El bucle que no cesa

OPINIÓN. El Elche CF no tiene entrenador. Tampoco espacio en la mayoría de simuladores y videojuegos de fútbol de la nueva temporada, al no pertenecer al llamado fútbol profesional. Son tan inoportunos los comandantes franjiverdes que ni refundar el club desde la ficción lúdica le dejan a uno.

Sin embargo, el Elche CF no falta a sus ya clásicos compromisos con la justicia. Ni a la hora de decepcionar a sus abonados, como poco, una vez al mes. Porque el Elche no está obligado a ganar siempre, ni en Segunda B. Eso no se sostiene. Pero tampoco se puede ir ofreciendo tan a menudo un nivel por debajo de lo deseado en un estadio que se presume una baza competitiva.

Ahora los hay que se acuerdan de David Vidal, que con astucia nos echó un piropo fácil hace días. En esas estamos. Juande Ramos, David Vidal, Pepe Bordalás, Fran Escribá, Saúl Ñíguez, las simpatías de De Gea y no sé qué más. El bucle simbólico que no cesa, mientras nuestra guerra sigue afuera: en los juzgados, en el palco, en los campos de césped artificial y los jugadores con nombre de tornero fresador. Mal que nos pese.

En la vida se aprende a golpes, con el Elche CF como excepción, que no sabemos a base de qué aprende. El club se encamina hacia el gran golpe final que todos lamentaremos y todo nació en unos despachos que hoy siguen ocupados por gente que no despierta aprecio en la ciudad. A lo que sí está obligado el Elche CF, y más pronto que tarde, es a purgarse.

@OscarAto_

La gracia De Jesus

publi_Gran teatro

Respondió el Elche. Tocaba hacerlo y se hizo, cómo no, de la mano de un Jonathas imperial. En un partido inesperadamente abierto, con multitud de ocasiones, polémica y emoción, el conjunto ilicitano se agarró a la victoria aun con nueve jugadores sobre el campo. Contra el Getafe, el veloz Rodrigues y el asentado Cisma no podrán constar, pero mereció la pena todo por obtener la segunda victoria. En su partido más alegre, los franjiverdes salieron victoriosos del intercambio de golpes.

Arriesgó Escribá dando entrada a Pasalic junto a Mosquera y a Cristian Herrera en detrimento de Coro para formar un 4-4-2 sin matices. La pareja central, de toque; las bandas, ofensivas; los puntas, altos y luchadores. El equipo respondió con una actitud ambiciosa, demostrando ganas de ir a por el partido. Tanto el croata como el canario validaron la apuesta y despejaron dudas sobre su adecuación para la cita, no sin matices comprensibles: Pasalic evidencia cierta falta de madurez y de conocimiento liguero y Cristian sigue sin esa confianza en el gesto definitivo que dan los minutos y un gol que necesita como agua de mayo. Se vieron muchas cosas que conocemos: la inseguridad de Tyton en balones aéreos, la anarquía de Damián, la concesión de espacios ante las ofensivas rivales… y la omnipresencia de Jonathas en el juego ofensivo. Bendita sea. Especialmente atinada estuvo la banda izquierda con balón: Cisma-Víctor poseen mayor clarividencia que, por ejemplo, Albacar-Coro. Y, como no venía siendo habitual, es de justicia señalar que seis de los fichados este verano fueron titulares.

Sergio salió con lo esperado: su 4-4-2 que goza de las libertades de Sergio García para matizarse y ser dañino. El punta catalán hizo estragos entre líneas hasta que se le acabó la gasolina, como Lucas Vázquez en un par de acciones durante un primer tiempo en el que los espanyolistas no anotaron por cosas del destino. Aun así, el Elche se rehízo tras el descanso y fue justo vencedor. En cuanto al añorado Cañas, sufrió sin su compinche Víctor Sánchez: la falta de rodaje y de mordiente de Álex Fernández llegó a notarse para mal. Otro que no anduvo muy fino fue el bueno de Kiko Casilla, que erró en el gol que abrió la lata. Por tanto, la alegría por fin llega a estas tierras: a la afición, al club y su posición en la tabla, a la cara de Tyton. Lo necesitábamos.

