¡Adiós Sepulcre, bienvenido Anguix!

La marcha del ya expresidente José Sepulcre, tras 9 años de mandato al frente del Elche Club de Fútbol, es por fin una realidad, aunque ésta llega tarde. Es triste tener que desear la salida de una persona que en su momento decidió dar el paso de dirigir al Elche en una época difícil y en cuyo mandato se logró el ansiado ascenso a Primera División después de 25 años. Pero la nefasta gestión económica suya y de su Consejo ha obligado a ese deseo. Uno, al igual que decide dar un paso hacia adelante, ha de saber marcharse cuando la ocasión lo requiere, cosa que Sepulcre no ha sabido hacer, ya que no se marcha por propia iniciativa a pesar de que todo el “franjiverdismo” lo pedía, sino que se ha marchado obligado por las circunstancias, tales como provocar un endeudamiento cercano a 50 millones de euros cuando se decía que el ascenso supondría el saneamiento del Club; agarrarse a un préstamo ficticio; provocar que partido tras partido miles de aficionados te piten y pidan tu marcha; no pagar al equipo y empleados; crear un clima de hostilidad entre aficionados y peñistas afines y no afines; provocar las sanciones y expedientes de La Liga… En definitiva, toda una serie de circunstancias que no han sido nada buenas para la imagen del Club. Y lo más triste de este asunto es que con una buena actuación en el momento justo, todo ello se podría haber evitado.

La marcha de Sepulcre y los suyos debió producirse, como muy tarde, en Navidad, poco después del anuncio de la llegada del presunto préstamo de 20,5 millones de euros, préstamo, por cierto, que nunca fue una realidad y que todo hace indicar que se trata de una estafa. A esa operación se agarraban el expresidente y su Consejo como única vía de salvación para el Club. Desde esa fecha hasta ahora se ha perdido un tiempo muy valioso que impidió fichar en el mercado invernal y provocó el tener varios expedientes abiertos con la Liga de Fútbol Profesional por impagos a jugadores, exjugadores, clubes, acreedores, Hacienda, etcétera, y bajo la amenaza de no poder fichar la temporada que viene, así como la de un descenso administrativo, e incluso de la expulsión de la Liga y la consiguiente desaparición. Mas afortunadamente, en esta película además de los ‘villanos’ ha habido ‘héroes’ encabezados por el expresidente y empresario valenciano, Juan Anguix, que desde su forzosa salida del Club por la puerta de atrás hace dos años, no ha dejado de trabajar e intentar lograr lo mejor para el Elche, y todo ello sin afán de protagonismo. Sus intenciones no eran otras más que lograr un cambio que garantizase la supervivencia del Club. Un cambio, tanto en la gestión como en las personas que debían dirigir el “barco”, y como siempre ha defendido, capitaneados por alguien de Elche.

Juan Anguix se ha mantenido firme en su lucha por destronar a Sepulcre y a los suyos, y no por protagonismo, sino porque siempre creyó firmemente en que era lo mejor para el Club. Y el tiempo le ha dado la razón. Desde hace unos meses mostró sus intenciones de hacerse con las riendas del Club: se reunió con medios de comunicación y aficionados para exponerles su proyecto y abrirles los ojos en cuanto a la difícil situación que atravesaba el Club. Y pocos le creyeron o apoyaron. Algunos, incluso le ningunearon en favor de Sepulcre y el Consejo, aunque con el paso del tiempo se fueron arrimando a ‘caballo ganador’. Tampoco hay que olvidar el papel desempeñado por el concejal de Deportes, Daniel Rubio, también patrono y que con honradez dimitió del Consejo hace unos meses porque veía que las cosas no iban bien y que el Consejo hacía y deshacía a su antojo con la mirada cómplice de la casi totalidad de patronos (excepto Anguix y el propio Rubio). Denunció una y otra vez que el Elche se estaba muriendo y que, por ende, necesitaba soluciones que los que estaban no aportaban. Y también  en ese momento se le dio de lado. Y más recientemente, cabe destacar el papel de los aficionados que formaron la Plataforma “SALVEMOS AL ELCHE”, ya que han logrado movilizar al grueso de la afición, tanto para criticar la actual gestión, como para pedir por activa y por pasiva el cambio que necesitaba el Elche Club de Fútbol. A todos ellos se les sumó la mejor aliada que podían tener: la alcaldesa de la ciudad, Mercedes Alonso. La primera edil tiene hilo directo con el IVF; ha intercedido con Javier Tebas, presidente de la LFP; ha mediado entre Sepulcre y su Consejo y Anguix y su Equipo, así como con empresarios ilicitanos y expresidentes del Club, entre los que cabe destacar el papel de Francisco Borja con su voluntad de cambio. La participación de Alonso en este conflicto, cuando el Elche agonizaba, ha permitido que el Club respire y siga vivo aun dentro de las dificultades económicas que arrastra. Ella, sin duda, ha sido clave en esta historia con final feliz.

Ahora a Anguix le queda una difícil papeleta, que es evitar las sanciones de la LFP a costa de pagar las deudas más inminentes (5 millones de  € en mayo) y llevar a cabo una ampliación de capital que permita afrontar el resto (7 millones de € en julio). Salvado ese escollo, la auditoría determinará exactamente la deuda que arrastra el Club, que podría rondar los 50 millones de € y que obligaría a nuevas inyecciones de dinero. Deuda incomprensible provocada por Sepulcre y los suyos, si tenemos en cuenta los ingresos por derechos de televisión, los 25.000 abonados, los patrocinadores, taquilla, etcétera, que se logran en Primera División, y multiplicado por dos, gracias a la permanencia el año del ascenso.

