El Elche negocia con los tres guardametas la rescisión de sus contratos con Deportivo de La Coruña, Granada y Sevilla y confía en que uno de ellos firme en los próximos días como competencia a Manu Herrera y Diego Rivas

Pedro Ortuño | 04/07/2013 00:00 @pedroortuno

La terna de nombres para reforzar la portería del Elche en Primera División se reduce a tres nombres: Dani Aranzubía, Toño Martínez y Javi Varas. La entidad franjiverde está convencida de la importancia de dotar de competencia a una posición cubierta de forma más que eficiente en el año del ascenso por Manu Herrera, como protagonista principal y ganador del Zamora de Segunda, y por su segundo, Diego Rivas, en las pocas ocasiones en que fue necesaria su participación.

Y esa competencia pasa por la experiencia. No sólo la que indica el carné de identidad y ni siquiera simplemente la traducida en temporadas como profesional bajo los palos, sino la vivida en los campos de Primera División, césped que ninguno de los actuales cancerberos franjiverde ha pisado. Es lo que ha primado en el rastreo de la comisión deportiva ilicitana y un denominador común que comparten Aranzubía, de 33 años y con 302 partidos en doce campañas en la máxima categoría del fútbol español; Toño, quien a sus también 33 ha jugado 201 encuentros en nueve cursos; y Javi Varas, con 30 de edad y 89 apariciones en una portería de Primera en seis años.

Por todo ello, el interés se convirtió en unas conversaciones que en los últimos días se han intensificado con un mismo objetivo prioritario y esencial: la rescisión de los contratos en vigor que aún liga a los tres metas a sus equipos para llegar en propiedad a Elche. En las oficinas del Martínez Valero ya se ha decidido que, aunque la cesión es una posibilidad, la preferencia en este asunto es que el futbolista firmado pertenezca al club.

Los tres frentes abiertos muestran una fachada similar y a su vez esconden situaciones distintas entre sí. El riojano Aranzubía acaba de descender a Segunda con el Deportivo de La Coruña y todo apunta a que abandonará Riazor, por lo que la plaza en una división superior es un plus en la propuesta de un Elche que no es el único atento al futuro del arquero internacional -formó parte de la Selección en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y en la Eurocopa de 2004 en Portugal-. Entre otros, como el Betis, el Valencia de Miroslav Djukic ha pensado en él para suplir la posible marcha de Diego Alves a Italia, lo que supone un listón elevado para los ilicitanos.

Las de Varas y Toño son historias aparte. Por un lado, el Sevilla ya ha comunicado a su canterano que está descartado después de su campaña de cesión -35 partidos- en el Celta de Vigo e incluso el joven Julián parece haberle superado en la portería de Nervión cuyo dueño ahora mismo es el portugués Beto. Su alta ficha es uno de los inconvenientes para su firma por el Elche y, además, Granada y Almería también andan tras sus pasos.

Toño Martínez es la vía más realista. El alicantino, formado en el Hércules, no ha recibido el mensaje de que el Granada no cuenta con él, pero se ha hecho a la idea con continuas muestras indirectas que han acabado por descontentar al portero. Primero, en el último tercio de Liga, desapareció de los onces titulares nazaríes cuando, casualmente, le faltaba un solo partido para alcanzar los 25 que le significaban la renovación automática. Después, llegó la noticia de que su compañero Roberto Fernández sí prolongaba su contrato por dos años y, días después, se anunciaba el fichaje del meta titular del Dinamo de Zagreb, Iván Kelava, por el club de Los Cármenes. Con todo, la cercanía de Elche con su tierra natal podría ser un factor decisivo para su llegada en caso de que tanto la entidad franjiverde como el futbolista acaben convenciendo a Quique Pina para que le coneda la carta de libertad.

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