Carencias a granel

Óscar Ato | @charloz_ 22/09/2013 14:07

El  Elche cosechó su segunda derrota de la temporada y recibirá al Madrid sin conocer la victoria. No podemos decir, a día de hoy, que seamos mejor equipo que ningún otro de la categoría, pero tras los tres primeros partidos creímos que era vital ganar uno de los dos últimos y no ha sido así. Hay que asumir que, a pesar del mal momento de Osasuna, el once presentado ayer por Javi Gracia no era inferior al nuestro. Durante el transcurso del partido, demostraron tener más oficio y tablas que nosotros, que a pesar de hacer algunas cosas bien evidenciamos carencias competitivas que haríamos bien en disimular cuanto antes. Nos falta, además, ese puntito de suerte necesario. El primer gol es una muestra de ello: Oriol Riera le gana el salto a Botía, deja de cara a Roberto Torres y tras un par de rebotes que favorecen a los rojillos, Armenteros cruza el balón, pega en el poste y acaba en el interor de la red de Manu. El segundo gol es otro cantar, pero se hace duro ver que el equipo llega más veces que el rival en varias jornadas y no consigue llevarse los tres puntos. Andrés Fernandez, el portero local, detuvo tres balones peligrosos que hubiesen cambiado el encuentro. Con su ayuda y un estilo más reactivo que lanzaba hacia Oriol Riera buscando tanto su descarga como su finalización, El Sadar vio ganar a su equipo por primera vez en esta 2013/14.

A pesar de hacer grandes a los porteros rivales, no podemos presumir de excesiva fluidez en el juego. Si con Carles Gil en derecha ya da la sensación de faltar un escalón entre el mediocampo y la delantera en varias ocasiones, sin el valenciano se acentuó. Nuestras posesiones fueron menos largas e incisivas, y ni los jugadores de banda ni los puntas vienen aportando la calidad suficiente como para revertir un resultado adverso. Coro realizó su peor partido de lo que llevamos de liga, Fidel estuvo gris, Stevanovic hizo lo que pudo y Boakye no termina de mostrar 90 minutos sólidos. Para más inri, el descarte del ’15’ convirtió en problema la ausencia de Aarón, que por mal que esté hubiese sido un recurso ofensivo en un banquillo con poca chicha. Del Moral entró para jugar en derecha, en lo que fue un flaco favor de Escribá hacia un punta que ya de por si no está encontrando su mejor versión. Y cuantos menos jugadores encuentren su mejor versión, más se acentúan las carencias de una plantilla que se asume imperfecta, como casi todas, pero que va dando síntomas de necesitar un plus. Hasta entonces, hay que seguir buscando el once que nos permita competir lo mejor posible.

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