Difícil papeleta la de Anguix, pero en la que no le faltarán los apoyos necesarios para llevar su proyecto a cabo. Y es que gracias a su acceso al Club, los aficionados hemos recuperado la ilusión y esperanza en que el Elche pueda no solo seguir vivo, sino hacerlo en la élite del fútbol español. ¡Gracias Juan! ¡Bienvenido Anguix!

 

Nos merecíamos una alegria

El pitido final del árbitro el pasado lunes ante el Celta sonó como una dulce melodía. En ese momento todos los aficionados franjiverdes estallamos de júbilo ante la importancia de lograr un punto de oro, de esos que pueden marcar una permanencia. El Elche sudó y trabajó de lo lindo para traerse algo positivo de tierras gallegas, y lo consiguió en el minuto 88′ merced a un penalti inexistente que transformó Lombán y que supuso la igualada final. Tyton fue otra vez providencial. Muy atrás quedó ya el mal partido de ida ante el Eibar en el que le costó la titularidad, así como el llevarse los pitos de la afición. Ahora, el polaco, es apoyado en todo momento y es pieza clave en el equipo. Sus paradas, al igual que los goles de Jonathas, han dado muchos puntos al conjunto franjiverde. El lunes se echó de menos al brasileño, como siempre, pero los que estuvieron dieron el callo. También es de destacar, que tanto sufrir los errores de los árbitros en partidos recientes, ahora éstos han favorecido en forma de penaltis no pitados en contra y pitados a favor, los intereses del Elche en las últimas jornadas, como ya ocurriera en Ipurúa, o el lunes mismo en Balaídos. Y es que después de meses de tanto sufrimiento, de tantos problemas en torno al Club, de tantos sinsabores, así como la enésima polémica -ahora presunto amaño-, ya era hora de una alegría de esta magnitud. Si algunos pretenden dejar morir al Elche en los despachos por sus continuos errores e ineptitudes, que no olviden que hay guerreros en el campo y en las gradas que no lo quieren permitir.

 El Elche parece estar más vivo que nunca. Ante todo pronóstico está sobreponiéndose cada jornada a las mil y una dificultades institucionales y deportivas que está sufriendo. Parece mentira que con una plantilla tan limitada y corta, el equipo esté remontando el vuelo de forma progresiva. Hay motivos para la ilusión, para la esperanza… Otra cosa es que factores externos a los terrenos de juego echen por tierra tanto esfuerzo y lucha de los jugadores, cuerpo técnico y afición. Hay motivos para el optimismo, y aunque aún queda mucha Liga, los jugadores y técnicos están demostrando que sí se puede. Y es que el oficio del que últimamente ha carecido el Elche, parece haberse recuperado, y los rivales directos no nos dan por muertos, ni mucho menos, al conjunto franjiverde tiene mucho que decir en esta Liga.

Cada día es una nueva aventura en la familia ilicitana. Cada día nos sorprenden nuevas historias y nuevos problemas. Y vemos con preocupación como otros históricos equipos están cayendo o se encuentran al borde del abismo, y tememos que eso pueda llegarle también al Elche. La situación del Club es crítica, seguramente la inmensa mayoría de los aficionados no somos conscientes de cuánto, pero mientras tanto, la más importante de las batallas la estamos librando con cierto éxito, que no es otra más que la que se disputa en los terrenos de juego.

El Elche y su afición nos merecíamos semanas de alegrías; alegrías transformadas en puntos que nos aúpan en la clasificación y nos hacen acercarnos al sueño de la permanencia. Es una pena que la mala gestión y las malas decisiones del pasado nos estén lastrando tanto; es triste ver cómo juegan con el futuro de esta nonagenaria institución. No obstante, mientras haya vida, hay esperanza, y mientras el equipo nos dé alegrías en forma de victorias y puntos cosechados, la pesadilla del descenso puede que quede en eso: en un mal sueño.

 

 

¡Qué no se vaya Jonathas!

Tradicionalmente, el Elche CF siempre ha generado buenos delanteros centro, quienes en la mayoría de los casos, cuando han despuntado, han sido fichados por otros equipos, de tal manera que nos hemos ido quedando huérfanos de ‘9’ temporada tras temporada. A todos nos viene a la memoria jugadores como Eloy, Cuxart, Nino, Frankowski o Jorge Molina, entre otros, que con sus goles fueron decisivos en las diferentes divisiones y campañas en las que defendieron la elástica franjiverde. Pues bien, otro gran punta llegó al Elche este verano. Es el caso de Jonathas de Jesús, quien está deslumbrando no solo en la ciudad, sino en toda la Liga con sus goles y su juego. El jugador llegó cedido para esta temporada del Latina italiano de segunda división, aunque es propiedad del Maga Esporte Clube brasileño, quien en principio lo ha cedido al Elche hasta junio de 2016. Su llegada ha sido como una bendición, ya que con sus 8 goles, el equipo ha sumado 12 de los 19 puntos que tiene en estos momentos. Y de ellos, al menos 7 puntos son directamente atribuibles a esos tantos. Es decir, sin el buen hacer de Jonathas en el campo, hoy por hoy no estaríamos fuera del descenso, ya que si el año pasado el problema fue la falta de gol, este año el ’22’ del equipo lleva más goles tan solo a mitad del campeonato, que los dos máximos anotadores del curso pasado: Boakye y Coro, que marcaron seis tantos cada uno.

