El líder optimista

Chimo Baeza ¦ 19/11/12 07:00 @chimoeneas

Nadie dijo que fuera a ser fácil, quizás porque ya llevamos muchos años en esto y son muchas las desilusiones acumuladas temporada tras temporada. Ni siquiera en ese comienzo de récord nos dejamos llevar por la euforia, salvo, quizás, los más jóvenes y los más soñadores. Sabíamos que la Segunda es una categoría difícil, en la que muchas veces los partidos se deciden por pequeños detalles y en la que el colista puede golear al líder sin que sea portada de los diarios.  Así que no resultó sorprendente el pequeño bajón de resultados en el que se sufrieron dos derrotas (Murcia y Lugo) y un empate (Xerez): la irregularidad de los perseguidores (excepto de ese increíble Girona) minimizaron los daños. Nadie dijo que fuera a ser fácil, pero la ilusión de mantener el liderato una jornada más (algo que amenazaba una nueva victoria de los catalanes el día anterior) era grande, tanto para el equipo, como para una afición que volvió a responder con una gran entrada para recibir al Alcorcón, otro de esos equipos que están trabajando muy bien.

El objetivo se consiguió, con la victoria conseguida gracias al remate de Powel, pero el Alcorcón hizo todo lo necesario para impedirlo. Bordalás ha conseguido en unos pocos meses con los alfareros lo que logró anteriormente con los ilicitanos: un grupo correoso, solidario, que muerde y presiona muy arriba y al que es difícil de sorprender en un despiste, sobre todo hoy que decidió esperar al Elche más defensivamente. Estaba además un Juli hipermotivado que parecía tener el don de la bilocación y que, mientras le duró la gasolina, lo mismo amenazaba nuestra portería que cortaba una ocasión en nuestro área. Sostenía el extécnico franjiverde que lo más justo habría sido un empate y puede que tuviera razón. Los amarillos enredaron el juego de los ilicitanos y estos apenas generaron grandes ocasiones, al menos hasta mediada la segunda parte. Se abusó a veces del pelotazo y no debemos olvidar que el gol llegó en un córner (debemos remontarnos un mes atrás, hasta el encuentro ante el Numancia para ver un tanto del Elche en jugada). Pero hay motivos para el optimismo. Muchos, de hecho, y no sólo por la séptima victoria en casa, que da confianza para visitar al Girona en el próximo partido. Está también el primer tanto de Powel, pero sobre todo su trabajo a la hora de incordiar y arrastrar a los defensas rivales. O el hecho de que nuestro sistema defensivo se mantiene igual de férreo, habiendo encajado únicamente ocho goles en toda la temporada. O que el Martínez Valero sigue siendo un fortín. O la incisividad de Fidel, la seguridad de Manu Herrera, los detalles de Pelayo o, incluso, el pronto retorno de Linares. Pero, sobre todo, que, a pesar de todas las dificultades, seguimos siendo líderes.