García: “El Elche no se vende por un plato de lentejas”

La respuesta del presidente del Elche Diego García a las palabras del consejero Jaime Oliver en TeleElx Radio Marca ha sido rápida y contundente. El máximo mandatario franjiverde convocó una rueda de prensa en la tarde del miércoles para desmentir las acusaciones del dirigente, que piensa que son “producto de un calentón” porque no se le invitó a una reunión entre consejeros y accionistas del club producida esta semana para hablar sobre la situación económica del Elche. “Tal vez nos equivocamos y le pido disculpas”, dijo.

El detonante de la polémica ha sido el nombramiento como director deportivo blanquiverde de Jorge Cordero, habitual en los equipos de trabajo de Quique Pina. García aseguró que su llegada no es la preparación del desembarco del empresario murciano en el Elche, como afirmó Oliver.

“Pina no invertirá ni un euro en el Elche. Yo quiero tener a mi lado a quien ha conseguido éxitos en otros clubes. El Elche no se ha vendido a nadie, la decisión de traer a Cordero la propuse yo y fue ratificada por todo el Consejo menos una persona”, expuso el presidente del club ilicitano, quien recordó que el órgano rector se mantuvo firme cuando uno de los acreedores solicitó la parcela deportiva a cambio de la aprobación del convenio de acreedores. “El Elche no se vende por un plato de lentejas”, subrayó García, quien indicó que escogió a Cordero aun sabiendo que despertaría antipatía en la afición.

“Sabía que podía producir discrepancia en la afición o algún accionista, pero hice lo que en conciencia creo que es lo mejor para el Elche. Cuando empezamos a pensar en la próxima temporada, me vinieron a la cabeza unas palabras que me dijo Pina en una ocasión: que una parte importante de su éxito deportivo se lo debe a Jorge Cordero. Para mí es un valor, no es algo negativo, le propongo porque tiene un pasado unido al éxito. Y que los jugadores vengan de donde vengan, como si son de la Luna, yo lo que pido es que ganen partidos”, apuntó el presidente de la entidad ilicitana, quien reveló que el nuevo responsable de la parcela deportiva ha firmado un contrato por una temporada “con opción de prórroga sólo si hay ascenso”.

Otra de las afirmaciones vertidas por Oliver es que García recomendó que se alineara a ciertos jugadores en los últimos partidos de la temporada recién finalizada, en la que el Elche acabó descendiendo a Segunda B. El máximo mandatario franjiverde respondió asegurando que “es radicalmente incierto” y que estas palabras son “una falta de respeto absoluta a los profesionales que ha tenido este club”. “Mi talante no es de imponer nada. Podéis llamar a Toril, ‘Chuti’ Molina y a Parras para preguntarles si ha habido alguna sugerencia de alineación o fichaje. No ha habido ninguna”, declaró dirigiéndose a los periodistas. “Algún comentario puede haberle confundido”, añadió.

García señaló que “un Consejo se debe a las mayorías y Oliver puede decidir si continuar en él o irse”, y manifestó su deseo de que siga. “Quiero que continúe aportando sus ideas, no sobra nadie”, dijo el máximo mandatario blanquiverde, quien no quiso valorar las calificaciones personas porque comparecía “como presidente y no a título personal, y el club está por encima”, y pidió disculpas a la afición por este bochornoso hecho.

El presidente del Elche también dijo que el Consejo está esperando a que el juez autorice la celebración de la Junta General de Accionistas, sin fecha por la impugnación del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) del convenio de acreedores, para aprobarlo y que los consejeros presenten su dimisión. La entidad espera la resolución del conflicto judicial en diez días.

Por último, García pidió que se deje trabajar al club para empezar un nuevo proyecto en Segunda B en el que Elche “se juega mucho”. “Vamos a esperar a los fichajes y a los resultados”, concluyó.

Jaime Oliver: “La llegada de Cordero es la preparación del desembarco de Pina en el Elche”

Jaime Oliver ha cargado duramente contra Diego García en los micrófonos de TeleElx Radio Marca. El consejero del Elche quiso pronunciarse tras el anuncio de que Jorge Cordero será el director deportivo del club franjiverde, una decisión aprobada en una reunión del Consejo de Administración en la que Oliver mostró su desacuerdo. El dirigente de la entidad ilicitana afirmó con convencimiento que “la llegada de Cordero es la preparación del desembarco de Quique Pina y su equipo”.