 Con el importantísimo gol ante el Levante, Jonathas se ha instalado nuevamente en el ‘top ten’ de pichichis de nuestra Liga. Con sus 8 goles, el delantero brasileño está codeándose con jugadores como Benzema, Mandzukic, Griezmann y Vietto, que llevan los mismos tantos. Jonathas es el jugador que más goles lleva de entre los llamados ‘equipos pequeños’, algo que no ha pasado desapercibido en nuestro país, en donde incluso algún periodista de relumbrón nacional lo ha calificado como “el Diego Costa del Elche”. Ni tampoco, para equipos de otras ligas, como es el caso de la Premier, en donde el West Bromwich, quinceavo clasificado, podría estar interesado en hacerse con sus servicios en este mismo mercado de invierno. La noticia de que Jonathas pudiera irse del Elche en estos momentos ha instalado el nerviosismo en una afición que ve en el brasileño el máximo estandarte del equipo: el jugador más completo y de mayor calidad y referente de esta plantilla. Y es que Jonathas no es solo gol, también los da, y es que hablar de él es hacerlo de trabajo, lucha y entrega en el campo. Un jugador tan alto y corpulento, que sin embargo es habilidoso con el balón en los pies, que domina el juego aéreo a la perfección y que utiliza su físico para anteponerse a los rivales. Un jugador todoterreno que al Elche le está viniendo muy bien, y que pase lo que pase, no debería dejarlo marchar.

 Es una pena que un jugador así no sea propiedad del Elche, ya que con toda probabilidad a final de temporada, o a lo sumo al finalizar la cesión en 2016, acabará recalando en algún equipo grande. Pero al menos, hay que intentar retenerle hasta final de temporada. Si se le pudiera adquirir en propiedad, pues mucho mejor porque está demostrando ser un jugador ‘top’. Parece mentira que alguien así venga de equipos de segunda. Y es que muchas de las opciones que tiene el Elche de lograr la permanencia pasan por tener a Jonathas en el equipo. Es de esos jugadores que por poco tiempo que estén en el Club, dejarán un recuerdo imborrable en la memoria de los aficionados ilicitanos, tristemente acostumbrados a que sus grandes goleadores, tarde o temprano, hagan las maletas y se vayan a otros equipos a seguir creciendo como futbolistas. ¡Esperemos que no se vaya Jonathas!

Pesadilla antes de navidad

El Elche despide 2014 en la peor situación deportiva e institucional de los últimos años. Deja atrás un 2014 agridulce: dulce por la permanencia lograda allá en mayo pasado, gracias al meritorio empate a cero en casa ante el FC Barcelona en la penúltima jornada de Liga; y agria, por la situación actual en la que los franjiverdes son colistas en solitario de Primera División. Actualmente el Club vive una auténtica pesadilla en la que el equipo no carbura. Necesita urgentemente refuerzos en el mercado invernal para intentar remontar la situación actual, en la que una plantilla corta y descompensada ha demostrado sus carencias y limitaciones, y pide a gritos refuerzos para luchar con garantías por la permanencia. A la grave situación deportiva, lamentablemente hay que añadir una crítica situación institucional en la que la mayoría de la afición se ha desmarcado de la actual directiva y ha exigido en forma de pañoladas, pitadas y cánticos en los dos últimos partidos (Valladolid en Copa y Málaga en Liga), que se produzcan dimisiones y se deje paso a personas e ideas nuevas.

La ruptura y la división es total en el seno franjiverde. El equipo va mal, la afición se desespera, la directiva promete cosas que no está cumpliendo como la no llegada del ‘famoso préstamo’ de 20,5 millones de euros. Un dinero, ese, que permitiría a corto plazo poder fichar y cumplir con los pagos. Aunque de todos es sabido que este tipo de compromisos con terceros y fondos de inversión son ‘pan para hoy y hambre para mañana’, de tal manera que te hipotecan y cargan de intereses casi de por vida. Mas sea la mejor o peor solución, la cuestión es que sigue sin llegar, y sin dinero, este Elche se hunde cada día que pasa un poco más.

La situación no es nueva. Ya en el año del ascenso la planificación deportiva fue lenta y hubo errores que costaron mucho dinero en forma de despidos de jugadores que no dieron el nivel, así como cesiones millonarias y objetivos por la permanencia. Este año la planificación deportiva, a pesar de la llegada de un hombre de fútbol como Víctor Orta, ha estado en la misma línea debido a que no ha habido el suficiente dinero para fichar, y la LFP ha establecido un límite presupuestario que no solo ha evitado que en el último momento jugadores en cartera del nuevo director deportivo se cansaran y firmaran por otros clubes, sino que hasta se ha dado el caso de tener a un jugador durante dos meses entrenando con la plantilla sin poderle inscribir la ficha como ha sido el caso del congoleño, Mudingayi, inédito (y desesperado) por el momento.

 La Liga, si no hay dinero, no va a levantar el veto. Y por el momento solo se vislumbran dos soluciones: una, la del actual Consejo, que anunció hace 40 días a bombo y platillo la llegada del préstamo anteriormente mencionado, pero que no aparece; y dos, la del exvicepresidente y patrono Juan Anguix y su equipo, quienes han ofrecido comprar las actuales acciones del presidente del Elche, José Sepulcre; entrar a dirigir el Club de forma inmediata e inyectar entre 12 y 15 millones de euros a unas muy necesitadas arcas ilicitanas. Pero de momento, el Club está en un callejón sin salida, ya que ni una ni otra cosa sucede.