Estaba cantado, pero

Cuando un partido acaba poco después del minuto quince apenas procede reparar en detalles. El 2-0 es un muro del tamaño del de Berlín para un Elche incapaz de ganar a ninguno de los 6 ó 7 primeros de la liga. Es cierto que se contuvo bien el talento valencianista, como lo es que eso no sirve de nada cuando encajas tres goles en tres saques de esquina y disparas una vez entre palos. Del hombre del silbato poniendo la guinda al pastel no haré comentarios: ya he dicho que el muro es enorme.

El Valencia salió con lo esperado, anotó la tripleta de rigor y finiquitó el partido pronto, como viene siendo tradición. Cambió la forma, pero no el fondo. Aunque parezca mentira, no son una potencia a balón parado si tenemos en cuenta el resto de sus virtudes. El que sí es líder en goles encajados en esas circunstancias es el Elche, que presentó los cambios de Adrián y Cisma en el once sustituyendo a José Ángel y Albacar. Lo demás, una película ya vista: Jonathas es un náufrago sacando petróleo en una isla, Coro se muestra como el atacante más gris, Álvaro es el primer cambio y Fajr el último. Aquí hay cosas que replantearse, ya que  costumbres algo caducas están arrugando al personal a base de hastío. Y, sobra decirlo, hay fichajes a realizar.

Como no llegarán pronto esas caras nuevas, dejando a un lado la probable de Mudingayi, hay que estar con los que hay. Mejores o peores, muchos nos subieron a Primera, nos mantuvieron aquí y algún que otro nuevo tiene mucho que decir. El que parece el equipo de la desazón ha tenido buenos momentos esta misma temporada. Y, como nos gusta mucho comparar con el pasado reciente, hay que decir que esta temporada se ha dado mejor imagen en Vallecas, en Almería y, en menor medida, en el Camp Nou o en casa ante el Granada que en la temporada anterior. Contra el Celta, recordemos, se mereció más. Y los veinte primeros minutos en el Bernabéu fueron de equipo muy serio, antes de la sucesión de errores de unos y otros. Y tenemos a Jonathas, un aval competitivo en la zona baja. Lo malo ya lo sabemos, se ha hablado mucho de ello. A convivir con ello y a arrimar el hombro el domingo.

La sorpresa se resiste

No hay manera de ganar partidos si mantienes la poca pólvora de la temporada pasada y eres más frágil atrás. En ausencia de Jonathas, mejor no digamos. El Elche realizó una digna primera mitad que se fue al traste en cuanto el  Sevilla se puso por delante. Lo máximo esperable tras el polémico gol de Bacca era el empate, porque remontar en este contexto cabe en pocas cabezas, pero llegó el segundo hispalense. Los de Emery no quisieron el balón y los franjiverdes sintieron el deber de llevar el peso ante su afición. Se compitió y se puso en aprietos a algunos jugadores sevillistas (casos de Mbia y Coke). Sin embargo, al llegar a la frontal, la falta de pegada era latente. Ningún tiro entre palos a pesar de las buenas sensaciones que transmitían Víctor, Mosquera y Coro.

Emery se guardó poco: alineó a todos sus recién llegados de partidos internacionales a excepción de Banega, que no es un indiscutible, y suplió al lesionado Vitolo por Aleix Vidal, a pesar de que venía jugando por la derecha. A pesar de su pobre primera mitad, no sufrieron en exceso y aprovecharon cada pérdida comprometida de los locales para rozar el gol. Finalmente llegó en la segunda mitad y no exento de polémica, pero que el equipo se había recompuesto era una realidad. Les salieron bien los cambios al vasco, que quitó a Coke por Figueiras en el descanso y dio entrada a Gameiro para hacer el segundo en lugar de un Deulofeu que ya había hecho su jugada decisiva.

