Parras: “Es el día más triste de mi carrera”

Vicente Parras hizo un esfuerzo para no derrumbarse ante los medios tras la derrota del Elche ante el Cádiz (2-1) que certifica su descenso matemático a Segunda División B. El técnico ilicitano, que asumió el banquillo franjiverde tras la destitución de Alberto Toril a seis jornadas del final, afirmó que este domingo 4 de junio de 2017 es “el día más triste” de su carrera. “Es un momento muy duro y difícil. Entré ilusionado y nos llevamos dos palos muy gordos en los dos primeros partidos. Desde entonces, hemos luchado contracorriente y no hemos podido hacer nada. Estamos hechos polvo”, declaró.

Sobre el partido, Parras señaló que creyó en una victoria que era vital para seguir soñando con la salvación, pero agregó que la misión era muy difícil tras el gol de Aridane para los amarillos. “Teníamos que arriesgar, pero sabía que iba a ser más complicado. Colgamos algunos balones después del 1-0, pero eran ataques más alocados. En los últimos minutos, se lo poníamos en bandeja si nos descomponíamos, pero no había más remedio”, expuso.

Cuestionado por los motivos de esta debacle, el preparador blanquiverde afirmó que haber puntuado en Mallorca, donde el Elche perdió en el tiempo añadido, “hubiera sido un punto de inflexión” para revertir la dinámica negativa, y que los ilicitanos tendrían que haber ganado los partidos en casa contra Mirandés y Reus.

Parras opinó que el club tendrá “vida” en la división de bronce “si es capaz de reorganizarse y crear un proyecto deportivo”. “Que esto nos sirva para aprender y no cometer los mismos errores”, dijo el expreparador del Ilicitano, quien agradeció el apoyo de la afición desplazada al Ramón de Carranza, a la que también pidió disculpas. “Sólo puedo decir gracias y lo siento”, finalizó.

Derrota y a Segunda B (2-1)

Tristeza. Frustración. Lágrimas. Palabras que sirven para describir el sentir de una afición rota por el dolor. El Elche se la jugaba en Cádiz, y falló por enésima vez. El equipo ilicitano firmó su descenso matemático a Segunda División B en la penúltima jornada al perder por 2-1 en su visita al Ramón de Carranza. Necesitaba ganar, y no hizo ningún mérito para ello. La inoperancia atacante y los interminables errores defensivos terminaron por condenar a los franjiverdes, que regresan a la división de bronce 18 años después. Aridane a la salida de un córner y Salvi anotaron para el Cádiz y Guillermo acortó distancias para el Elche.

Vicente Parras confió en el bloque del último partido ante el Reus (1-1) y realizó un único cambio en la alineación: Pelegrín, sancionado la pasada jornada, entró por el lesionado Josete. Por su parte, el entrenador del Cádiz, Álvaro Cervera, repitió once con la presencia de Álvaro, que pudo jugar por la suspensión cautelar del TAD de su sanción por ciclo de amonestaciones.

El partido comenzó con mucho respeto y miedo al error en ambos equipos, circunstancia lógica con tanto en juego. El Elche tenía claro que debía imponer un fútbol de posesión y escasa velocidad para evitar que el Cádiz desarrollara su fútbol de transiciones vertiginosas, y en este sentido, su inicio fue impecable, con Fabián y Álex haciéndose dueños de la zona ancha y la zaga defendiendo con solvencia. Sin embargo, los franjiverdes carecían de profundidad y remate cuando llegaban a las inmediaciones del área del conjunto amarillo, que también se mostraba serio atrás.

Pasada la primera media hora, el cuadro gaditano cogió más peso en el encuentro y adquirió una ligera superioridad, pero que no se traducía en acciones que inquietaran a Juan Carlos. Algún centro desde la banda sin mayores consecuencias y un remate de cabeza alto de Garrido a la salida de un córner fue lo único reseñable en la primera mitad por el bando local. Por el otro bando, los de Parras tan solo tuvieron como bagaje ofensivo una volea de Túñez que se marchó muy desviada y un intento de remate de Pelayo en el saque de una falta lateral. Al descanso, con los resultados que se estaban dando, el Elche estaba en Segunda B.

