Los siguientes en la lista de deseos son Rochina, Colunga y Apoño

Redacción | 26/07/2013 01:32 @DiarioFjv

El Elche aún debe cerrar varias incorporaciones en el ataque y el centro del campo.

La plantilla del Elche está ya a pocos retoques de ser altamente competitiva en todas las líneas de juego. Esta semana, con la llegada de Sapunaru, Botía y Cisma, se ha completado -a no ser que el club encuentre una ganga en forma de cuarto central- la defensa, la única que faltaba por constituir junto con la delantera. Es ahí donde centra sus esfuerzos ahora la comisión deportiva franjiverde. El fichaje de un hombre cuyo hábitat natural sea el área es necesario por efectivos y por exigencias de una Primera División que requiere calidad para meter la pelota en la portería.

Esta semana ya se destapaba el interés del conjunto ilicitano por Adrián Colunga para esa demarcación aunque no es el único. El ghanés de la Juventus Richmond Boakye también es pretendido, aunque existen discrepancias internas sobre él. Unos le ven como una joven apuesta que puede explotar en el fútbol español, pero otros califican la opción de arriesgada. Lo que sí tienen todos los mandatarios claros y consensuado es que es en la punta del ataque donde se realizará el principal esfuerzo económico que resta en lo queda de verano.

También se estudia dar más competencia en otros puestos. Es el caso de la segunda línea del ataque. Ahora mismo, el Elche cuenta con una poblada línea de trecuartistas de nivel, pero la escasez de delanteros puros podría deparar muchos minutos en la zona del ‘nueve’ para Coro y Manu del Moral, que disminuirían el número de mediapuntas. Además, Fran Escribá sólo cuenta con dos jugadores específicos de banda como Fidel y Stevanovic. Desde hace más de un mes el nombre que más gusta para aportar versatilidad ofensiva es el de Rubén Rochina, por el que desde el Martínez Valero se sigue negociando con el Blackburn Rovers. El futbolista valenciano se encuentra en Inglaterra disputando la pretemporada con el segundo equipo de la entidad británica, un hecho significante que deja a las claras que el futuro de Rochina está lejos de las islas.

Las posiciones de arriba son la prioridad, pero con fichas por cubrir el Elche aún ve huecos a los que le podría venir bien un refuerzo, como el centro del campo. Ahí sólo ha llegado Rubén Pérez y la comisión deportiva valora la incorporación de Apoño. La entidad franjiverde ya preguntó por él y se topó con los dos años de contrato que le restan por cumplir con el Zaragoza y la negativa a otorgarle la carta de libertad a coste cero después de que los aragoneses pagaran 850.000 euros por su traspaso al Málaga. El descenso de los hoy entrenados por Paco Herrera les obliga a deshacerse de uno de los salarios más caros del grupo, 800.000 euros, y que, encima, hace unas semanas, se vio inmerso en un duro enfrentamiento con aficionados.

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