ANÁLISIS | Las ideas de ‘Lucho’ cogen cuerpo en Vigo

Óscar Ato | @charloz_ 28/02/2014 16:59

El Celta de Paco Herrera subió a Primera lleno de buenas intenciones: fútbol de ataque y asociativo, con Iago Aspas como una de las estrellas de «la otra liga». La cosa no funcionó, y la practicidad de Abel Resino les sacó del entuerto a última hora. Pero una vez solucionada la permanencia, los celtiñas tenían otras expectativas. Así llegó Luis Enrique este verano, con jugadores que ya entrenó en el filial blaugrana (Fontás, Rafinha y Nolito) y algún otro buen refuerzo (Charles). La perla de la cantera había marchado hacia Anfield, pero Vigo estaba ilusionada. Tras unos inicios duros, que recordaban a la etapa de Herrera del pasado ejercicio, el equipo se ha despegado de las zonas calientes y cuenta con 30 puntos a falta de trece jornadas para la conclusión del campeonato.

Luis Enrique utiliza un 4-3-3 que se convierte en 4-1-4-1 con frecuencia, dado el compromiso y el gusto por gestionar balón de sus actuales hombres de banda, Rafinha y Orellana. Anteriormente, el equipo estaba más partido, menos cohesionado con Augusto y Nolito abriendo y el hispano-brasileño como interior. Gusta del juego de posición mamado de la escuela Barça, que genera triángulos y maniobras de cara a combinar de manera casi automática. En la zona media, Oubiña cierra como vértice, con un Krohn-Dehli que parece haberle ganado el sitio a Álex López y un Augusto que compensa las excursiones interiores del menor de los Alcántara, elegido mejor jugador de febrero por la liga. Y es que su zurda está produciendo roscas envenenadas, paredes productivas, protección de balón e incluso goles. Arriba Charles ejerce de rematador, aunque no ha llegado en condiciones al partido y parece que el púber Santi Mina podría suplirle al no haber debutado aún el ex-Spartak Welliton. En defensa, Cabral y Fontàs forman un eje avanzado y con algunas dificultades para aportar seguridad al grupo, mientras que Hugo Mallo y su teórico suplente Jonny ocupan los costados. En definitiva, se trata de un equipo que vendrá al Martínez Valero a disputar la posesión, enrachado aunque con algunas carencias (defensa de balones aéreos y de las contras) que no por intentar minimizarlas en los últimos tiempos dejan de existir.

Por su parte, el Elche podría volver a lo que viene siendo su once tipo, a excepción de la portería, donde Manu Herrera espera recuperar su plaza. Se espera un 4-4-2 con Damián, Botía, Lombán y la duda del lateral izquierdo en la línea defensiva: el precedente del penalti fallado por Coro está en mente, aunque no sería precisamente injusto que Cisma siguiese teniendo minutos. El doble pivote estaría formado por Rubén Pérez y Javi Márquez, con Carles Gil y Del Moral en los costados apoyando a la pareja Coro-Cristian Herrera. Escribá ha comentado en rueda de prensa que también se baraja la opción de repetir el esquema del Bernabéu, que igualaría en la medular al utilizado por Luis Enrique. De ser así, parece que esta vez Rivera sí podría tener preferencia sobre Carlos Sánchez, aunque el último partido del colombiano fue bueno. Perdería así la titularidad uno de los hombres ofensivos, que podría no ser Cristian Herrera al actuar como locales y ante un equipo más parejo. Veremos quién destroza el disfraz a quién o si por el contrario hay apretón de manos y celebración conjunta.

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