Aromus Interruptus, el ascenso virtual y Juego de Tronos

 

Óscar Gómez ‘Pedja’| 16/05/2013 00:04 @pedjafranjiverd

Lo teníamos todo atado y bien atado para triunfar el viernes nuit como Los Pecos en una gira por Soria. El ambiente era inmejorable, lleno absoluto, todos entusiasmados por el inminente ascenso y un rival que no se jugaba nada. Por los aledaños del estadio paseaban aficionados que hacía tiempo no se dejaban caer por el coliseo franjiverde, familias enteras, ilicitanos exiliados que volvían para tan importante cita. Nunca se vio tanta camiseta, tanta bufanda, tanta gorra, tanto accesorio franjiverde. Los bares hacían su agosto, corría la cerveza y, por un momento, parecíamos olvidar los problemas de la semana, de llegar a final de mes, de la dichosa hipoteca, del paro, de nuestros políticos. Bendito fútbol. Será el opio del pueblo pero menos mal que existe y nos da alguna alegría aunque sea por un rato, porque si es por Montoro estaríamos de luto las 24 horas del día. Una vez dentro, el momento en el que todo el estadio cantó a capela (por fin) el “Aromas Ilicitanos” fue algo impresionante, mágico e indescriptible. Me río y me parto yo del “You´ll never walk alone” de Anfield Road, eso es como comparar a U2 con Leonardo Dantés, vamos una tropelía. El gol de Albacar nos hacía pensar que la fiesta iba a ser completa, que la noche iba a ser larga y que íbamos a mandar a las matemáticas a freir espárragos al grito de “A primera, oé”. Pero los chavales del Barça nos amargaron la fiesta con el empate y nos hicieron un Aromus Interruptus, un corte de rollo importante. Vamos, que nos jodieron el plan, dicho en román paladino.

 

Pasadas las primeras horas tras el chasco del empate, tal y como nos adelantó Escribá, y ayudados por los resultados de los rivales, el punto nos pareció a todos estupendo y maravilloso. Y desde ese momento se instauró en la ciudad un nuevo estatus, un nuevo modus vivendi, una nueva situación, El Ascenso Virtual, que es como un Matrix, un universo paralelo dentro del orden futbolístico nacional, un casi ascenso. Virtual, ¡qué palabra! ¡Qué término! ¡Qué vocablo más entrañable! Nunca habíamos pronunciado tanto en Elche ese adjetivo. Si se pudiera medir el uso de una palabra en las conversaciones ciudadanas, “virtual” sería trending topic callejero sin dudarlo, aunque seguida de cerca por “herculano”, “matemático” y “vamoraver”, ésta última siempre entre las primeras en cualquier fecha del año. Y en ésas estamos los aficionados, pensando que igual se sube el sábado, si no ganan Girona y/o Alcorcón, algo que se antoja harto probable jugando contra quién juegan. Pero al aficionado ya le da igual 3 que 33 y está celebrando el ascenso desde el día de Villarreal, pasando por el viernes en el estadio y terminando en la Glorieta el sábado. Es la celebración interminable, The Neverending Party, que suena más ochentero y más molón. Y lo que te rondaré morena con la más que probable celebración el Sábado, el recibimiento y la fiesta el Domingo. Está claro que después de 25 años fuera de la élite merecemos celebrarlo las veces que sea necesario.

 

Curiosamente, mientras el club anunciaba que no podían hacer festejos oficiales el presidente, dando ejemplo, se daba un baño de masas y también acuático en la fuente de la Glorieta. Se ha convertido, sin lugar a dudas, en el baño más famoso de la historia después del de Manuel Fraga en la Playa de Palomares. Y en el baño más polémico también. Se está hablando más de chapuzones y remojones que en el programa de “Splash, famosos al agua”. Algunos dicen que fue algo improvisado, algo casual, vamos, que le liaron. Angelico. Ésos se creen que nos caímos del guindo ayer. Ese acto de populismo, espontáneo según los más inocentes, forma parte del Juego de Tronos entre Sepulcre y Anguix. El empresario valenciano, dotado de un don innato para el oportunismo y la metedura de pata, erigiéndose en portavoz del club, pidió disculpas por twitter a los equipos rivales por la celebración del presidente. Y se lió parda. A continuación, como un elefante en una cacharrería, salió, al rescate de su amo, José Antonio Antón, Patrono de la Fundación, tildando a Anguix por twitter de sinvergüenza. Esos son nuestros dirigentes. Así nos luce el pelo. ¡Qué desgracia tenemos!

Corriendo un tupido velo ante tanta sandez y tantas ganas de protagonismo de unos y otros, los aficionados decimos adiós a la 2ª división después de 11 temporadas seguidas, división de la que éramos el equipo más veterano. Le hemos cogido cariño pero nos despediremos sin pena ni tristeza, imitando la gran voz del desaparecido Constantino Romero en Terminator, y diciendo aquello de “Sayonara Baby”.

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