ANÁLISIS | ‘The wall’

Óscar Ato | @charloz_ 21/02/2014 18:00

La última temporada de José Mourinho como técnico madridista se saldó con cero títulos en las vitrinas. El proyecto dio síntomas de agomiento, con un ambiente viciado que necesitaba de aires renovados en el vestuario e incluso en el estilo de juego. El portugués regresó a su amado Chelsea y Florentino convenció al conciliador Carlo Ancelotti, que de manejar grandes vestuarios sabe un rato, e integró a Zidane en su cuerpo técnico. Con la vuelta de Carvajal doblaron el puesto de lateral derecho; con Illarra se cubrieron las espaldas ante los problemas de un Alonso ya renovado además de adquirir versatilidad; con Isco buscaron atar a la promesa nacional y sumar gol desde la segunda línea, algo que se acentúa con la llegada de un Bale que supone un plus en ataque, zona ya de por sí dificil de mejorar.

El Madrid de Carlo actúa dibujando un 4-3-3 y busca controlar los partidos mediante la posesión del esférico. Hoy día, el proyecto se encuentra en un punto envidiable de cocción: Ronaldo sigue respondiendo a niveles marcianos, Benzema está completando una muy buena temporada, Modric disfruta de su madurez futbolística, Di María se ha adaptado al interior izquierdo y aporta una garra necesaria en la zona media, y el dúo Pepe-Ramos vuelve a mostrarse infranqueable manteniendo la línea defensiva cercana al círculo central. De Bale se espera más, pero va goteando goles y es el máximo asistente del equipo (9) con cierta diferencia sobre el resto. A esto le añadimos un Jesé que se postula como la próxima estrella de la cantera merengue, llamado a ser importante durante la próxima década del club.

Desde hace un par de meses, podemos decir que el Madrid no encaja goles. Quizá se haya perdido esa sensación de equipo vertiginoso, relámpago, que realizaba las mejores contras del continente. En cambio, el equipo sufre menos fases de repliegue y ha ganado poso con balón: renovarse o morir. Si nos paramos a pensar en el posible once ante el Elche, es probable la titularidad de Varane en lugar de un Sergio Ramos que ante el Getafe forzó sin éxito su quinta amarilla para llegar limpio al derbi en el Vicente Calderón. Deshacer esa poderosa dupla siempre merma, pero la diferencia de nivel entre los equipos y su condición de local anima a permitir el cambio. Otra posibilidad más remota es la titularidad de Coentrao en lugar de un Marcelo aquejado de lumbalgia. Alonso tuvo sus molestias durante la semana, pero renunciar a tanto jugador importante en la salida de balón sumando la baja segura de Modric parece una temeridad. El sustituto del croata apunta a ser Illarra, ya que Isco ha dejado de ser utilizado en la medular durante los últimos meses para pasar a ser un recurso como ‘falso nueve’. Así, la posible alineación estaría conformada por: Diego López; Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo; Illarra, Alonso, Di María; Bale, Benzema y Jesé.

Los jugadores franjiverdes, por su parte, visitan una plaza poco propicia para puntuar con la esperanza de obrar la gesta y de que la jornada no se dé muy adversa para sus intereses. Con las bajas de Damián Suárez y Carlos Sánchez por sanción y la más que probable de Sapunaru por lesión (sí, otra vez) sumada a la de Toño, el once estaría compuesto por Manu Herrera; Mantecón, Botía, Lombán, Cisma; Carles Gil, Rubén Pérez, Javi Márquez, Manu del Moral; Coro y Cristian Herrera, si nos atenemos a los precedentes de las últimas semanas. No obstante, sería posible que Escribá realizara algún ajuste por lo particular del partido. Una opción sería recuperar el 4-1-4-1, aunque la baja de ‘La roca’ la convierte en menos probable (aunque no por ello aconsejable a priori). Otra sería la reubicación de Carles Gil tras el delantero canterano, para intentar dañar a un Alonso que no anda en su plenitud y filtrar algún balón peligroso que pueda complicar a unos centrales madridistas que cobran caras las acciones de mérito por la zona central. Sería justo apuntar que esta vía no fue productiva en el Camp Nou, partido en el que los culés obtuvieron una clara superioridad en mediocampo con sus tres hombres más las ayudas de un Cesc que actuaba como punta pero bajaba a participar. Sea como fuere, hay que disfrutar la experiencia y competir dignamente.

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