El bucle que no cesa

OPINIÓN. El Elche CF no tiene entrenador. Tampoco espacio en la mayoría de simuladores y videojuegos de fútbol de la nueva temporada, al no pertenecer al llamado fútbol profesional. Son tan inoportunos los comandantes franjiverdes que ni refundar el club desde la ficción lúdica le dejan a uno.

Sin embargo, el Elche CF no falta a sus ya clásicos compromisos con la justicia. Ni a la hora de decepcionar a sus abonados, como poco, una vez al mes. Porque el Elche no está obligado a ganar siempre, ni en Segunda B. Eso no se sostiene. Pero tampoco se puede ir ofreciendo tan a menudo un nivel por debajo de lo deseado en un estadio que se presume una baza competitiva.

Ahora los hay que se acuerdan de David Vidal, que con astucia nos echó un piropo fácil hace días. En esas estamos. Juande Ramos, David Vidal, Pepe Bordalás, Fran Escribá, Saúl Ñíguez, las simpatías de De Gea y no sé qué más. El bucle simbólico que no cesa, mientras nuestra guerra sigue afuera: en los juzgados, en el palco, en los campos de césped artificial y los jugadores con nombre de tornero fresador. Mal que nos pese.

En la vida se aprende a golpes, con el Elche CF como excepción, que no sabemos a base de qué aprende. El club se encamina hacia el gran golpe final que todos lamentaremos y todo nació en unos despachos que hoy siguen ocupados por gente que no despierta aprecio en la ciudad. A lo que sí está obligado el Elche CF, y más pronto que tarde, es a purgarse.

@OscarAto_