ANÁLISIS | Deberes hechos

Óscar Ato | @oscarato87 25/04/2014 00:00

Se podría decir que ya están salvados. No matemáticamente, pero lo tienen hecho y se nota. 41 puntos son suficientes, y el Levante no gana un partido desde que los consiguió. Esto puede subir la moral de un necesitado Elche, pero se trata de anotar y hacerse con los tres puntos: el empate pondrá la soga al cuello y los ‘granotas’ son un equipo férreo y sólido. Con poco gol pero con buenos argumentos atrás, estamos frente al conjunto que más rentabiliza su ratio de dianas a favor y en contra. También frente a los que menos tienen el balón, seguramente porque no lo quieren. Llegan al Martínez Valero con bajas, pero el bloque no se rompe. La idea es clara.

A pesar de lo comentado, Levante y Elche no son hermanos gemelos. Los hombres de Joaquín Caparrós sitúan la línea defensiva unos metros más atrás, y por consiguiente las demás. Su salida es más directa: tienen mayores dificultades para combinar y un plus de soltura para contragolpear. Su salida es directa, buscando la velocidad y el nervio de jugadores como Xumetra, Rubén, El Zhar o Barral. El delantero ex del Sporting no estará disponible por acumulación de tarjetas, al igual que Juanfran. Por lesión, David Navarro, Ivansnichtz, Sergio Pinto y Baba Diawara tampoco llegan a la cita. Así las cosas, el once será similar al formado por Keylor; Pedro López, Héctor Rodas, Vyntra, El Adoua; Xumetra, Simao, Diop, Rubén García; El Zhar y Casadesús. El griego Nikos podría entrar en el lateral izquierdo y Ángel tiene alguna opción en la punta de ataque. Llegará el Llevante, pues, sin su habitual pareja titular de centrales en los últimos tiempos y sin sus dos delanteros centro más habituales, pero con ese 4-4-1-1 con sello utrerano que tan difícil pone las cosas a la gran mayoría de sus rivales.

Lo primero que se desea en Elche es encadenar el octavo partido ligado como local sin encajar gol. A partir de ahí, poder abrir la lata. Lo más lógico sería que se pasara al 4-4-2 habitual en el feudo franjiverde, volviendo Coro a la punta de ataque junto a Cristian Herrera. En la defensa seguirá Pelegrín y volverá Cisma, y las dudas están en los acompañantes de Carles Gil en la medular. Carlos Sánchez parece estar ganándose el puesto, y vuelve un Rubén Pérez hasta ahora clave. Sin embargo, Márquez aporta esa llegada necesaria y golpeo a balón parado ante la ausencia de Albacar, mientras que Rivera cuajó una gran actuación en el Calderón, como en él es habitual. En la parte izquierda, la titularidad de Fidel sería difícil de explicar. Rodrigues ha sido de la partida en los dos últimos encuentros en el Martínez Valero, pero los levantinos no ceden metros y ahí la combinación de Aarón podría hacerse un hueco. Nos espera un partido de pocas alegrías en lo futbolístico, como ante el Getafe. Por aquí firmaríamos acabar igual, con una alegría emocional.

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