ANÁLISIS | Recuperar la chispa

Óscar Ato | @oscarato87 29/03/2014 15:00

A pesar del descenso de nivel en la segunda vuelta, el Villarreal está bien posicionado para disputar competición europea la próxima temporada.  A ocho puntos de un irregular Valencia, la Champions se antoja casi imposible, pero era demasiado pedir para un recién ascendido. La lesión de Cani hizo estragos en el juego de los castellonenses, que perdieron partidos relativamente asequibles. Ahora reciben al Elche en casa, donde mejoran un poco sus prestaciones. Eso sí, lo hará con alguna baja de importancia.

El conjunto amarillo se despliega en torno a un 4-4-2 que combina el toque de balón con una intensa presión y unos contragolpes de calidad. Sus laterales son de largo recorrido, su doble pivote se descuelga en ataque (Bruno suma cinco dianas), y en los costados mezcla el perfil asociativo de Cani con la profundidad de Aquino, al igual que arriba cuenta con la habilidad de Gio Dos Santos y los apoyos de Uche. Por desgracia para Marcelino, los mexicanos andan lesionados, aunque cuenta con recursos de diversa índole. Perbet parece tener un puesto asegurado tras su gol al Getafe, y Jonathan Pereira espera su oportunidad para aportar esa mordiente que ofrecen los ausentes. En la derecha viene actuando Óliver con cierta libertad de movimientos, aunque sus últimas apariciones en un período corto de tiempo podrían provocar una rotación en la que Moi Gómez parece aportar más movilidad que el posicional Trigueros. En la defensa, parece que Gaspar llegará en condiciones al partido, permitiendo que el indultado Jaume Costa ocupe la banda izquierda. Otro que podría estar a punto para hacer pareja con Gabriel es Musacchio. De no estar en óptimas facultades, el submarino amarillo repetiría el último eje con Pantic acompañando al brasileño. En la meta, Asenjo se antoja indiscutible.

En lo que respecta al Elche, se espera que las bajas de unos, la inoperancia de otros y el poco habitual once del pasado martes provoquen la vuelta al mismo de Javi Márquez, Carles Gil y Cristian Herrera. En principio, en un 4-4-2 mutable a 4-2-3-1 donde también tendrían cabida Rubén Pérez, Coro y Rodrigues. Uno de los dos últimos podría ser el perjudicado si Escribá decide protegerse algo más como visitante dando entrada a Carlos Sánchez, aunque el  4-4-2 del Villarreal y la necesidad de anotar hacen presagiar el uso del esquema habitual. El conjunto franjiverde deberá soportar el alto ritmo que imprimen los amarillos y saltar la presión con combinaciones precisas y envíos profundos hacia su ataque. No será fácil, pero en las tres ocasiones anteriores (Liga y Copa) se plantó cara. Ahora esperan, al fin, obtener los tres puntos.

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