El pasado de Luis Oliver

La subasta del credito de la Fundación del Elche, abierta por el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), tiene dos aspirantes a hacerse con la mayoría accionarial del club ilicitano: José Miguel Garrido, cabeza visible del grupo inversor Only One Way S.L., y José Sepulcre, expresidente del Elche. Para avalar la posible multa de 4’1 millones de euros de la Comisión Europea por ayudas públicas ilegales, Sepulcre ha encontrado la ayuda económica de Luis Oliver, como publicó AS. El empresario navarro, del que ya se habló el año pasado de su posible llegada a la entidad franjiverde, apoyando económicamente al club a cambio de ‘meter mano’ en la gestión deportiva, es un personaje con mala fama en el fútbol español, ganada a pulso por la huella negativa que dejó en Xerez CD, FC Cartagena y Real Betis Balompié. Sus actuaciones presuntamente irregulares han provocado que esté inmerso en varias causas judiciales y una inhabilitación por 15 años.

En 1988, se presentó a las elecciones a la presidencia del Real Zaragoza, pero el candidato José Ángel Zalba se impuso en las votaciones. Su interés por entrar en el club maño, junto a Mario Conde, volvería más de dos décadas después, en 2011, pero no culminaron el acuerdo con el expropietario Agapito Iglesias.

En 1997, asumió la presidencia del Xerez Club Deportivo, por aquel entonces en Segunda División B. Deportivamente, la entidad andaluza experimentó una gran mejoría, pues pasó de competir en la categoría de bronce del fútbol español a luchar por subir a Primera en la campaña 2001/2002, la última del navarro en Jerez de la Frontera. A mediados de abril de 2002, vendió la mayoría accionarial del Xerez CD a José María Gil Salgado por unos 600 millones de pesetas. Oliver y Gil Salgado están acusados por delito de blanqueo de capitales en esta operación, en la que también intervino Juan Antonio Roca, exasesor de Urbanismo en el Ayuntamiento de Marbella y presunto cabecilla del ‘Caso Malaya’.

En 2001, el Ayuntamiento de Jerez, que vendió el Xerez CD a Luis Oliver tres años antes, solicitó la intervención judicial de la entidad azulina, pero se desestimó su demanda. Las malas relaciones entre el navarro y el exalcalde del consistorio, Pedro Pacheco, quien presidió el Xerez CD antes de la llegada de Oliver, provocaron que el equipo tuviese que jugar en El Palmar de Sanlúcar de Barrameda y el campo de La Juventud durante el curso 2001/2002. A pesar del éxito deportivo, la gestión económica del navarro dejó que desear, acumulando una gran deuda e impagos a los futbolistas. Gil Salgado habló de “la mala imagen que está mostrando el club” como uno de los motivos que le llevó a comprar las acciones a Oliver y destituirle como presidente.

Pocos meses después de salir del Xerez, Oliver adquirió el Cartagonova, ahora denominado FC Cartagena. En la ciudad portuaria existe un muy mal recuerdo del navarro por su gestión, que dejó un agujero de deuda enorme y muchas fichas de la plantilla sin abonar. Puso como presidente a Manuel Feito. Los albinegros confeccionaron un conjunto potente para aspirar al ascenso, pero la inestabilidad económica y deportiva (cinco entrenadores) propiciaron un ambiente poco favorable y el Cartagonova acabó la Liga en mitad de la tabla. Cabe destacar la destitución del técnico Pepe Murcia tras la primera jornada por apoyar las quejas de los futbolistas, que todavía no habían percibido ningún salario. Tras finalizar la temporada, Oliver y los suyos abandonaron Cartagena y dejaron la propiedad a Paco Gómez, que tuvo que afrontar hasta 43 demandas de los jugadores ante la AFE para evitar el descenso administrativo a Tercera. El club albinegro se querelló contra el navarro por presunto delito societario y falsedad documental.