“Considero que no es el director deportivo ideal para el Elche. La decisión estaba tomada desde hace 15 o 20 días por parte de los que han decidido el devenir del club en los últimos meses. Te sientes impotente en un Consejo en el que una persona hace y deshace a su antojo y lleva al Elche a Segunda B”, declaró Oliver en referencia a Diego García, del que también dijo que “no tiene ni idea de fútbol” y realizó sugerencias para que alinearan a determinados jugadores en los últimos partidos de Liga.

El consejero reveló que propuso la destitución de Alberto Toril en febrero porque “había posibilidades de playoff, el equipo estaba físicamente mal y había planteamientos en los partidos que no cuadraban”, pero que el Consejo ni se lo planteó. “Me trataron como un loco. Cuando cesaron a Toril, dije que si no se encontraba un buen revulsivo, mejor no hacer nada. Optamos por Parras, al que considero un muy buen profesional, pero venía de entrenar en Tercera y nunca había tenido una responsabilidad así”, expuso Oliver, quien quería como reemplazo del cordobés “a un entrenador con más carácter”. “Se me ignoró”, agregó.

Oliver reconoció que comentó en la reunión del Consejo que lo ideal para el Elche sería que los directivos abandonen en bloque el club y los que les relevasen “no oliesen a Sepulcre, Pina y García”, opinión que comparte el secretario general Juan Pascual, y desveló que este martes le dijo al expresidente José Sepulcre su idea de dimitir, pero éste le pidió que “esperara unos días para meditar”. También confesó que Diego García le animó a abandonar su cargo de consejero si no estaba a gusto, pero que le contestó que se quedará en la entidad “para que no haga las cosas a su manera”.

Oliver defendió la figura de José Sepulcre, del que aseguró que no ha tenido nada que ver con la gestión del Elche en los últimos meses. “Lo que ha hecho ha sido apoyar comprando créditos para que se apruebe el convenio y el club salga adelante. Está bastante abatido”, indicó el consejero, quien afirmó que Diego García es el máximo mandatario de la entidad por voluntad del propio Sepulcre. “Tal vez se ha confiado demasiado en gente en la que no debe confiar y se ha descuidado el tema deportivo”, apuntó.

El dirigente franjiverde insistió en que la incorporación de Jorge Cordero no le parece una buena idea, ya que opina que el director deportivo debe ser una persona “ajena a todos y que no tenga intereses”, si bien recordó que personas cercanas a Quique Pina han cosechado éxitos, como en Granada o Cádiz. “Si alguien viene a echarte una mano, no es a cambio de nada, y todo el mundo sabe que es del equipo de Quique Pina. Quizás no sea tan malo y espero que salga bien, pero no me gusta. No hipotecaría el club con cierta gente”, expuso.

Oliver advirtió que el Elche se encuentra en “una situación económica crítica”, indicando que el que desee controlarlo “aparte de hacerse con la mayoría accionarial, tiene que inyectar entre cuatro y cinco millones de euros para cubrir necesidades y salir adelante”. “Cuando se ratifique el convenio, hay que empezar a hacer pagos”, indicó el consejero, quien manifestó que no está a favor de la llegada de Skyline International porque “cuando se les pidió que acreditaran el dinero para la subasta, no lo hicieron” y considera que los accionistas no aportarán los 4.1 millones de euros necesarios para abonar la multa de la Unión Europea por ayudas públicas ilegales. “Se haría frente vendiendo la dirección deportiva”, dejó caer.

Por último, el dirigente franjiverde se mostró a favor de la llegada de Vicente Mir al banquillo del Elche y reveló que propuso a José Manuel Barla como director deportivo por recomendación de Antonio Calzado, miembro de la comisión deportiva de la Real Sociedad encargado de seguir futbolistas en el extranjero.