El próximo sábado se jugará en Mestalla ante un Valencia enojado que querrá reconciliarse con su afición. Pinta difícil, pero el propio Deportivo es un ejemplo reciente de que hay que lucharlo todo. Aunque no hayamos mejorado los laterales ni, por el momento, la portería respecto a la temporada pasada. Aunque seamos más débiles en la medular y José Ángel no venga dando señales de ser una solución eficaz. Aunque jugadores como Álvaro y Cristian Herrera resulten hoy inofensivos. Aunque la mitad de los fichajes no rasquen bola. El fútbol da muchas vueltas y de nada valdrá bajar los brazos.

Irregularidades en los Juegos del Mediterráneo

El pasado sábado se hizo lo posible por obtener la segunda victoria, pero Del Cerro Grande nos jugó una mala pasada. Así de sencillo. La mejora vista en el último partido en casa sigue apreciándose en el Elche. El problema es que cuando merece empatar, pierde, y cuando merece ganar, empata. Habrá que pensar que el colegiado no tuvo su noche, porque si va más allá de eso y va a ser este el proceder ocasional durante la temporada por parte del estamento, la permanencia se pondrá demasiado cuesta arriba.

El conjunto franjiverde dispuso sobre el tapete el once del día del Celta, a excepción del esperado retorno de Coro en detrimento de Fajr. Pudo apreciarse, también con el ‘10’ catalán, que Escribá apuesta por mantener a Víctor Rodríguez centrado y por detrás del punta. El rol escorado no ayudó a uno de los capitanes, que sigue mostrándose invisible con balón, pero el técnico considerará que los más finos y clarividentes anden cerca del gol. Por suerte, el ex zaragocista se estrenó como goleador franjiverde, tras una asistencia de Jonathas. El partido estuvo bajo control hasta el primer desajuste defensivo. En el tramo final, Lombán rompió la línea del fuera de juego y dio lugar a la jugada que posteriormente acabó originando el supuesto penalti de Albacar. Los minutos previos al descanso fueron de asedio almeriense.

Francisco devolvió la titularidad a Soriano, deshaciendo esa especie de trivote que venía cosechando buenos resultados y sentando a Thomas. En la derecha, el veloz Wellington se impuso a un hasta ahora poco productivo Zongo, mientras que Thievy tuvo su oportunidad aprovechando la falta de olfato de Hemed. Los rojiblancos centraron sus esfuerzos ofensivos en atacar el costado derecho visitante durante la primera mitad, sin obtener réditos. En los primeros compases de la segunda mitad, se vieron nuevamente golpeados por una genialidad de Jonathas. El crack franjiverde posibilita a su equipo atacar con más garantías, tanto en estático como a la contra. Su posterior expulsión cambió el panorama. Tanto, que Adrián ingresó para trabajar el costado izquierdo, algo que ya le queda lejos. Al final el empuje local tuvo recompensa con el primer gol de Hemed, que funcionó como revulsivo. Si hubo falta es debatible, pero no se puede decir lo mismo del segundo error de Manu Herrera en tres partidos. Tras el parón de selecciones, el Elche recibirá al Sevilla y visitará Mestalla. Aunque se ha salido del descenso, se ha vuelto importantísimo puntuar.

Fin de una semana fatal

Óscar Ato | @OscarAto_

Tres partidos en una semana, todos ellos contados por derrota. Ocho goles en contra, sólo uno a favor y de penalti. Ha sido duro y decepcionante, sin duda. No obstante, si aislamos el Elche – Celta de todo lo previo, sería injusto sacar muchas conclusiones negativas. Por ahora está pesando más la pérdida de solidez que la aparente mejora en ataque, lo cual no es una buena noticia. El equipo sigue encajando goles y sólo Jonathas se está mostrando como una mejora obvia respecto a sus antecesores en el puesto. Para más inri, se parecía más en la generación de peligro que en la conversión… pero el Elche jugó un partido muy digno y pudo ganarle a un equipo con mejores futbolistas.