La experiencia en Xerez y Cartagonova hizo que Luis Oliver se olvidara del fútbol durante un tiempo, pero en 2010 regresó a la palestra para hacerse con el control de uno de los clubes más grandes de España: el Real Betis Balompié. Su sociedad, Bitton Sport SL, compró la mayoría accionarial a Manuel Ruiz de Lopera por un montante total de 16 millones de euros. Sin embargo, la jueza Mercedes Alaya paralizó la venta del 31,38% de las acciones como una de las medidas cautelares tomadas contra Lopera por su gestión negligente del Betis, abrió diligencias contra Oliver por presunta falsedad documental en la compra del paquete de participaciones del expresidente del club verdiblanco, y designó un administrador judicial para controlar el Betis. En agosto de 2014, Alaya cambió su parecer y consideró que la operación fue legal, pero que compró “acciones litigiosas”, acusación que tampoco salió adelante. Posteriormente, el empresario navarro presentó una querella contra la jueza por su actuación en el caso Betis, pero no fue admitida a trámite.

Oliver aterrizó en la entidad andaluza con el equipo en Segunda por segundo campeonato seguido y con una deuda considerable. Pero el Betis acometió fichajes importantes para regresar a la máxima categoría, entre ellos el de Jorge Molina procedente del Elche por 1.6 millones de euros más otro medio millón en caso de ascenso a Primera. Un traspaso por el que el club ilicitano se sintió “engañado”, como afirmó José Sepulcre, pues el Betis solo abonó el primer plazo y después solicitó su entrada en concurso de acreedores.

El proceso de venta de la entidad verdiblanca ha vivido muchos episodios judiciales en los últimos años, pero finalmente este verano Lopera y Oliver alcanzaron un pacto junto a otros colectivos béticos para que el 51,34% de las acciones del Betis, a nombre de Bitton Sport SL, pasase a ser propiedad del club para posteriormente vender dichas participaciones a abonados y accionistas del Betis. A cambio, Lopera percibirá 8,8 millones de euros, mientras que Oliver ingresará 6,5 millones. Dentro del acuerdo, se indicó que el hijo de Luis Oliver formará parte del Consejo verdiblanco. Entró por cooptación y fue ratificado en la Junta General de Accionistas celebrada en noviembre. Luis Oliver Sierra representará los intereses de Bitton Sport en el Betis.

Sobre Luis Oliver pesa una inhabilitación de 15 años por la declaración de culpable del concurso de acreedores de la entidad sevillana. Durante su etapa como consejero encargado del área deportiva, se demostró que hubo operaciones irregulares en las que se simularon intermediaciones que no son reales, generando “comisiones fraudulentas” recibidas por diversas sociedades por los traspasos Mehmet Aurelio y Sergio García, y se detectaron inexactitudes graves en los documentos que acompañaban a la solicitud de declaración de concurso –la lista de acreedores– considerando fraudulenta la salida de bienes y derechos del patrimonio del club. El navarro también fue condenado a indemnizar solidariamente al Betis con 944.000 euros. Y no todo queda ahí, pues la Fiscalía solicita cinco años de cárcel para Luis Oliver por causar un perjuicio de más de un millón de euros al club sevillano por las ventas de los citados Mehmet Aurelio y Sergio García.

A pesar de su inhabilitación, Luis Oliver supuestamente continúa en el mundo del fútbol, pues Bitton Sport SL se encuentra detrás del grupo inversor que controla el Extremadura UD, conjunto del Grupo IV de Segunda B que ha conformado una de las mejores plantillas de la categoría de bronce a golpe de talonario.

Y hay más. Tal como apuntan diversos medios jerezanos, el navarro forma parte del grupo de empresarios vinculados a Betis y Extremadura que recientemente ha adquirido la mayoría accionarial del Xerez CD, donde ya estuvo hace más de tres lustros y que ahora milita en Tercera División.

Con ‘presencia’ en Extremadura, Xerez CD y Betis, Luis Oliver quiere sumar otro club a su lista. Sus gestiones anteriores dejaron mucho que desear en el aspecto económico, y el Elche se encuentra en una muy delicada situación financiera. Si finalmente José Sepulcre adquiere la mayoría accionarial, el tiempo dirá si ambos aportan la tan ansiada solución para que el club ilicitano pueda mirar hacia adelante con optimismo.

Foto: Julián Rojas