Sin remedio (0-1)

El Elche camina sin remedio hacia Segunda División B. El equipo ilicitano sufrió una nueva derrota por 0-1 ante un Mirandés, colista de la categoría, que disputó más de medio partido en inferioridad numérica por la expulsión de Urko Vera y que se llevó los tres puntos con un gol de Carlos en el tiempo añadido. Los franjiverdes dieron la impresión de estar fundidos físicamente y bloqueados mentalmente y fueron incapaces de marcarle a la peor defensa de la categoría. El Martínez Valero, que registró la mejor entrada de la temporada, quedó invadida por la tristeza tras el pitido inicial y la afición, totalmente desmoralizada, siente que el riesgo de caer a la división de bronce está aún más cerca.

Vicente Parras realizó dos cambios significativos en la alineación para darle un mayor carácter ofensivo al Elche: Fabián sustituyó al sancionado Túñez y formó en el centro del campo junto a Álex, pasando Josete a actuar como central, y Guillermo entró por Hervías, desplazando a Borja Valle a la banda. Por su parte, el entrenador del Mirandés, Pablo Alfaro, introdujo un único cambio en el once rojillo: Álex García reemplazó al sancionado Sangalli.

El equipo ilicitano comenzó el encuentro tal como estaba previsto, de manera fulgurante, tratando de imprimir un ritmo alto para encerrar al rival en su propia área. Borja Valle tuvo la primera en un disparo que atrapó Roberto. Pero no se cumplió ni el primer cuarto de hora de juego cuando llegó un contratiempo que trastocó los planes de Parras. Guillermo tuvo que pedir el cambio por lesión. Liberto fue su reemplazo y Borja Valle pasó a ocupar la mediapunta.

El arranque inicial pasó a un periodo de búsqueda de más control, pero aún así, ese dominio no se traducía en ocasiones ante un Mirandés que de vez en cuando asustaba cuando se acercaba a la portería defendida por Juan Carlos, sobre todo a través de Urko Vera. Álex Fernández probó fortuna con un lanzamiento lejano que Roberto detuvo sin problemas. Poco después, Liberto finalizó a las manos del meta rojillo una buena acción individual.

A pocos minutos del final de la primera mitad, ese produjo una acción favorable para los intereses ilicitanos. Urko Vera le echó una mano al Elche autoexpulsándose por un fuerte codazo a Rober Correa. Con este estímulo, los hombres dirigidos por Vicente Parras ofrecieron un arreón antes de enfilar el túnel de vestuarios, pero insuficiente para ponerse por delante en el marcador. Roberto salvó un buen cabezazo de Borja Valle sacando una mano para mandar la pelota por encima del larguero.

Como era de esperar, la segunda parte arrancó con claro color franjiverde, pero los locales seguían siendo incapaces de abrir la lata. Nino dispuso de una oportunidad inmejorable en el área que mandó arriba. No obstante, el Mirandés dio un aviso serio en la jugada posterior por medio de Pedro Martín, que entró en la reanudación. El atacante culminó una acción embarullada por encima del larguero.

El calor apretaba y el cansancio empezó a hacer mella de forma alarmante en los jugadores. Parras refrescó el ataque con Hervías y Sory Kaba, que debutó con el primer equipo. El punta guineano tuvo el gol en dos claras ocasiones, pero en ambas no acertó a rematar a portería.

Con el paso de los minutos, era cada vez más evidente la falta de clarividencia de los franjiverdes en fase ofensiva, algo que desesperaba a la afición. Todos los intentos morían en la ‘telaraña’ dispuesta por el Mirandés, que al contrario que su adversario, generaba mucho peligro en cada llegada. En una de ellas, Iriondo estuvo a punto anotarse en propia meta, pero Juan Carlos sacó reflejos para evitarlo.

Y si ya era desesperante la sensación de ser incapaz de meterle mano al colista en inferioridad númerica, dolorosísimo fue el gol del Mirandés. En el tiempo de prolongación, Carlos se elevó por encima de todos en una falta lejana para cabecear el balón por encima de Juan Carlos y llevar la alegría al banquillo burgalés y la absoluta tristeza a la grada.

Con la energía bajo mínimos, el Elche ni siquiera tuvo un atisbo de reacción para al menos salvar un punto ante un rival que acabó con nueve futbolistas sobre el tapete por la expulsión de Provencio.

Quinta derrota consecutiva del cuadro ilicitano, que este sábado protagonizó un episodio negro más en el Martínez Valero y que podría acabar la jornada en descenso. ‘Hundidos’ es la palabra más indicada para describir el estado de ánimo de un club y una afición que afrontaba el partido con la ilusión de ganar para coger aire en la pelea por la salvación y que difícilmente puede encontrar motivos para la esperanza.

Ficha técnica

Elche: Juan Carlos; Rober Correa, José Ángel, Josete, Iriondo; Pedro (Hervías, min 51), Fabián, Álex (Sory Kaba, min 63), Borja Valle; Nino y Guillermo (Liberto, min 13).

Mirandés: Roberto; Carlos M., Fran Cruz (Álex Ortiz, min 65), Á. Quintanilla, Kijera; Rúper, Eguaras; Maikel Mesa (Pedro Martín, min 45), Provencio, Álex García (Oyarzun, min 61); y Urko Vera.

Goles: 0-1, Carlos M. (min 90).

Árbitro: David Pérez Pallas (comité gallego). Amonestó por parte del Elche a Borja Valle (min 45+1), Álex (min 62) y Fabián (min 71) y por parte del Mirandés a Fran Cruz (min 54), Rúper (min 73), Kijera (min 80) y Roberto (min 81). Expulsó por parte del Mirandés a Urko Vera con roja directa (min 39) y a Provencio por doble amonestación (min 39 y min 90+2).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 38 de la Liga 1|2|3 disputado en el estadio Manuel Martínez Valero ante 14.559 espectadores. Los jugadores del Elche saltaron al césped con una camiseta que rezaba “¡ÁNIMO EDU!” por la grave lesión de su compañero Edu Albacar.