Los entrenadores movieron ficha tras el paso por vestuarios para mejorar su actuación en ataque: Rubén Cruz entró por Ortuño, máximo anotador del Cádiz, y Guillermo sustituyó a Pelayo. El conjunto gaditano salió mejor que el Elche, y en las temidas jugadas a balón parado se produjo el gol del Cádiz. En el minuto 52, Aketxe puso el córner y Aridane, libre de marca, remató en el área pequeña y Pelegrín fue el último en tocar la pelota antes de que se colara en la portería. Ni en un partido de este calibre, a vida o muerte, los blanquiverdes dejaron de cometer un error grosero que les costó ponerse por detrás en el luminoso.

Tras el gol, Parras metió más pólvora arriba con el ingreso de Sory Kaba por Rober Correa, que se retiró cojeando después de una entrada de José Mari. Pero el atisbo de reacción franjiverde fue bastante estéril, y aunque el Cádiz bajó una marcha, tenía la situación completamente controlada. Un tiro de Nino que tapó Garrido fue lo único destacable.

Y con un Elche más expuesto, el Cádiz sentenció la contienda con el 2-0. En el minuto 70, Álvaro puso un centro que ni Túñez ni Iriondo acertaron a despejar y que le cayó a Salvi, que fusiló a Juan Carlos en el área pequeña. El gol fue la losa definitiva para prácticamente liquidar a los franjiverdes, que siguieron intentándolo sin ideas ni fluidez, con más corazón que cabeza.

De hecho, el tercero de los amarillos parecía más cercano que el primero de los ilicitanos, pero Guillermo acortó distancias en el tiempo añadido con un zurdazo dentro del área. Un gol meramente anecdótico. Los casi 500 seguidores del Elche que hicieron el esfuerzo de desplazarse a Cádiz ya tenían asumido el fatal desenlace. Las victorias de Alcorcón y Nàstic certificaron la caída al ‘pozo’.

De Primera a Segunda B en dos años, con descenso administrativo a Segunda de por medio. Hace tan solo cuatro años, Elche se echaba a la calle para celebrar el regreso de su equipo a la máxima categoría del fútbol español casi un cuarto de siglo después. Ahora, a quien siente el club de su alma, llora desconsoladamente al ver que la próxima temporada estará fuera del fútbol profesional y se batirá el cobre en campos de césped artificial. No existe consuelo. Porque además, pocos motivos existen para mirar al futuro con optimismo. Mucho ánimo a lo más valioso que tiene el Elche Club de Fútbol: su afición. La menor culpable de todos los males de la entidad.

Ficha técnica

Cádiz: Alberto Cifuentes; Carpio, Sankaré, Aridane, Brian Oliván; José Mari, J. A. Garrido; Salvi (Abdullah, min 71), Aketxe, Álvaro (Santamaría, min 87); y Ortuño (Rubén Cruz, min 45).

Elche: Juan Carlos; Rober Correa (Sory Kaba, min 56), Pelegrín, Túñez, Iriondo; Fabián, Álex (Malonga, min 71); Hervías, Pelayo (Guillermo, min 45), Borja Valle; y Nino.

Goles: 1-0, Pelegrín en p.p. (min 52); 2-0, Salvi (min 70); 2-1, Guillermo (min 90)

Árbitro: Gorka Sagués Oscoz (comité vasco). Amonestó por parte del Cádiz a Brian Oliván (min 41), Aketxe (min 50) y por parte del Elche a Túñez (min 77) y a Sory Kaba (min 80).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 41 de la Liga 1|2|3 disputado en el estadio Ramón de Carranza ante 16.324 espectadores, entre ellos cerca de 500 aficionados del Elche.