Como avisamos en la previa, Coro fue suplente en detrimento de Fajr, que ocupó el costado opuesto a Garry y dejó la segunda punta para Víctor Rodríguez. El menudo catalán está dando muestras de ser un buen jugador, a pesar de que le cuesta hacerse notar en el marcador. Damián y Lombán volvieron al once y rayaron a buen nivel, al igual que José Ángel, sorprendente acompañante de Mosquera. Las ocasiones claras se sucedían, sobre todo en la segunda mitad, y los fallos empujaron a Escribá a ser valiente en los cambios en pos de darle a la afición la primera victoria como local. Coro, Adrián y Cristian Herrera aportaron su granito de arena sin éxito. El mejor volvió a ser un Jonathas que presenta una facilidad reconfortante para crear ocasiones de situaciones complicadas.

Berizzo decidió darle un giro a su once habitual tras una dura semana, incidiendo en el reciente derbi gallego también ganado sobre la bocina. Cambió a los laterales, a los interiores y al delantero centro, dejando a porteros y centrales, a su mediocentro Radoja y a los letales mediapuntas escorados: Nolito y Orellana. El primero, por el que al parecer se han rechazado ofertas de 10 millones de euros, anotó un golazo tras efectuar tres desmarques previos y recibir un gran pase de Krohn Dehli, que habría entrado en la primera mitad por lesión de Augusto.  El punto extra de calidad decidió la contienda. Poco se puede hacer ante eso, más que borrón y cuenta nueva. Toca puntuar en Almería.

De azúcar

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Óscar Ato @OscarAto_ | 25/09/2014 00:37

Pues sí, así está el patio. Hay que estar satisfechos con el equipo tras un 5-1 en el Bernabeu por sus ocasionales buenos momentos, sobre todo el tramo que va desde el inicio de partido hasta el empate de Bale. El equipo de Ancelotti, como local, es un escollo prácticamente insalvable para un modesto. Bajo este contexto, incluso queda un sabor de boca menos amargo que el del viernes pasado ante el Eibar.

Escribá rotó lo justo, la verdad. Cisma y Pelegrín por Damián y Enzo en defensa. Lo demás no puede catalogarse como tal, ya que el cambio de Víctor por Fajr podría atender a otras razones y el de Manu Herrera por Tyton fue un claro giro de timón en la portería. El polaco se ha mostrado inseguro en sus dos partidos como local y lo ha pagado bien pronto. Esperamos que el guardameta madrileño muestre el nivel del tramo final de la pasada liga; por lo pronto, falló en el gol que supuso la igualada blanca.

Por su parte, Ancelotti rotó algo más. Le salió muy bien, ya que obtuvo un gran rendimiento de gente como Illarra e Isco, suplentes de treinta millones o más. Arriba, Cristiano y sus colegas hicieron el resto, cable innecesario del colegiado mediante. Por suerte, ya han pasado los dos partidos “de azúcar” y toca seguir compitiendo hasta el final. La próxima cita ya se nos viene encima, ante un Celta que tiene pinta de pasar pocos apuros esta temporada. A ver si pasan uno bien grande en el Martínez Valero.

Inusual eficacia

Óscar Ato @oscarAto_ | 17/09/2014 00:15

 

Qué bien saben estos tres puntos. Por ser los primeros, por ganar a un rival de tu liga, por hacerlo en un estadio complicado y por presenciar cómo el equipo anota tres goles. Tres goles que no fueron capaz de anotar en ningún partido de la pasada temporada. Aun así, no fue un partido brillante: probablemente sea mucho pedir en este feudo. Fue un partido sobrio, de equipo con las ideas claras y con la pizca de suerte a su favor. Ahora, el Elche recibirá al Eibar desde un cómodo décimo puesto en la tabla y por encima de equipos como Athletic, Real Madrid o el propio Rayo.