Jorge Cordero, nuevo director deportivo del Elche

Jorge Cordero será el nuevo director deportivo del Elche. El Consejo de Administración de la entidad ilicitana ha decidido este miércoles que el cartagenero sea el sucesor de José Luis’ Chuti’ Molina en el cargo y el encargado de formar la plantilla franjiverde en Segunda División B. Cordero, que jugó en el Elche en la temporada 1998/1999, la de su último ascenso a Segunda, llega procedente del Cádiz, club en el que ejercía labores de scouting y donde también asumió la dirección deportiva, coincidiendo con el presidente Diego García durante su etapa como secretario amarillo. El propio García fue quien puso su nombre sobre la mesa y anunció su incorporación.

“El fútbol son detalles de confianza, estamos en una situación en la que no podemos fallar y he propuesto a Cordero porque sé de su honradez y profesionalidad. Confeccionó la plantilla que consiguió el ascenso del Cádiz. Lo he sometido al Consejo y tengo su aprobación. Y los máximos accionistas fueron informados”, dijo el máximo mandatario franjiverde, quien cuestionado sobre otras incorporaciones a la parcela deportiva del club, como Mantecón, según apunta Información, respondió que “es una falta de respeto para los que están en casa”. “Una vez vea lo que tenemos y el presupuesto, valoraremos si hace falta alguna persona más”, dijo.

Cordero, quien ha formado parte del equipo de trabajo de Quique Pina en Ciudad de Murcia, Granada 74, Granada Club de Fútbol y el citado Cádiz, será presentado este jueves a las 12:00 horas en la sala de prensa del Martínez Valero.

En cuanto al próximo entrenador del Elche, con Vicente Mir como principal candidato al cargo según varios medios locales, García afirmó que el club “no se ha movido” al respecto por la ausencia de directo deportivo. “Él debe decidir, consultando al Consejo, cuál es el adecuado”, dijo el presidente franjiverde, quien espera el nuevo técnico esté firmado en un plazo máximo de siete días.

Foto: Portal Cadista

Un ‘pozo’ de difícil escapatoria

“Todavía me cuesta asimilar que el Elche está en Segunda B”, dijo Nino este lunes en una entrevista en ‘A todo gol’. Pero es la triste realidad. El club ilicitano, que ha competido en el fútbol profesional las 18 últimas temporadas, ha caído a un ‘pozo’ futbolístico del que es muy difícil escapar. Hay multitud de equipos considerados históricos y habituados a jugar en mejores escenarios que evidencian la dificultad de ascender a Segunda, un premio al que aspiran 80 equipos cada temporada y que sólo cuatro consiguen. Porque volver cuesta mucho, y el Elche no tardará en comprobarlo por sí mismo.

Únicamente Cádiz en 2009, Real Murcia en 2010, Ponferradina en 2012 y Racing de Santander en 2014 regresaron a la categoría de plata una temporada después de abandonarla desde que se instauró el actual sistema de playoff de ascenso en la temporada 2008/2009. A excepción de los bercianos, los otros tres equipos acabaron la Liga regular como líderes de grupo, amarillos y granas del III y verdiblancos del I, y superaron su eliminatoria de campeones de grupo. Suben cuatro, y dos de ellos son campeones de grupo, quienes, además, gozan de la ventaja de una segunda oportunidad si fracasan en el primer intento. El Elche ya ascendió a Segunda justo una temporada después de bajar en la temporada 1997/1998, pero por aquel entonces el formato de la fase de ascenso era liguilla de cuatro grupos con cuatro equipos cada uno.

Tres de los cuatro equipos mencionados son ejemplos del éxito inmediato en Segunda B, pero después se convirtieron en una muestra de lo que complicado que es retornar al fútbol profesional. El Cádiz, que en la presente campaña se ha clasificado para el playoff de ascenso a Primera, jugó recientemente en la tercera categoría de bronce durante seis años, entre 2010 y 2016. Se clasificó para la fase de ascenso en cinco ocasiones, dos de ellas como campeón, y no alcanzó su meta hasta el pasado curso. Ostenta el honor de ser el único conjunto que subió a Segunda tras acabar cuarto en la Liga regular con el sistema actual.

