Ganando bajo la lluvia

El Elche ha cumplido. Ganó su ‘final’ ante un rival directo como es el Levante, lo que sumado a las derrotas del resto de competidores por la permanencia, le ha permitido salir de los puestos de descenso dos meses y medio después. Los casi 15.000 espectadores que se han dado cita hoy en el Martínez Valero, desafiando al frío y la lluvia, han celebrado con entusiasmo una victoria que sabe a gloria. El Elche está mostrando una profesionalidad y entereza encomiables y la afición lo ha sabido corresponder con continuas muestras de apoyo. La afición hoy, más organizada que nunca, ha sabido cuando animar al equipo, cuando criticar la gestión del presidente y el Consejo, y cuando apretar para dar alas a los jugadores. En partidos como hoy es cuando la unión entre equipo y afición ha sido total.

Pocos aficionados del Levante en el coliseo ilicitano. Pese a la cercanía entre Valencia y Elche, y la importancia del partido para ambos equipos. El horario de domingo a las 21:00 y las inclemencias del tiempo, han impedido un desplazamiento masivo de la afición ‘granota’. Aunque sí se han podido ver pequeños grupos de aficionados visitantes ataviados de camisetas y bufandas azulgranas. Aún así, la afición local ha llevado la voz cantante, y a pesar de ser un número inferior a lo que viene siendo habitual en Liga, los cánticos y aplausos han resonado con contundencia.

Se palpaba la ansiedad en la grada debido a la importancia del partido. Pero poco a poco el optimismo se iba instalando en los graderíos. Primero en el minuto 6 tras la expulsión del azulgrana David Navarro por agresión a Pelegrín. La superioridad numérica ha dado alas a la afición que en el minuto 10 ha iniciado su primera protesta contra Sepulcre y su directiva. Y tras el gol de Jonathas en el minuto 12’, los ya habituales cánticos del “Sepulcre vete ya” han resonado con mucha fuerza en casi todo el estadio. A partir de ahí de nuevo a animar al equipo, máxime cuando en el 21’ el árbitro ha señalado penalti a favor del Elche. Era la oportunidad perfecta para dejar el partido casi sentenciado pero Fajr falló y los nervios se prolongaron durante todo el encuentro.

En ningún momento del partido el Elche pareció jugar en superioridad numérica ya que apenas inquietaba a su rival, y menos aún, lo desgastaba físicamente. Es más, el Levante tuvo sus ocasiones y puso el miedo en el cuerpo en más de una ocasión. Especialmente en el 71’ cuando Damián cometió penalti y la grada se quedó helada. Se veía venir que el Elche podría dejar escapar la victoria con todo a su favor, pero Tyton se puso el traje de héroe y sacó el balón con el pie, evitando la igualada azulgrana. Fue entonces cuando los miles de aficionados gritaron el nombre del portero polaco, quien ya un tiempo atrás dejó olvidadas las críticas de aquel mal partido ante el Eibar al principio de temporada.

El no gol del Levante espoleó a los jugadores de Fran Escribá y por ende a la sufrida afición local, que no cesó un minuto de enchufar a los suyos hasta amarrar la victoria. El pitido final fue un alivio y una explosión de alegría. La afición despidió a los jugadores con una sonora ovación, y tras ello, de nuevo centraron la crítica hacia el palco, eso sí, una vez más con una megafonía a un nivel de audio normal que permitió al aficionado expresarse con libertad.

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