Hartazgo en el inicio liguero

Desde los despachos del Elche CF se vienen haciendo esfuerzos para enganchar al aficionado una temporada más. Tanto el lema y la temática de la campaña de abonos como la política de fichajes, con la vuelta de Pelegrín, Josete y Albacar, la llegada del aspense Pedro y el interés por Nino, son acciones encaminadas a recuperar la identificación con el club. Sin embargo, los franjiverdes debutan en liga el próximo sábado y la falta de ilusión se palpa en la ciudad.

Buena parte de la afición ha decidido castigar al actual consejo de administración, al que considera cómplice del que llevó al club al descenso administrativo, no adquiriendo su carnet de temporada. Tal es así que la entidad comenzará la liga con la cifra de abonados más baja en muchos años. Actualmente, no alcanza a 6.000.

Desde el club se espera el habitual repunte de la segunda mitad de agosto y principios de septiembre, ligada al comienzo de la competición, los últimos fichajes en ataque y los primeros resultados cosechados. Aun así, éste se antoja insuficiente salvo sorpresa.

Pese a la enorme decepción que provocó bajar a Segunda División en los despachos, la afición del Elche reaccionó durante el pasado verano y el club logró superar los 11.000 abonados gracias a una buena campaña y a la heroicidad de empresarios y aficionados, que evitaron un nuevo descenso a la categoría de bronce. Esta vez, pese a conseguir la permanencia de manera holgada, alcanzar tal cifra parece una quimera.

El cambio en la presidencia en el momento clave de la temporada, cuando el Elche se encontraba salvado y tenía opciones de pelear por su vuelta a la élite, disgustó al seguidor franjiverde, más aun tras comprobar que desde ese momento el club dejó de conseguir victorias.

La ‘espantada’ de Lucas Alcaraz y la sorpresiva salida de Ramón Planes a las puertas de este período estival fueron nuevas heridas en los sentimientos de la afición, que andan ya mermados. En el Trofeo Festa d’Elx del pasado sábado, amistoso previo al comienzo en liga, apenas la mitad de los abonados acudieron al Martínez Valero, presentando una pobre entrada.

La comunión entre masa social y directiva parece insalvable. De hecho, los días con mayor trasiego de aficionados a las taquillas para retirar el abono coincidieron con la noticia de la venta del crédito que concede la mayoría accionarial del club al grupo qatarí Skyline International. No queda otra que intentar dar otro giro de timón que aminore el malestar presente en el ambiente.

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