La afición del Almeria denuncia un mal trato policial en Elche

Redacción ¦ 18/12/12 09:56 @Diariofjv

Tras un nuevo incidente el pasado domingo en la curva sur entre la policía y la Jove El,la hinchada visitante ha querido denunciar que no solo son problemas ocurrieron en la curva sur, en lo que consideran un trato incomprensible por parte de la seguridad y la policía del estadio.
El grupo de animación del Almería ‘Grada Joven’, han denunciado mediante un escrito el trato policial recibido en tierras ilicitanas durante su desplazamiento el pasado domingo. A su llegada al estadio Martínez Valero fueron custodiados como si de un grupo violento se trataran, según afirman, a pesar de ser un grupo «ejemplar de aficionados sin ningún altercado a sus espaldas». La media de edad de este colectivo es de 16 años, antes de entrar al coliseo franjiverde reconocen que le fueron requisadas pancartas y una vez en la grada fueron obligados a sentarse, a pesar de que acostumbran a animar a su equipo de pie en todos los encuentros.
A continuación la carta de un aficionado del Almería a los compañeros de esquemadejuego.es, donde relata que sucedió en su desplazamiento a Elche.

En primer lugar, escribo como aficionado de la U.D. Almería y como socio del grupo de animación “Grada Joven”.

Quedamos a las 6 de la mañana en las entradas de tribuna del “Estadio de los Juegos Mediterráneos” dispuesto a embarcarnos hacia el “Martínez Valero”. Como siempre, para endulzar un poco el viaje, en el trayecto se movieron por el autobús bastantes cervezas, botellas de calimotxo y similares. Algo normal en este tipo de desplazamientos.

Llegamos a Elche a las 11:00 aproximadamente y nos situamos en las afueras del estadio para terminar de beber, comer algo y disponernos a entrar. Desde el primer momento un grupo policial se “pega” literalmente a nosotros, un numeroso grupo de integrantes de “Grada Joven”. Insisten en que recojamos todo y dejemos todo limpio. Nosotros contestamos que no hay problema. Aun así, ellos siguen molestando constantemente.

Terminamos de comer, recogemos todo lo ensuciado (tal como dijimos) y nos disponemos a entrar al estadio. La policía nos rodea de nuevo. Comienzan a entrar aficionados, tanto de otras peñas como de nuestro grupo, y al llegar a determinados miembros del mismo la policía comienza a solicitar documentación y a llevar a cabo registros y cacheos -todo obviamente con una actitud “chulesca” y descarada de todo el grupo policial-.

Prohíben la entrada de un cocodrilo hinchable de playa, lo cual nadie entiende. Registran exhaustivamente todos los letreros y pancartas que portamos, negando la entrada de algunas de ellas. Entre estas vetadas estaba una pancarta en la que se podía leer en color rojo y blanco la palabra “Locura”. La policía sostiene que esa pancarta no pertenece a ninguna peña y por tanto no se puede pasar, algo incomprensible para nosotros.

Una vez dentro del estadio, los aficionados y peñistas se sientan en sus localidades. Los integrantes de nuestro grupo de animación nos colocamos de pie sobre nuestros asientos (algo que hacemos siempre). El partido comienza sin incidencias pero la policía nos mantiene cercados por los 3 costados.

Se nos hace saber que el grupo ultra del Elche, que se había mantenido callado y sentado durante el inicio del partido, se levantará en el minuto 13 para corear el cántico: “Animación sin represión”. Aunque había disparidad de opiniones en el grupo sobre si apoyar el cántico o no, al final lo hacemos.

A partir de aquí la policía nos comienza a decir que no podemos seguir de pie sobre los asientos, que debemos sentarnos o seremos expulsados del estadio (muchos aficionados amenazan con irse por su propio pie si se les obliga a sentarse). Todo el grupo comienza poco a poco a sentarse. Poco dura la cosa, ya que a los pocos segundos comenzamos a levantarnos y seguir animando a nuestro equipo, esta vez sin subirnos a los asientos. La policía no lo aprueba pero no puede hacer nada.

El partido continúa sin incidentes, pero cercados por el mismo grupo policial hasta la salida del estadio. Al final del partido, fuera del campo, se acerca un grupo de ultras del Elche. Tanto el principal miembro del grupo ilicitano como el principal miembro de nuestro grupo tratan de hacer ver a la policía que no tenemos otra intención más que charlar (quizá sean ellos los que deseaban ver un conflicto donde no lo había). Pero estos insisten en que no debemos permanecer allí y se nos lleva a una zona más alejada del estadio, siempre rodeando a todo el grupo de aficionados.

Concluimos nuestra conversación con los aficionados ilicitanos y nos disponemos a abandonar la ciudad. Eso sí, llevados hacia el autobús por nuestro ya conocido grupo policial, como si se tratase de vigilantes de una “libertad condicional”. ¡Animación sin represión!

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