El Real Murcia está viviendo en sus propias carnes la frustración de fallar en sus intentonas por ascender a Segunda. El club grana descendió administrativamente a Segunda B en 2014 y desde entonces siempre ha conseguido su billete para la promoción como segundo clasificado, la primera vez en su ‘destierro’ al Grupo I, pero no ha logrado su propósito. La última decepción llegó el pasado domingo al caer eliminado contra el Valencia Mestalla en la segunda ronda, que es lo más lejos que ha llegado en esta etapa en el ‘pozo’.

Y el Racing de Santander, la entidad de mayor renombre de las cuatro citadas, está a dos partidos de llorar de alegría o de tristeza. Luchará contra el Barcelona B por una plaza en Segunda en la tercera y definitiva ronda de la fase de ascenso. El cuadro cántabro bajó a Segunda B en 2015 y la temporada pasada fracasó estrepitosamente en el momento decisivo. El Reus le vapuleó en la eliminatoria de campeones (el Racing fue campeón del Grupo I) y perdió en su segunda oportunidad ante el Cádiz. La próxima semana espera cumplir el objetivo de volver a la LFP.

Sobra decir que ni el nombre ni el presupuesto garantizan la gloria en Segunda B, pero cabe destacar esto último por lo ocurrido esta temporada. Gracias a la ayuda de la LFP, que supera el millón de euros, los equipos recién descendidos están un peldaño por encima en cuanto a poder económico respecto al resto, pero tres de ellos ni siquiera lograron clasificarse para el playoff: Ponferradina, 5ª en el Grupo I, Bilbao Athletic, 8º en el Grupo II, y Llagostera, 14º en el Grupo III. El Albacete fue el único que lo hizo, como 1º del Grupo II, y tras perder contra el Lorca en la eliminatoria de campeones, superó al Atlético Baleares en la segunda y se medirá al Valencia Mestalla en la tercera y definitiva.

Dos equipos que viven un momento dulce pasaron hace relativamente poco por la categoría de bronce, y su estancia se alargó más de lo deseado. El Alavés, ahora en Primera y finalista de la Copa del Rey, pasó cuatro años en Segunda B entre 2009 y 2013, y en dos de ellos se quedó fuera de las posiciones de promoción. Y el Tenerife, que disputará el playoff de ascenso a Primera, estuvo en la tercera categoría del fútbol nacional en las temporadas 2011/2012 y 2012/2013. Vitorianos y chicharreros regresaron a Segunda venciendo en su eliminatoria de campeones de grupo.

El Nàstic, un habitual de Segunda en los últimos años, compitió entre las campañas 2012/2013 y 2014/2015 en el Grupo III de la división de bronce, precisamente en el mismo en el que estará el Elche el próximo campeonato. Subió ganando en su eliminatoria de campeones de grupo contra el Huesca, que también ascendió, aunque en el segundo intento. Los oscenses regresaron a Segunda dos temporadas después de su descenso.

El cuadro ilicitano se encontrará en el citado grupo con el Hércules, que afrontará su cuarto curso seguido en Segunda B, división en la que milita desde 2014. En este último campeonato ni siquiera se clasificó para el playoff, como sí hizo en los tres anteriores. La pasada campaña, llegó a la última ronda, donde perdió contra el Cádiz.

Otro equipo del sudeste español, el Cartagena, vivirá su sexta temporada consecutiva en Segunda B. Entre las campañas 2012/2013 y 2016/2017, ha disputado tres promociones, ninguna como campeón, y todas acabaron con decepción. La última es bien reciente, pues el pasado fin de semana cayó eliminado en la segunda ronda contra el Barcelona B.

Y con tantos nombres históricos, no podía faltar la mención al Recreativo de Huelva, que está atravesando graves apuros económicos, siendo éste uno de los motivos principales por los que ha luchado por eludir el descenso en sus dos últimas campañas en Segunda B, categoría a la que cayó en 2015. Este caso es perfectamente equiparable al del Sabadell, que bajó a la tercera categoría en la misma campaña que los andaluces.

Y también hay que hablar de los filiales de los dos equipos más poderosos del fútbol español, Barcelona B y Real Madrid Castilla. Ambos han sido campeones de grupo desde que cayeron a Segunda B en 2015 y 2014 respectivamente. Los culés volverán a Segunda si superan al Racing en la última ronda del playoff y los merengues fracasaron en su intento la temporada pasada contra UCAM Murcia primero y Lleida Esportiu después.