 Juan Anguix es un nuevo actor en esta rocambolesca historia de idas y venidas, dimes y diretes… Y es que el valenciano, quien asegura llevar dos años trabajando en la sombra con su equipo y no haberse distanciado un solo día de la actualidad del Elche CF, cree que se ha tocado fondo y es ahora el momento justo para dar el paso él junto a su equipo. El valenciano ha aprovechado la situación para explicarse ante los peñistas, afición en general y medios de comunicación. Pero el no concretar su proyecto hace que muchos desconfíen o no sepan si ‘más vale malo conocido, que bueno por conocer’. Y es que Anguix asegura que la mayoría de su equipo es gente de Elche que no quiere salir a la palestra hasta una hipotética entrada en el Club, por cuanto a falta de información y propuestas más concretas, la cosa está atascada y no avanza. Solo un mediador de la talla del expresidente, Diego Quiles, apelando al ‘espíritu del Gran Teatro’, podría ayudar a poner algo de luz entre tanta sombra.

Mientras tanto, y a la espera de solucionar los problemas tanto institucional como económico, el que no levanta cabeza es el equipo. Y si ninguna de las partes funciona, el que se atasca es el Club en su máxima dimensión. El Elche CF es, hoy por hoy, un enfermo que necesita una cura urgente, ya que cada día que pasa corre mayor riesgo de entrar en una fase de no retorno. Y ahora más que nunca hay que aportar soluciones, pero soluciones reales.

¿Este año que pasará con la Copa?

BANNER-GARABATOS-1024x257

Ya comienzan los dieciseisavos de final de la Copa del Rey y el Elche ya tiene su primer rival en esta competición: el Valladolid. Un histórico que ahora milita en Segunda División y que a priori no parte como favorito. ¿Pero qué hará Fran Escribá esta vez? ¿Preferirá caer pronto en Copa para centrarse únicamente en Liga? Y es que esa es la sensación que muchos aficionados tuvimos la temporada pasada cuando fuimos derrotados a las primeras de cambio ante el Villarreal. Tras un gran 2-2 en la ida en el Madrigal, la vuelta en el Martínez Valero fue un despropósito. Perdimos por 0-1 cuando nos valía el ganar; el empatar sin goles, o a 1, incluso a 2 se hubiera forzado la prórroga. Pero con todo a favor, caímos por la mínima y dando una mala imagen. Pero claro, solo había que ver el once inicial de aquel día para saber que antes de empezar la cosa pintaba mal. Y ahora, siendo penúltimos en Liga ¿es deseable cargar a los jugadores de esta corta plantilla de más minutos?

Aquel 17 de diciembre de 2013 el once inicial del Elche en la vuelta fue: Toño en portería (por aquel entonces suplente de Manu Herrera); Sapunaru de lateral derecho (suplente de Damián); Botía y Pelegrín de centrales (este último suplente de Lombán en ese momento); lateral izquierdo Cisma (suplente en Liga de Edu Albacar); en el pivote Rivera y Generelo, suplentes y a veces ni convocados; en bandas y media punta Javi Flores (inédito en Liga), Javi Márquez y Aarón; y en punta, Cristian Herrera. Los cambios fueron Carles Gil por Javi Flores -nada más marcar el Villareal-, y posteriormente Coro por Generelo y Boakye por Aarón, pero no hubo reacción, no se logró el gol que hubiera dado el pase al Elche. La pregunta es: ¿fue el mejor once que el míster pudo sacar?, ¿habría sacado ese once para ganar un partido en Liga? Evidentemente no; de ahí que hace un año, muchos seguidores nos fueramos a casa fastidiados por haber ‘tirado’ la Copa, en nuestra casa, con nuestra afición y teniendo un 2-2 fuera de casa en la ida que nos ponía todo de cara. Sin desmerecer, eso sí, a uno de los mejores equipos españoles que hay, pero al que ese día se lo pusimos demasiado fácil.

Es por ello que ahora surgen las mismas preguntas de si este año ‘tiraremos’ la Copa para guardar energías para la Liga. Sería una pena, y es que yo no quiero que el Elche pierda ni en los amistosos, y más si cabe porque el Valladolid es un equipo a priori asequible, y como guinda del pastel, porque el próximo emparejamiento sería contra el ganador del Huesca-Barça, y con total probabilidad será el conjunto catalán. Sería, pues, un momento ideal para hacer caja, ya que esa segunda ronda de Copa para el Elche no se incluye para los abonados y todos deberíamos pasar por taquilla, eso sí, para disfrutar contra uno de los dos grandes de nuestro fútbol. Esta competición para un equipo como el Elche tiene el aliciente económico de poder jugar ante un grande y hacer caja. Habrá que ver si el dinero, prima sobre la cuestión deportiva, en la que el equipo está luchando por lograr la permanencia liguera, que a día de hoy está bastante cara.

No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. Primero hay que eliminar al Valladolid para enfrentarnos con toda probabilidad al Barcelona en Copa, pero lo que sí nos gustaría a muchos aficionados es que el Elche diese la cara y fuera a ganar la eliminatoria y, desde luego, no volver a vivir la situación del año pasado en la que la regalamos ante el Villarreal. Seguramente, por liberar a los jugadores de mayor carga de minutos, por ‘culpa’ de una competición que, siendo realistas, no es objetivo del Elche el ganarla, aunque sí debería ser, por un lado, el mitigar la maltrecha economía del Club, y el hacer disfrutar a los aficionados -mientras dure-, por otro.

