Anguix acepta el pulso del alcalde y cede el control al grupo Los Serrano

Juan Anguix, presidente del Elche, dará en las próximas horas un paso al costado para ceder el control ejecutivo de la entidad al grupo de empresarios que de la mano del alcalde, Carlos González, está dispuesto a hacer frente a la deuda que mantiene la entidad con AFE y así garantizar la supervivencia del club.

El grupo de empresarios que tomará el poder del club estará comandado por César Nohales y Ramón Segarra, miembros de la empresa ilicitana Los Serrano Eiffage, aunque el objetivo a medio plazo será situar como presidente del Elche a Alejandro Soler, ex alcalde de la ciudad.

Las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Los acontecimientos se han precipitado en las últimas horas y, sobre todo, tras la toma de contacto por parte de los dirigentes del club con los representantes de AFE.

Anguix, asustado por el mal color que comenzaba a tomar el Elche, ha decidido apartarse tras asumir que no tiene capacidad propia ni de gestión para hacer frente a la deuda con los futbolistas, superior a los cuatro millones de euros.

González, preocupado por las noticias que le llegaban desde el club, ha vuelto a garantizar a Anguix que si se apartaba de la presidencia los empresarios estaban dispuestos a pagar la deuda.El valenciano, acorralado, ha aceptado el pulso.

El pasado miércoles, el alcalde de Elche ya mantuvo una reunión con 18 empresarios de la ciudad en la que se comenzó a cocinarse el relevo en la cúpula, aunque siempre y cuando Anguix desapareciera del primer lugar de la escena.

El presidente pidió que se le devolviera el millón y medio de euros aportado en sus diversas etapas en el club ilicitano y los empresarios están dispuestos a pagar, aunque aún no se ha definido la fórmula ni los plazos.

Ahora sólo queda dar forma legal a la transición. Anguix no dimitirá de forma inmediata para no provocar un vacío de poder. Lo más probable es que en las próximas horas se vayan produciendo los nombramientos de César Nohales y Ramón Segarra como consejeros para ir tomando posiciones de cara al futuro órgano ejecutivo, que deberá ser aprobado en una junta de accionistas.

El descenso administrativo ha sido un tsunami que lo ha arrasado todo. Ilusiones, jugadores, cuerpo técnico y hasta un presidente. Comienza una nueva era en el Elche

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