Aguerridos

El Espanyol vive en la zona tranquila de la tabla, consciente de que pasar apuros para mantenerse será improbable y con la pequeña ilusión de obtener la séptima plaza que da opciones a disputar la Europa League. El equipo de Aguirre es un bloque trabajado, humilde y sin demasiada calidad, pero con jugadores interesantes que están haciendo una muy buena temporada y con la ventaja de contar con uno de los mejores delanteros de la categoría: Sergio García. Capaces de tropezar ante equipos en problemas (Betis, Getafe) y de dar gratas sorpresas (victoria en el nuevo San Mamés), se trata de un equipo poco dado a las florituras pero con las ideas claras y difícil de batir.

Los periquitos cuentan con la baja de John Córdoba por sanción, lo que sumado a la marcha de Thievy les privará de utilizar el 4-4-2 frecuente en los últimos tiempos para optar por el  4-2-3-1 , en el que optan por reforzar la medular con trabajo en pos de un tercer mediapunta enfocado al ataque. Así, Abraham y Álex Fernández se disputarán una plaza en el once por delsnte de la eficaz pareja David López-Víctor Sánchez. En la derecha, Stuani suma trabajo y diagonales hacia portería en busca del gol, siendo además una vía para salir mediante juego directo que exigirá mucha concentración al lateral izquierdo visitante. En el costado opuesto, el veterano Simao ejerce de lanzador a balón parado y participa en la circulación de pelota con criterio. La otra duda estaría en el acompañante de Colotto, donde podría entrar el habitual titular Héctor Moreno, ya recuperado, o un exuberante Sidnei que cuajó una sólida actuación en el Coliseum Alfonso Pérez. Javi López y Fuentes ocuparán los laterales y el inspirado Kiko Casilla la meta. Paradójicamente, es con este esquema cuando los blanquiazules se muestran más presionantes que cuando actúan con dos puntas, ya que la ocupación de espacios es más equilibrada si se trata de aumentar la capacidad de robo.

En el bando franjiverde, cabe plantear el socorrido dilema cada vez que el equipo se enfrenta a un mediocampo poblado: la entrada de un tercer hombre en la zona media no puede descartarse. Dicho esto, se intuye que Escribá tirará de su esquema preferido, que le ha otorgado puntos en esta segunda vuelta. De mediocampo hacia adelante parece clara la formación escogida: Rubén Pérez y Javi Márquez en la sala de máquinas, con Carles Gil y Del Moral en los costados y Coro y Herrera en punta. Esta elección le permite, además, mezclar fases en 4-2-3-1, con Del Moral y Coro en los costados y el canterano valencianista de ‘10’ al uso empujando hacia atrás a los guerreros de Aguirre. Con esta idea y algún cambio de nombres llegó el 2-1 de Coro en la ida, así como el 1-0 del pasado sábado ante el Celta. La zaga contiene la única duda presumible, ya que Albacar ha tenido algunas molestias durante la semana, con lo que Cisma tiene opciones para volver a ser de la partida. Una victoria sería muy valiosa para ambos, el empate es un mal menor y la derrota no pasa por ser un drama ahora mismo. Veremos qué bando afronta la comida dominguera con un apetito extra.

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