Algunos pensarán que con la plantilla tan corta que tenemos no deberíamos luchar por avanzar en la Copa y así no sobrecargar a los jugadores de cara a la verdadera lucha: la permanencia en la Liga. Pero otros pensaremos que el Elche debe salir a ganar siempre, sea la competición que sea; que debe salir con los mejores aunque haya semanas en la que se disputen dos o tres partidos consecutivos. Mas ¿qué opinará y hará Fran Escribá?

El escudo del Presidente

Lamentablemente, no hay semana tranquila en el Elche CF. Y es que cuando los ‘miedos’ no vienen por cuestiones deportivas en forma de derrotas, puestos de descenso, arbitrajes lamentables o cualquier otro contratiempo, llegan los líos en los despachos. Y es que la parte institucional del conjunto franjiverde es un maremágnum de situaciones, todo sea dicho, un tanto complicadas.

Al pequeño respiro a nivel deportivo que ha dado el Elche, merced a su importante victoria ante el Espanyol (2-1) y el empate fuera de casa ante el Getafe (0-0), hay que añadirle ahora una nueva imputación al presidente del Club, José Sepulcre. Esta vez, por el tema del mercadillo que se realiza en el aparcamiento del Martínez Valero, y con el que al parecer y según lo reflejado en los medios de comunicación, entre los presuntos beneficiarios de la explotación del mismo a través de una sociedad, se encontraría el nombre de José Sepulcre. En definitiva, el presidente tendrá que declarar ante el juez por un nuevo tema espinoso que rodea al Club, ya que anteriormente también fue imputado por el ‘caso Wakaso’, en el que presuntamente se le acusa de traspaso encubierto por el que el Club recibiría una comisión, evitando así pagar una parte del mismo a los representantes poseedores de los derechos del jugador. Son muchos, pues, los escándalos que rodean a nuestro Elche desde hace apenas dos años y hasta la fecha: que si el caso ‘puerta 0’; que si la firma de indulto por un condenado como el expresidente del Sevilla, José María del Nido; que si los numeritos con el exvicepresidente, Juan Anguix; o ya los anteriormente mencionados: ‘caso Wakaso’ o ‘caso del mercadillo en el aparcamiento’. Y todo ello, en los despachos, ya que en ocasiones hemos hablado también de los problemas a nivel deportivo/económico como la mala planificación deportiva, límite presupuestario, falta de fichajes, despidos millonarios, etcétera, que haberlos, haylos.

Pero ante la tempestad y coincidiendo con la ausencia en tierras ilicitanas por el viaje a Miami del presidente, José Sepulcre y del secretario general, Antonio Rocamora, en busca de un préstamo de 12 millones de € que alivien las cuentas del Elche, se ha producido una reunión entre miembros del Consejo y mandatarios del Elche con los representantes de la Federación de Peñas y con su presidente, Carlos San José, a la cabeza. En ella, el Club ha defendido como es entendible, sus intereses y su gestión, al tiempo que ha destacado el buen trabajo del presidente ante el comunicado de 10 peñas que pedían su dimisión. Pero en dicha reunión se omitieron cuestiones clave como que entre los nombres de los beneficiarios del aparcamiento aparece el de José Sepulcre; así como decir que a efectos oficiales, a Wakaso se le despidió por indisciplina. Lo ideal, lo lógico, lo bueno, lo razonable, hubiera sido que esas explicaciones las diera el Club de manera oficial ante la opinión pública, y no utilizar a la Federación de Peñas como escudo ante las críticas, así como su paladín ante quienes se muestran más críticos ‘en el otro bando’. Un juego en el que lamentablemente la Federación de Peñas ha entrado, ya que ha instado a 23 de sus peñas a que suscriban un comunicado de apoyo al Club y contra la ‘desestabilización’ que algunos promueven, todo ‘por el bien del Elche’.

Y es que en esa arriesgada maniobra se juegan enfrentarse no solo a otras peñas que puedan pensar diferente, sino a aficionados en general que muestran su crítica al hecho de que el presidente de su Club pueda estar doblemente imputado -que no condenado, ¡ojo!-, ya que la presunción de inocencia ha de prevalecer siempre hasta que los jueces resuelvan, y que piensen que la gestión directiva no está a la altura de un equipo de Primera División.

Entre las peñas de la Federación es sabido que el Club, como muestra de buena sintonía, les cede un local en los bajos del Estadio como punto de encuentro entre peñistas; también que les cede algunos abonos gratuitos durante la temporada para que los utilicen como cortesía entre sus miembros (salvo los tres partidos de pago); que cuentan con ventajas a la hora de comprar en la ‘Tienda del Elche’, así como la posibilidad de participar en viajes para ver al equipo como visitante, o incluso para renovar el abono y mejorar su ubicación en la grada, o acudir a reuniones periódicas en la sala VIP o sala de Prensa del ‘Martínez Valero’ cuando la Federación ha de tratar cualquier tema directamente con el Club.

Quizá quienes hoy ostentan la directiva de la Federación de Peñas no dudan en unirse a la causa contra aquél que se muestra crítico y asumen un rol que el peñista no debiera, puesto que las peñas, en primer lugar, deberían dedicarse a animar y a movilizar a la afición en apoyo al equipo, pero también, al igual que a agradecer lo bueno, deben mostrarse críticas cuando las cosas no van tan bien. Que la Federación de Peñas del Elche CF juegue a defensor del Consejo es peligroso, dado que ésa no es su naturaleza. Dentro de la misma deben prevalecer la equidad, la coherencia… En dos palabras: la justicia.

¿No dar con la tecla, o no querer dar con ella?

