Del delirio a las lágrimas

La afición del Elche estuvo a la altura del partido y las cerca de 29.000 gargantas reventaron con el escándalo de Muñiz.

Era un partido de altura, de los de antaño. La ciudad estaba a la espera y la hinchada respondió. En un ambiente de lujo, la afición franjiverde llevó en volandas al equipo en el delicado duelo ante el Real Madrid. Apoyó cuando el equipo más lo necesitó y reventó con el gol del empate de Boakye. Era el final perfecto para un partido soñado. Ni más ni menos que un empate ante todo un Madrid, un cuento idílico que podía pasar a los anales de la historia del Elche pero ahí estaba Muñiz Fernández.

El colegiado se encargó de mandar al traste un final de ensueño. La hinchada, que había enloquecido con el gol del ‘9’ franjiverde, se llevó un jarro de agua fría con la locura del trencilla. Entre pitos y gritos despidieron un partido con la sensación de que habían sido robados. Bajo el grito de b el respetable dio por finalizado el encuentro. En esta polémica cita tampoco faltó el ‘Aromas ilicitanos’, un clásico que sonó como nunca entre las gradas del Martínez Valero.

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