ANÁLISIS | Portillo low-cost

Óscar Ato | 12/08/2014 9:51 @oscarato_

 

Uno de los primeros pensamientos que vienen a la cabeza tras la contratación de Víctor Rodríguez es que el caso Portillo ha llegado a su fin. El andaluz dio un paso atrás cuando estaba prácticamente atado y con el Elche dispuesto a realizar un desembolso importante, mientras que el catalán llega con la carta de libertad y convencido de embarcarse en el proyecto, dejando a un lado el cercano acuerdo con el Córdoba. Es más esta comparación la apropiada que no la futbolística: aunque ambos son centrocampistas polivalentes con proyección ofensiva, Portillo ha dado sus mejores momentos partiendo desde la zona derecha y Víctor destacó especialmente por detrás de Postiga (primera vuelta de la 2012/13).

Llega al Elche otro jugador con el denominador común de la proyección y el hambre, deseoso de volver a la máxima categoría. Aunque hace dos temporadas fue contratado para el filial del equipos maño, Manolo Jiménez le dio confianza hasta el punto de participar en más de 30 partidos, sumando dos goles y ocho asistencias. Tras el descenso, disputó casi todos los partidos del Zaragoza en Liga Adelante, alternando la titularidad con el rol de revulsivo y aportando cinco goles y otras tantas asistencias. Ni Paco Herrera ni Víctor Muñoz confiaron en él como jugador esencial del proyecto, en lo que acabó siendo una temporada mediocre del equipo aragonés.

Víctor es un futbolista de buena técnica, poseedor de un buen control orientado y capacidad de desborde. Ejecuta golpeos a portería con mucha intención y es considerado un buen lanzador de faltas. Por esta razón, el equipo ganará un recurso con su diestra ante la baja o suplencia de Fajr. No obstante, también se atreve a manejar la izquierda en algunas situaciones del juego y tiene capacidad para obtener buenos resultados de ello.

Su control del balón, regate y complexión física, así como un digno centro, le posibilitan actuar en banda sin mayores problemas. El intercambio de costado con Montañés ha sido un movimiento recurrente durante un partido a lo largo de sus dos últimas campañas. Además, estamos ante un futbolista con capacidad asociativa y aceleración. En resumen, podría afirmarse que Víctor Rodríguez tiene casi todas las cualidades necesarias para jugar en la zona de mediapuntas. Si bien es cierto que sus cifras goleadoras no son muy boyantes y su regularidad no ha sido altísima hasta la fecha, también lo es que lo mejor de su carrera debe estar por llegar y que sólo unos pocos elegidos pueden alardear de estos aspectos.

 

Con esta incorporación, se va perfilando el ataque franjiverde a falta de una probable llegada que ponga la guinda. Empezada la pretemporada y con Fajr, Mosquera, Adrián, Tyton y Pasalic en plantilla, Escribá dijo que faltaba velocidad en la zona de ataque (algo que volvió a repetir tras el último partido ante el Raja Casablanca). El menudo jugador debe estar actualmente entre los tres más rápidos y habilidosos de la plantilla. Lo que sigue faltando es un zurdo de banda. Con Rodrigues como extremo de cuna, Aarón y Víctor como altamente adaptables, Fajr como ‘10’ con opciones de pisar la zona y Coro de “chico para todo”, está por ver si llegará. En el fútbol de hoy, empieza a ser rara la plantilla que cuenta con todos los perfiles cubiertos.

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