 

Las cosas pintan mal, muy mal. Los 5 puntos cosechados por el Elche en las 9 primeras jornadas de Liga es un resultado paupérrimo para un equipo que quiere permanecer un año más en Primera División. Al principio pensábamos que era una buena cosecha porque se había jugado contra equipos como Barça y Madrid, y que vendrían tiempos mejores, pero nada, de momento no llega nada. Si el año pasado sufrimos hasta la penúltima jornada, lo hicimos mostrándonos seguros en defensa y fuertes en casa. Pero esta temporada no hay nada de eso. A balón parado somos un coladero; por las bandas, nuestros laterales no andan finos, y ya habido cambio en la portería. Para colmo, hay algo que se repite este año: que no tenemos apenas gol. Y el juego, todo hay que decirlo, está siendo muy pobre, es decir, nada vistoso. Ha habido abonados de la temporada pasada que no han renovado su abono por los bostezos del año pasado; pero es que los nuevos estarán pensando: “¿En dónde me he metido?”. En definitiva, somos unas ‘madres’ en defensa, no tenemos gol y jugamos un fútbol bastante gris.

Y habrá aficionados en general y periodistas en particular -estos últimos que cubren la actualidad del Elche-, que lanzarán un mensaje optimista en cuanto a que aún queda tiempo para revertir la situación, que es pronto y que seguro vamos a remontar. Y, sí, es muy de agradecer esa actitud positiva en momentos adversos como los actuales, pero no solo de optimismo vive el hombre, y menos un equipo de fútbol modesto como el nuestro. Se necesitan resultados ya, cuanto antes. Y es que todos sabemos las dificultades a la hora de confeccionar un equipo de garantías a principio de temporada. La llegada de un hombre como Víctor Orta llenó de esperanzas a una afición que sentía que lo más difícil estaba hecho: la salvación el primer año. Pero es que este segundo año pinta peor que el anterior. ¿De qué te sirve traer un gran secretario técnico si las pifias económicas tipo Sapunaru y Toño, por ejemplo, te impiden inscribir cuatro jugadores en la 1ª jornada de Liga y dejar 4 fichas libres, hasta como pronto, el mercado de invierno? En los despachos se han hecho cosas mal: decisiones deportivas y económicas que han sido un lastre, y encima la LFP cortándote las alas con el temido ‘límite presupuestario’. Y gracias a que cuerpo técnico y jugadores decidieron aplazar gran parte de su salario para liberar esa partida económica destinada a fichajes. Honroso gesto el de ellos, pero que lamentablemente no está dando todos los frutos.

Pero hay que mirar al campo. A veces me da la sensación de que desde la grada vemos a un Elche totalmente distinto al que ven los técnicos desde el banquillo. No se entiende cómo ciertos jugadores son titulares indiscutibles jornada tras jornada en las que pasan sin pena ni gloria dentro del campo. O juegan por algún ‘motivo oculto’, o es que entrenan de puta madre… Porque verlos en el 11 todas las semanas -por mucho que los cambien después- sorprende, y mucho. En los entrenamientos deben ser como Cristiano o Messi, porque no le encuentro una explicación plausible. Y, sin embargo, hay jugadores casi inéditos como Fayçal, Pasalic o Cisma, que han hecho una gran pretemporada, pero que apenas cuentan. Escribá no ha dado todavía con su once titular, cada jornada lo ha variado, pero digo yo: si lo de hasta ahora no funciona, al menos habría que darle la oportunidad a otros, ¿no?

El equipo necesita revulsivos y no quemar a los habituales con la esperanza de que algún día exploten. No sabemos qué más pruebas se necesitan para ver las tres premisas que comenté al principio: blandos en defensa, sin gol y realizando un juego gris. Mientras se busca la tecla -o no se quiere dar con ella-, la primera que cumple semana tras semana es la de siempre: la afición. Somos más de 25.500 abonados; acudimos al ‘Martínez Valero’ más de 20.000 y la cifra va in crescendo; viajamos a los partidos de fuera por centenares; y aguantamos derrotas y fútbol nada atractivo por el amor a un escudo y a unos colores. Ya es hora de que nos correspondan. ¿O no?

Tropiezo y al pozo

Iván Obrador @ivanobrador | 03/10/2014 12:48

Esta última semana ha sido horrible para el Elche. Una semana en la que ha encadenado tres derrotas seguidas en las tres últimas jornadas: Eibar (0-2), Real Madrid (5-1) y Celta de Vigo (0-1). Los franjiverdes han diputado estos tres partidos en apenas 7 días en horario de viernes, martes, viernes y lo ha pagado caro. Resulta evidente que con 20 jugadores en plantilla y algún lesionado, los ilicitanos no pueden afrontar con total garantías ese ritmo de competición que clubes grandes como el Madrid o el Barça acostumbran a disputar cuando alternan la Liga con competición europea, e incluso cuando aparecen los compromisos internacionales, ya que aportan mucho jugadores a las pertinentes selecciones. Pero no es el caso del Elche, que aunque aporta 3 internacionales, no juega en Europa. Y es que a un club modesto como el nuestro, le cuesta demasiado estos caprichos del calendario. Es por ello que con 4 puntos de 18 posibles, ocupamos una de las posiciones de descenso en la clasificación. Aunque por fortuna, hay motivos para la esperanza, ya que el año pasado a estas alturas contábamos con un punto menos y no habíamos jugado ante Real Madrid y Barça. Mas eso sí, el juego ha de mejorar mucho, dado que el rendimiento del grupo ha caído con estrépito desde la magnífica victoria ante el Rayo (2-3).

