A merced de la LFP

Sepulcre y Rocamora visitan por segunda vez las oficinas del ente para poder ampliar el presupuesto, dar de alta las fichas de Roco, Víctor, Cristian y Anaba y dar las últimas pinceladas al equipo.

El Elche está librando un partido más importante de toda la temporada. No es un adelanto de lo que tendrá lugar el próximo domingo en una ‘sesión golfa’ de fútbol sino lo que está ocurriendo ahora mismo en los despachos. El futuro más inmediato de la entidad ilicitana está en juego y a merced de una LFP que ha sido hasta la fecha reticente a la hora de aprobar la ampliación de presupuesto y que ha traído ya algunas consecuencias como la no inscripción de cuatro jugadores. Ayer, el presidente José Sepulcre y el secretario general Antonio Rocamora pusieron rumbo a Madrid para tener una segunda reunión con los responsables del estamento deportivo para sacar una respuesta positiva que dinamice los últimos días de mercado para el Elche.

En el club franjiverde guardan cautela y esperan que los últimos movimientos realizados den sus frutos para que la LFP diga sí al aumento del presupuesto. Según informó Onda Cero, el conjunto franjiverde necesita un millón de euros más para poder dar de alta las fichas de Enzo Roco, Víctor Rodríguez, Cristian Herrera y Michael Anaba, ya que por el momento el coste general del resto de los 17 futbolistas profesionales de la plantilla asciende a ocho millones, que se unen a las fichas del cuerpo técnico, que ronda los 1’3 ‘kilos’, la plantilla del filial, que se va hasta los 800.000 euros y los gastos de la Seguridad Social, 500.000. Cabe destacar, que a este elenco de números se le ha de añadir la cuantiosa ficha de Sapunaru, 1.200.000, que al ser despedido podrá retrasarse a la hora de abonársela, y el coste del traspaso de Rodrigues, cifrado en 600.000 euros.

Para hacer frente a alguna de estas operaciones a las que se unen la deuda con Los Serranos-Eiffage por la remodelación de la fachada del Martínez Valero o la prima por la consecución de la permanencia y para poder negociar con garantías el sí de la LFP, el club franjiverde negocia un crédito de entre 10 y 12 millones, que podría ser su salvavidas momentáneo, ya que la deuda seguiría estando, pero en manos de diferentes dueños. De conseguir los objetivos marcados por la directiva, la dirección deportiva intentaría cerrar la llegada de José Alberto Cañas más la de un delantero o un lateral diestro.

Compartir esta entrada: