Cafeína Escribá

Santiago Martínez ¦ 08/03/13 06:55 @penflexiones

OPINIÓN.  Anda extraño el ambiente en Elche. Percibo esa tranquilidad del que se siente confiado en conseguir su objetivo. No es la euforia desmedida, ni es sacar pecho de forma prepotente. Es tranquilidad.

Porque uno ve los partidos, nota las sensaciones que transmite el equipo, ve cualquier apartado de la clasificación, escucha cualquier comentario en la prensa de cualquier punto de España hablando del Elche CF, y, quiera o no, siente tranquilidad.

Fran Escribá debe notar lo mismo, por eso ayer en su rueda de prensa inyectó cafeína en vena a ese sector somnoliento de la afición franjiverde. Vino a decir que el colchón es muy grande, muy cómodo, de esos que se adaptan perfectamente a tu cuerpo, pero la afición debe utilizarlo para saltar sobre él como un niño, para disfrutarlo despierto o para hacer una fiesta del pijama, en ningún caso para dormirse.

Y tiene toda la razón. Vale que esa ventaja tan importante puede quitar parte de tensión al aficionado, pero pensemos que a estas alturas, el único rival que tiene el Elche es dormirse descaradamente en los laureles. Y ahí el aficionado tiene su papel importante. Hagamos de cada partido en el Martínez Valero una fiesta, pero una fiesta donde se anime a muerte al equipo, porque así será más fácil disfrutar.

De todos modos, lo realmente preocupante sería que esa relajación llegase a los jugadores. Y ahí  Escribá sí tiene el poder para que no suceda. A los aficionados no nos puede poner una webcam en casa para vigilarnos cual gran hermano, y, después el sábado ponerse en la puerta del estadio y decir: “tú no pasas, te he visto muy relajado esta semana”. A nosotros solo nos puede dirigir esas declaraciones tan oportunas en rueda de prensa.

Pero a sus jugadores sí que los está convenciendo para que no se relajen. Y no solamente con su discurso, un discurso que estoy seguro que ya hace que le duela la mandíbula de tanto repetirles aquello de: no hemos hecho nada aún, nadie puede dormirse, hay que trabajar a tope cada día…

Sin embargo el pasado sábado, a mi entender dio una vuelta de tuerca en este aspecto. Y como no cala lo mismo un discurso que una acción, tomó una decisión de manual de gestión de grupos.

La decisión de sentar a Rivera, decisión técnica, pero que también la veo como esa prueba ejemplar para fortalecer su discurso. Ese aviso real a navegantes, más allá de meras palabras, para que tengan claro, que si ha sido capaz de sentar al “incuestionable” Rivera, es que nadie tiene su puesto asegurado.

Y eso sí es un verdadero chute de cafeína para que nadie se duerma en ese grupo. Grande Escribá.

 

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