 

Este sábado ante el Almería sería la ocasión idónea para reencontrarnos con la senda del triunfo. Un campo que trae buenos recuerdos, ya que allí hace 2 temporadas se materializó el ascenso a Primera. Se trata, pues, de un rival directo, de esos de ‘nuestra Liga’, que si bien ha empezado mejor que nosotros, es de un nivel al que podemos jugar de tú a tú. Ellos ascendieron la misma temporada que nosotros y a día de hoy siguen sufriendo al igual que nosotros. Además, jugamos fuera de casa, por lo que una victoria como visitante siempre supone un plus para equipo y afición. Y seguramente el jugar en sábado, así como la proximidad kilométrica que existe entre ambas ciudades, propicien que decenas de aficionados franjiverdes se desplacen hasta el ‘Estadio Juegos del Mediterráneo’ para apoyar a los nuestros.

 

Aun así, no será un partido fácil. No debemos olvidar que el Elche juega con la presión de ‘tener que ganar’ tras tres jornadas sin sumar, y tras haber caído momentáneamente en puestos de descenso. Asimismo, el míster, Fran Escribá, aún no ha repetido alineación en ninguna de estas 6 primeras jornadas, y eso que ya ha probado a casi todos sus jugadores, lo que hace entrever que aún no ha dado con la tecla, de tal manera que deberá seguir haciendo pruebas hasta dar con un 11 de garantías que sea la base para la ascensión dentro de la tabla.

 

La afición está ansiosa de triunfos, y ha demostrado una vez más estar junto al equipo, ya que se han sobrepasado los 25.000 abonados, meta esa que se había fijado el Club, y que más de uno, de dos y de tres equipos de nuestra liga, ya desearían para sí mismos. En los partidos ante Granada, Eibar y Celta en casa, no se ha bajado de los 20.000 espectadores en las gradas a pesar de los horarios. Y aunque en los últimos partidos se han escuchado algunos pitos y gente muy enfadada con el juego y rendimiento del equipo, las peñas y aficionados en general están a muerte con el Elche. Una vez más, una temporada más…

 

Es por ello, que ahora los jugadores y los técnicos les tienen que corresponder y agradecer esa confianza. Y es que una victoria en Almería significaría, además de salir del descenso, que los ánimos se calmarían y la ilusiones se renovarían porque no entra en la cabeza una nueva derrota -la cuarta consecutiva-. Eso sería un mazazo demasiado grande, aunque como siempre a estas alturas, recuperable. Pero el Elche necesita coger oxígeno desde ya, y el aliento de la afición no va a faltar para ello, porque la familia franjiverde debe demostrar su apoyo al equipo siempre, pero muy principalmente en los malos momentos.

Cara y cruz

Ivan Obrador @ivanobrador | 26/09/2014 00:01

El Elche ya ha disputado las primeras 5 jornadas del campeonato obteniendo un botín de 4 puntos de 15 posibles. A priori, puede parecer que el balance es negativo ya que no es ni una tercera parte de lo jugado, pero hay que tener en cuenta que dos de esos partidos fueron ante los más grandes de la Liga: Real Madrid y FC Barcelona. Los otros tres partidos han sido contra rivales siempre complicados como Granada y Rayo, y a priori el más fácil contra Eibar en casa, equipo que está siendo una de las sorpresas en este primer tramo de competición. El Elche ha ofrecido las dos caras de una moneda en estos partidos, sobre todo la cara ante el Rayo y la cruz, ante el Eibar.
Los partidos ante Barça (3-0) y Madrid (5-1) podríamos dejarlos al margen porque son derrotas que entraban dentro de lo probable por la diferencia abismal de presupuestos y calidad de plantillas. Aun así, ante los culés se jugó mal, y ante los madridistas se dio la cara, a pesar de lo abultado de la derrota. Contra el Granada el partido fue igualado y de tú a tú. Se adelantaron los granadinos en el 80′, pero empatamos en el último suspiro 91′, para el justo reparto de puntos.

Pero me gustaría incidir en los partidos que a mi juicio han sido el mejor (victoria ante el Rayo 2-3) y el peor (derrota ante el Eibar 0-2). Esos dos enfrentamientos han sido el ejemplo de lo que hay que hacer, de cómo hay que jugar, del carácter que hay que ofrecer y de la intensidad que hay que mostrar; y por contra, de lo que no hay que hacer, cómo no hay que jugar y lo que no se ha de volver a repetir. Y es que todos los aficionados franjiverdes nos relamimos los labios con la trabajada y merecida victoria ante el Rayo, equipo difícil y correoso, con grandes jugadores y que en su campo es complicado. A pesar de todo ello, el Elche hizo un partido de categoría: fino a balón parado, teniendo la posesión, las líneas ordenadas, jugando al contragolpe, chutando a portería, presionando en campo contrario e incluso con un marcador de 1-3, yendo a por otro tanto sin recurrir al encerrarse atrás para aguantar el resultado. Y aunque los locales recortaron en el 89′ de penalti, el Elche jugó el descuento aguantando con mucho oficio y sin dejar escapar los 3 puntos.

Por contra, el partido del pasado viernes en casa ante el Eibar fue para olvidar. Primera parte horrorosa en la que todo salió mal: jugadores descentrados, perdiendo la posición en los marcajes, realizando alguna pifia y sin mordida arriba; la segunda parte fue mejor, si bien el daño era mortal con el 0-2 al descanso. Se inquietó en ocasiones puntuales pudiendo caer algún gol, mas en ningún momento hubo sensación de remontada.

