a través de medios de comunicación y redes sociales.

Pero los ilicitanos habíamos disfrutado unas horas antes de otro acontecimiento récord, la octava victoria del Elche tras nueve jornadas disputadas. Al igual que el salto del aventurero austriaco, el reto era muy  difícil.

No se trataba de romper la barrera del sonido, sino de derribar la muralla numantina. Se presentaba en el Martínez Valero el conjunto menos goleado de la categoría, pero los hombres  de Fran Escribá fueron capaces  de meterle, en apenas una hora, los mismos goles que los sorianos habían recibido en los ocho encuentros anteriores.

Para ello no se alcanzaron los 1.342 km/h de Baumbartner, pero los Rivera, Coro, Fidel y sobretodo Xumetra siguieron demostrando que, a día de hoy el Elche va una velocidad diferente que sus rivales.

Otra dificultad, ésta para los más pesimista, era la de tener una gran entrada en el estadio pero el “dátil mecánico” (@pedjafranjiverde dixit) es capaz de vencer y golear incluso a esta creencia  tan arraigada entre algún sector de la afición, demostrando que cuando hay un buen equipo, que trabaja mucho y bien, cuanta más gente vaya, mejor.

Así que la afición del Elche se siente como Baumgartner pero al revés. Su ánimo ha subido desde el suelo, donde estaba en mayo, hasta la mismísima estratosfera. Pero lejos de conformarse y relajarse, cada victoria debe ser un apoyo donde tomar impulso en busca de cuotas más altas. Sin perder nunca de vista la mentalidad de ir partido a partido, ya que, como muy bien dice Fran Escribá, esto son cuarenta y dos ligas de un partido. De momento ya hemos salido campeones en ocho.

Por lo tanto la próxima liga es en Murcia. En un partido que, aunque el calendario nos marca como equipo visitante, la marea franjiverde, desplazada de forma masiva a La Nueva Condomina, hará sentir a los nuestros como en casa.

Y es que, aunque muchas cosas están cambiando en el Elche, lo que no varía, lo que sigue siendo estratosférica de verdad, es su maravillosa afición

La noche más larga del año

Moisés Gonzálvez ¦ 17/10/12 07:00 @michelangeloelx

Y hoy va a ser,

la noche más largo del año,

y la voy a vivir con amor y absurdidad.

Ya estoy listo

para el más puro final,

el más puro final.        Nacho Vegas “Desparezca aquí”

 

Te enteras que para comprar el billete para el próximo desplazamiento a Murcia, acompañando a nuestro Elche, había  aficionados en cola desde las ocho de la mañana. Pero sabes que no es cierto; estuvieron toda la madrugada, insomnes de ilusión y amor a unos colores.

Algunas noches te desvelas y ya no consigues conciliar el sueño. Desde la gran victoria contra el Mirandés, la semana fue eterna, aguardando el siguiente encuentro en casa. Corren tiempos difíciles, de crisis económica, la gente está triste, y las ajustes económicos aprietan a los de siempre, al currante.

Pero cada fin de semana, encuentras una válvula de escape, una realidad que supera cualquiera de tus sueños, de ahí que no le encuentres sentido al hecho de dormir, excepto para descansar. Quisieras despertar y que fuera ya el día del partido.

Y éste llegó, con un resultado de 4-0 contundente, un fútbol excelente el desplegado por el Elche, y un maravilloso ambiente en las gradas, con más de 15.000 espectadores. Cuando el árbitro pita el final, una extraña sensación te embarga: tristeza, melancolía. Así de claro: porque por ti, este partido tendría que durar todo el día de domingo. Y piensas que hasta dentro de siete días, y a las ocho y media de la noche, no vas a volver a disfrutar de tu Elche. Y te jode. Te arde. Porque ahora si, has encontrado un motivo real para creer en que se puede hacer algo grande, que por lo menos una esperanza llega al hogar de muchos aficionados franjiverdes: la gran trayectoria de su equipo.

Te despiertas. Aun no ha amanecido. Ni siquiera ha sonado el despertador. Te orientas; es miércoles. Che, aun queda mucho hasta el domingo. Tal vez deberías ir al estadio para adquirir el billete para el desplazamiento a Murcia, con tiempo, así serás de los primeros. Ah no, tranquilidad. Ya fuiste el lunes, estuviste tres horas y media de espera.

Así pues, solo queda darle tiempo al tiempo, intentar dormir, valorar que el insomnio y los nervios  los produce la campaña que está realizando el Elche, una alegría para el cuerpo, una larga espera entre partido y partido, pero con un hermoso resultado final.

