ANÁLISIS | La enésima reconversión no está engrasada

Óscar Ato | @charloz_ 19/10/2013 19:00

El verano empezó transmitiendo malas sensaciones respecto a la calidad de la plantilla bética. Los jugadores salían del club formando una larga fila y eran pocos y modestos los fichajes. Cañas, Beñat, Mario, Adrián San Miguel, Campbell o Pabón cambiaban de casa, mientras el meta Andersen, Lolo Reyes o Juanfran aterrizaban en la capital andaluza. Finalmente, y a pesar de que no podemos ignorar que a priori el equipo se ha debilitado, el panorama es mucho más esperanzador con la llegada de los Verdú, el sorprendente Cedrick o Xavi Torres. Parece que Mel vuelve a tener materia prima suficiente para, con tiempo, reajustar el proyecto con intención de realizar un juego vistoso y no pasar apuros en la categoría. Repetir Europa League es realmente complicado dada la competencia, pero la obra mantiene gran parte de sus rasgos característicos y cabe no infravalorarla por su racha inicial.

Dada esta irregularidad y teniendo en cuenta las diversas variantes de la plantilla verdiblanca, se hace muy complicado intuir el once que saltará mañana al campo. Mel rota mucho, basándose en calendario y características del rival. Hasta la fecha, parece que el once preferido por el madrileño es el formado por Guillermo Sara en portería; Chica, Amaya, Paulao y Nacho en defensa; Matilla y Nosa formando pareja en la medular, con Salva Sevilla por delante, Molina en punta y Vadillo, Juanfran y Cedrick repartiéndose los extremos. El meta argentino le ha ganado la batalla momentánea al danés con interesantes actuaciones, mientras que Amaya está siendo el más destacado de la zaga junto a un Paulao que suele ser importante a poco que ande bien, con el polaco Perquis en la recámara. En los laterales, el veterano Nacho está imponiéndose al prometedor Didac, mientras que la derecha alberga dudas con un Chica discutido y un Steinhofer poco adaptado. En medular, Nosa es la gran baza: jugador completo y box-to-box de gran potencial. La sorpresa es Matilla, que está jugando asiduamente de mediocentro de contención y sumando buenos momentos, cuando en el Murcia llegó a ser adelantado hasta la mediapunta. En este último lugar, Verdú está en periodo de adaptación y Salva Sevilla supone una dura competencia para él. Los extremos suman fútbol, velocidad y regate, pero está faltando esa cuota goleadora para ayudar a un meritorio Jorge Molina que echa de menos a Rubén Castro. Como todo el equipo, realmente. Chuli es otra alternativa jugosa para el ataque.

Por parte del Elche, las bajas de Sapunaru y Albacar propician una defensa formada por Damián, Botía, Lombán y Cisma, con Herrera en el arco. Tras las dos victorias y la estancia de Carlos Sánchez con su selección, se espera que Escribá mantenga la pareja Rubén Pérez-Javi Márquez, con Gil y Fidel en las bandas. Si Manu y Coro se encuentran aptos físicamente, serán titulares. El equipo llega con confianza ante un Betis que no termina de obtener una buena racha. La última derrota ante el Getafe por 3-1 fue especialmente dolorosa, por forma y fondo, y el Elche podría aprovechar esta situación para ir a por el partido, tomar la iniciativa y subir líneas ante la salida rival. La contra rival es menos peligrosa sin su astro ofensivo y de nada sirve invitarles a que se crezcan con la tenencia de balón en campo rival ante su afición. Se viene una cita bonita en el Benito Villamarín.

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