Pero ante el Eibar hubo cosas más allá de lo deportivo que hay que valorar. Se escucharon los primeros pitos al equipo desde la grada, y especialmente para determinados jugadores que sí hicieron un mal partido, aunque ciertamente los pitos no ayudan. El público es soberano y está en su derecho de mostrar su disconformidad cuando las cosas no van bien, pero ensañarse con los nuestros nos hace más mal que bien. Los pitos a Tyton cada vez que tocaba el balón, lo único que podían conseguir era descentrar más al portero y haber propiciado algún error más durante el juego. Es cierto que jugó mal, que perdió demasiado tiempo en los saques y que en el segundo tanto visitante se la tragó por arriba a la salida de un córner, cuando mide más de 1,90 cms., pero ¿los pitos iban a enchufarlo? Yo creo que no, más bien todo lo contrario. Afortunadamente no hubo más fallos que lamentar.

Por mucha experiencia y profesionalidad que tengan los jugadores, cuando escuchan pitos les afecta. Si hay que protestar hay otras vías, o al menos esperar a que finalice el partido. No caigamos en el error que cometen aficionados de otros clubes pitando a los suyos. Es mejor remar en la misma dirección. No supimos digerir que tras el partidazo ante el Rayo perdiéramos con estrépito ante el Eibar. Quisimos buscar culpables en el terreno de juego, cuando en el palco, algunos señores, la han liado mucho más que Tyton con sus cantadas y allí nadie se dirige.

El míster, Fran Escribá, ya ha desvelado que va a dar continuidad a Manu Herrera, por lo que esos pitos a la portería quedarán automáticamente aparcados. Otros suplentes hasta el momento están aprovechado bien sus oportunidades como Cisma y Fayçal. Habrá que esperar al partido contra el Celta para ver qué cambios introduce el entrenador y cómo reacciona la grada. Y es que necesitamos otros tres puntos de oro tanto como el respirar.

Los fantasmas del pasado

Iván Obrador @ivanobrador | 27/08/2014 10:30

Primer partido, primera derrota. El Elche no ha tenido un buen estreno en la nueva temporada en Primera, ya que perdió por un contundente 3-0 ante el FC Barcelona (pudieron ser más), aunque siendo honestos, entraba dentro de lo previsible. El Barça es el Barça. Aunque, debido al empate a cero de la pasada campaña en el ‘Martínez Valero’, cuando los azulgrana se jugaban la Liga con el Atleti y la falta de rodaje post-vacacional que suelen tener los equipos, teníamos una mínima esperanza de dar la sorpresa. Sin embargo, el Elche no dio en ningún momento la sensación de poder sumar algún punto, ni siquiera con la expulsión de Mascherano al filo del descanso, aun dejando a los ilicitanos en superioridad numérica toda la segunda parte. Para ganarle al Barça en su campo has de jugar el partido de tu vida, y ellos, el peor, algo que no sucedió y que es difícil que suceda alguna vez. Perder entraba dentro de lo previsible, pero lo peor fueron algunas sensaciones que dejó el Elche: solidez defensiva en casi toda la primera parte, pero un fallo de los centrales y te meten el primer gol; con un jugador más en el campo, al minuto de comenzar la segunda mitad llega el segundo; luego el tercero, y piensas en los dos largueros, las diabluras de Messi, la explosión de Munir y las paradas de Tyton, y dices: “Podría haber sido peor”. Eso sí, tenemos el deshonor de ser el primer colista de esta temporada.

No marcarle al Barça es lógico y más que posible, pero no chutar una sola vez entre los tres palos, preocupa, y más cuando tu delantero recientemente fichado, Jonathas, acaba lesionado, y tu ‘9’, Cristian Herrera, no puedes inscribirlo por “motivos administrativos”. Es cuando aparece ese fantasma del pasado llamado ‘falta de gol’. Ese fantasma que en la temporada pasada hizo que el Elche fuera el equipo menos goleador de Primera con apenas 30 goles, y tu pichichi la pasada campaña, Boakye, apenas marcara 6 tantos.

Muchos aficionados coincidimos en afirmar que la permanencia se logró hace unos meses gracias a la solidez defensiva y a los buenos resultados obtenidos en el ‘Martínez Valero’, y que si el equipo hubiera tenido algo más de gol y hubiese sido un poco más regular como visitante, hasta habríamos pasado menos apuros acomodándonos en mitad de la tabla.

Esto acaba de empezar y aún hay mucho margen de mejora, pero viendo el transcurso de los partidos de pretemporada ante los rivales de mayor nivel, y el primer partido ante el Barça, uno puede pensar que toca una nueva temporada llena de sufrimiento. Porque entre el ‘límite presupuestario’ para nuevos fichajes, los problemas ‘administrativos’ para inscribir a los que ya están y la falta de gol, el Elche tiene muchos enemigos a los que enfrentarse día a día, o como diría el ‘Cholo’, partido a partido.

 El próximo domingo, a las 23:00h (un horario demoledor para los aficionados), comienza, como se suele decir, ‘nuestra Liga’. Y contra uno de esos rivales a los cuales nos podemos enfrentar de tú a tú: el Granada. Este partido supondrá el estreno en casa ante nuestra afición. Será una oportunidad propicia y necesaria para sumar los primeros tres puntos y coger el primer balón de oxígeno. Un ‘partido’ que, confío, esté jugándose también en los despachos para que se puedan solucionar esos problemas que directa e indirectamente, afectan al rendimiento del equipo en el terreno de juego. Hay que tener mayores garantías para ganar y de esa manera, poder disipar, fantasmas del pasado.