Disfrutemos del momento, comentabas con tu compañero en la cola. Somos el líder, tenemos que aprovechar esta racha, apoyar al equipo, unión, ser optimistas, creer que esta temporada lo podemos conseguir, con los pies en el suelo porque más alto no se puede llegar. Y cuando llegue la mala racha, a apoyar y animar más todavía al equipo. Si llega la mala racha, claro, porque a este ritmo veremos.

Y hoy va a ser la noche más larga del año, y la voy a vivir con amor y absurdidad. Amor al Elche, al equipo, a la afición que ya se lo merecía. Absurdidad para valorar este momento, el año que menos se esperaba este arranque, y seguramente el más necesario, por toda la actualidad social, y como el Elche es la contra positiva a ésta.

Quedan tantas noches largas, hasta que llegue el final de temporada.

Cállate ya, cállate, que no he dormido en toda la noche por los nervios. Me duelen la cabeza y los pies. Venga, que abren; Buenos días, tres billetes para Murcia, por favor.

(Dedicado a Cristian Martínez, Estefania Martínez y Carmen Pedrero, primeros aficionados en comprar los packs para Murcia, que esperaron tres horas y media a que abriera la tienda. El Elche somos nosotros, la afición, y sobre todo ese día, vosotros)

Lecciones de un equipo mecánico

Adrián Cedillo ¦ 16/10/12 07:00 @Adrcedillo

La Marea franjiverde estará en Murcia por todo lo alto. En un solo día han sido más de mil personas las que no han querido quedarse sin su entrada para el encuentro de La Nueva Condomina. Leer más

Un partido con aroma especial

Santiago Martínez ¦ 13/10/12 07:00 @penflexiones

Elche y Numancia saltarán al terreno de juego el domingo a las 12:00 para disputar el partido correspondiente a la novena jornada de la Liga Adelante. Y lo harán bajo el frondoso ramaje de miles de bufandas blanquiverdes. Porque, esta vez sí, después de algún intento fallido, y con la necesaria ayuda de la directiva, en el estadio Martínez Valero se va a cantar el “Aromas Ilicitanos”. Será un momento muy especial, ya que esta habanera, junto con el propio club, son dos de los símbolos que más emoción desatan en el pueblo de Elche, dos señas de identidad, que se unirán en ese preciso instante en que los jugadores salgan al campo. A más de uno se le pone la piel de gallina sólo de pensarlo

Además, se han llevado a cabo otras medidas para aumentar la afluencia de gente al estadio; se han repartido 35.000 entradas en colegios e institutos y se ha rebajado el precio de las localidades. Por lo tanto, tenemos todos los ingredientes para vivir un gran ambiente en el estadio, para llevar en volandas al equipo con los ecos de las gargantas de miles de aficionados, ya sean habituales o primerizos.

En cuanto a lo deportivo, el Elche sigue con la baja de Carles Gil, aunque recupera a Generelo. Esto hace que la única duda resida en el centro del campo, en saber quien acompañará a Rivera, aunque todo parece indicar que repetirán Mantecón en el doble pivote y Pelayo en la mediapunta, ya que ambos han aprovechado su oportunidad por las bajas.

En frente, el Numancia, equipo menos goleado de la categoría y que viene de ganar en la jornada anterior por 3 – 0. Por lo tanto vendrá con la moral alta y sin la necesidad imperiosa de una victoria para resarcirse de un mal resultado anterior, así que saldrá reforzado en su plan de esperar bien cerrado atrás para salir rápido a la contra, sobre todo con la velocidad de Cedric. Como parte negativa para los sorianos, destacar las bajas de dos hombres importantes como son  Julio Álvarez, autor de un hat trick en el partido de Soria la temporada pasada, que está convocado por su selección y  Bedoya, el desequilibrante mediapunta, que está lesionado.

Por lo tanto se prevé un partido duro, diferente a los anteriores ya que nos encontraremos un equipo cerrado, que sea el que nos espere a nosotros para aprovechar algún error. En ese sentido, será una magnífica oportunidad para ver al Elche en ese papel de dominador del partido y de la posesión y para comprobar la versatilidad del equipo de Fran Escribá.

Partido interesantísimo, con todos los alicientes y, aunque a los más pesimistas, tanta medida, tanta gente en el estadio, tanto ambiente, les remueva viejos fantasmas; aunque incluso el “Aromas Ilicitanos” les huela a chamusquina, hagamos caso del eslogan de la campaña de abonos y confiemos en este Elche que al ascenso mira.