Saltaron los de Escribá al campo con el once que empató ante el Granada a excepción de Pasalic, que dejó su plaza a Víctor Rodríguez. Éste a su vez permitió que Coro centrara con frecuencia su posición junto a Jonathas, ocupando así el costado izquierdo y dejando el derecho para Rodrigues. Sintomático que el ‘11’ fuese titular tras reconocer el técnico que llegaba cansado tras dos partidos en tierras africanas. El jugador del partido fue Jonathas: anotó un gran gol y cocinó la jugada que dio lugar al tercero. El brasileño parece ser un delantero más apropiado y útil para el equipo que los cedidos de la temporada pasada, ya que da muestras de versatilidad y cierta autosuficiencia. En la cara opuesta cabe mencionar el mal partido de Damián, en especial su primera parte: hay cosas que no cambian.

De inicio, el Rayo introdujo los cambios de Insúa por Quini -pasando Tito al lateral derecho- y de Baptistao en punta. El partido fue parejo, con ambos equipos presionando la salida rival y arriesgando poco con balón, hasta que pasada la media Albacar hizo el golazo de falta. Aunque empató antes del descanso, el Elche mandó a la red lo que generó, y los amonestados centrales rayistas ayudaron a condicionar el devenir del encuentro. Con una plantilla más amplia y varios fichajes de nivel, los madrileños aún esperan su primera victoria. El Elche, en cambio, tiene una ocasión ideal para sumar otros tres puntos el próximo viernes.

Sin empaque

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Messi y las telarañas

Decía Escribá que no quería parecerse al equipo que visitó el Camp Nou, que prefería acercarse al que actuó como local ante los culés. La verdad es que la actitud fue parecida, solo que aquel Barça era la nada a nivel colectivo y jugar en su estadio suele ser otro cantar. Se volvió a poblar el mediocampo con un tercer hombre y a salir muy poco de la cueva. Tal y como se sospechaba, José Ángel fue el mediocentro por delante de la zaga y por detrás del dúo Pasalic-Mosquera. El Barça decidió combinar con tranquilidad, evitar pérdidas comprometidas y esperar a que el chisposo Messi decidiera que esa tela de araña no era suficiente para impedir que perforara la custodiada por Tyton.

Los extremos Coro y Rodrigues sufrieron las proyecciones ofensivas de Alves y Alba, por lo que sintieron la responsabilidad de retrasar demasiado su posición en defensa posicional. Se formaba a menudo una línea de seis, con ellos como laterales. Arriba, Jonathas se comió un marrón de proporciones bíblicas hasta que se retiró lesionado. Tras observar estos hechos, se entiende mejor la suplencia de Fajr, que no tenía activada la cuarta plaza atacante para jugar donde debe ni posee el ida y vuelta de los ayer extremos franjiverdes. Se mantuvo así el tipo durante casi toda la primera mitad, pero existían dos problemas: la defensa era demasiado flotante y contemplativa y el equipo apenas salía más allá de su mitad de campo. Al final el 1-0 cayó por su propio peso tras un error en la salida de balón.

La expulsión de Mascherano de poco sirvió, ya que en la reanudación el Elche tuvo el infortunio de encajar el segundo y no poseía arsenal ofensivo para igualar el marcador ni siquiera estando el Barça en inferioridad numérica. Los azulgranas se normalizaron, replegaron más y controló sin sobresaltos hasta el nuevo latigazo de Lionel. El partido, por las alturas de la temporada en las que estamos y por el rival, da para sacar muy pocas conclusiones. La mente debe estar ya en solucionar el asunto de las fichas federativas y ver si puede apurarse el mercado de fichajes. Hay problemas presupuestarios y la actual plantilla agradecería una ayuda extra. Estaremos pendientes de aquí al cierre del mercado.